La fábrica de La Vega dispara cultura

La Fundación ultima montaje que convertirá el complejo industrial de Oviedo en un moderno centro de arte y diversión


El aspecto otoñal del recinto de la antigua fábrica de armas de La Vega contrasta con el frenético ritmo de trabajo que se imprime en el interior de muchos de los edificios de este complejo industrial, que Oviedo sueña con convertir en su corazón cultural. Faltan apenas 48 horas para que la Semana de los Premios alce el telón y el orden comienza a emerger sobre el caos que parecen interpretar electricistas, carpinteros, sonidistas, empresas de iluminación, profesionales de las artes visuales, conductores o guardias de seguridad. El espacio en el que se estrenará Why?, la obras de Peter Brook, toma forma. Las escaleras de madera de emergencia comienzan a aflorar por las puertas de las naves. Las clásicas butacas de cine, compradas a los Clarín el año pasado, ocupan su espacio tapadas con sábanas. Las plantas cobran vida en el Jardín Sensorial. Los neones aún apagados que guiarán al público reposan olvidados sobre las paredes de ladrillo. Cuando llegue el momento del encendido, estarán en su lugar.

La Fundación Princesa de Asturias dirige a las decenas de personas que se afanan por convertir las instalaciones industriales en cines, salas de exposiciones, auditorios para conciertos y espacios experimentales. Los espacios se respetan tal y como son pero se aprovecha cualquier rincón, ventanal o columna para integrarla en el programa. Ahí están los viejos pupitres de la escuela de oficios o los cristales tintados de la antigua fundición donde se montará la exposición sobre el Prado llamada Kyrie, a partir de una cruz que ya cuelga del techo. Van tomando forma las gradas en las que el público asistirá a Why? El escenario será el propio suelo cubierto con linóleo y una alfombra. También se aprovechará el montaje para las masterclass de interpretación. 

Un grupo comienza a descargar cuadros y a colocarlos sobre el suelo de un pequeño recinto, dentro del almacén. Se mezclan las láminas de obras famosas con pinturas infantiles. No se dejan en el suelo al azar sino que se van disponiendo con un cierto orden, para facilitar su posterior colocación sobre las paredes. Son la base de la «Galería FascinArte», la muestra en la que se podrán contemplar algunos de los trabajos de los centros educativos que participaron en el programa Toma la palabra, en la actividad vinculada al Museo de Prado. La idea de mezclar obras de artistas de reconocimiento mundial y los dibujos infantiles consiste en reconocer su esfuerzo y en motivarles.

El montaje interior comenzó el pasado 24 de septiembre pero la Fundación Princesa de Asturias ya había entrado en las instalaciones semanas antes. Había que estudiar las posibilidades, comenzar a encajar las actividades en cada espacio, a controlar todos los aspectos de seguridad, encomendar las tareas de limpieza. Ahora en el exterior, en las calles urbanizadas del complejo, llenas de hojas otoñales, están aparcados los camiones de las empresas contratadas para cada tarea. También se puede ver algún carrito de golf moverse con rapidez por los viales. El espacio es grande, así que los medios de transporte y los sistemas de comunicación son necesarios para no perder el tiempo en carreras vanas.

Hay también artistas trabajando en su obra. Llevan días a pleno rendimiento María Castellanos y Alberto Valverde, plantando su Jardín Sensorial. Ambos artistas han reproducido ya en varias ocasiones este montaje, la última en Matadero, en Madrid. Pero nunca a la escala que les exige las grandes dimensiones de la fábrica. Es un reto nuevo para ellos que transmiten la vida de las plantas sobre todo a través de sonido y del movimiento. Castellanos cuenta cómo ha visto a gente emocionarse al sentir esa vida. También se ha dejado ver la diseñadora Teresa Patiño, que es la responsable de Atelier del Prado, una pieza original creada a partir del vestuario representado en una obra del Prado. No ha querido dar demasiados detalles para no romper el encanto de la sorpresa. Patiño, que ya conocía la fábrica, se ha acercado para no dejar ningún detalle a la improvisación. 

Se aprovecharán hasta los callejones. La calle lateral del almacén y la parte posterior, junto a la nave que linda con el acceso a Oviedo desde la autopista A-66, en la que tendrá lugar un concierto, se aprovechará para las exposiciones al aire libre. Hacía este punto tendrá que encaminarse el público que quiera disfrutar de Lindsey Vonn:supergigante, un recorrido por alguno de los hitos de la biografía de la esquiadora, premio Princesa de los Deportes; o de Integrantes: la nueva asturianía, la muestra de varios fotoperiodistas asturianos sobre los movimientos migratorios y los cambios poblacionales, que rinde homenaje a Alejandro Portela, quien la visitará la próxima semana.

El gymkana del Prado tendrá lugar el domingo. La plaza exterior será el corazón de este juego social. En ese mismo espacio tendrá lugar el concierto didáctico RoKHANroll Academya, tomando como referencia los vídeos de la sección musical de la Khan Academy. Los operarios ya trabajan sobre el terreno, junto al que se apila el material. 

La directora de la Fundación, Teresa Sanjurjo, camina por el centro del caos controlado, consciente de que no se deja nada a la improvisación y de que detrás de lo que se ve hay casi un año de trabajo. No está todo listo. Ni mucho menos. Pero nadie duda de que este jueves, 10 de octubre, a las 20,30, cuando llegue la hora de inaugurar, cada bombilla, cada cuadro, cada silla estará en su sitio.

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