El sonido del silencio del Maestro Morricone

Gonzalo Sánchez

CULTURA

El compositor italiano Ennio Morricone mientras asiste a una ceremonia por la apertura del año académico de la Academia de Bellas Artes de Brera, en Milán, Italia
El compositor italiano Ennio Morricone mientras asiste a una ceremonia por la apertura del año académico de la Academia de Bellas Artes de Brera, en Milán, Italia

El compositor italiano es uno de los grandes e inconfundibles músicos del Séptimo Arte

05 jun 2020 . Actualizado a las 17:15 h.

Basta un breve tintineo o unas pocas notas para reconocer uno de sus temas. Durante décadas Ennio Morricone ha puesto música al cine con un estilo inconfundible que ahora le ha hecho valedor del Premio Princesa de Asturias de las Artes.

El compositor italiano, de 91 años, autor de bandas sonoras míticas como las de «La misión» o «Cinema Paradiso», ha sido galardonado con este importante reconocimiento junto a otro de los grandes músicos del Séptimo Arte, el estadounidense John Williams.

El premio orla una carrera en la que el gran Morricone ha hecho soñar a generaciones enteras con sus músicas, como uno de los compositores más versátiles y apreciados de la historia del cine.

Nacido en Roma el 10 de noviembre de 1928, estudió en el Conservatorio Santa Cecilia bajo la dirección de Goffredo Alessandrini y se diplomó en composición, trompeta y canto coral.

Comenzó como compositor de música sinfónica y de cámara, extendió su actividad a la música ligera y trabajó además de arreglista de cantantes como Gianni Morandi o Jimmy Fontana.

Su primera incursión en el mundo del cine se produjo en 1961 con la creación de la banda de la película «El federal» de Luciano Salcio y acabaría fraguando una estrecha colaboración con otros cineastas como Marco Bellocchio o Bernardo Bertolucci.

Sin embargo su gran éxito llegó con el padre del «speghetti western», Sergio Leone. Cómo olvidar aquellas frenéticas melodías, cargadas de dramatismo y tensión, de películas como «Por un puñado de dólares (1964), »El bueno, el feo y el malo« (1966), »Hasta que llegó su hora« (1968) o »¿Agáchate, maldito«!» (1971).

Ya consagrado como uno de los más prestigiosos compositores de la historia del cine, trabajó con otros directores como Pier Paolo Pasolini, Lina Wertmuller, Roman Polanski, Oliver Stone o los españoles Luis Buñuel en «Leonor» (1975) o Pedro Almodóvar en «Átame» (1990).