Quino, más que el papá de Mafalda

CULTURA

El humor más adulto de Quino está en libros como «¡A mí no me grite!», «Sí... cariño», «Potentes, prepotentes e impotentes», «¡Qué mala es la gente!» o el recopilario de inéditos «Simplemente Quino»
El humor más adulto de Quino está en libros como «¡A mí no me grite!», «Sí... cariño», «Potentes, prepotentes e impotentes», «¡Qué mala es la gente!» o el recopilario de inéditos «Simplemente Quino» FUGAS

El humor adulto del maestro está en otros libros que muestran lo que vale el sexto sentido del humor. Va una selección dos rombos del humorista más padre

02 oct 2020 . Actualizado a las 22:25 h.

No me digan que no se sienten como Mafalda cuando pone las noticias y empieza a oler a sopa. Como si Susanita se quedase sin el futuro «hijícola» con que nos dio la matraca. Como Guille sin mamá, sin tele ni chupete «on the rocks». Como Felipe sin Llanero Solitario o Manolito sin cuentas pendientes. Como Libertad sin la mayúscula. Como los sesenta sin los Beatles. Como el crudo mundo real sin su joven e intensa amante, la utopía. El sexto sentido del humor hoy parece que nos falla.

Nuestro Quino murió a los 88 años dejándonos huérfanos, como a Mafalda, la más popular de sus hijas, la sabelotodo que conquistó al mundo en faldas cantándole las cuarenta, la filósofa de 7 años de la que Antonio Gades dijo en los setenta: «Personalmente, es la única mujer del mundo que me divierte sin pedirme nada a cambio». Así la recibía España, brazos abiertos, cuando llegó de la mano de Esther Tusquets hace 50 años, como una minidiva con la cabeza armada e intereses nobles que no levantan suspicacias.

Mafalda cumplió la ley de Freud y mató al padre, lo engulló como sin darse cuenta en reediciones sucesivas de sus viñetas, quizá con el propósito de dejarlo vivir tranquilo a la sombra soleada de su éxito. Primero fueron tiras, ¡después la tira de años! 10 años con Mafalda, que incluye una entrevista de Maruja Torres a Quino, fue uno de los tesoros del 74. En esa entrevista, ilustrada entre otras con una fotos del humorista comiendo sopa, Quino confiesa que mató a Mafalda, que dejó de crearle viñetas nuevas para sentirse más libre, pero ella era ya una corredora de fondo por los derechos humanos de los niños del planeta, ya había tomado la ventaja de las generaciones venideras. Con todo, el padre creó antes, y después, magníficas «píldoras» de humor para adultos que levantan la moral por más que tengan la mala intención de incomodarnos. Son sentencias en cómic que sacuden, escuecen, enganchan y nos desempañan las gafas de la hipocresía y otros códigos con predicamento y aceptación social. Hay viñetas only adults del genio que recibió el Príncipe de Asturias que no pueden quedarse en el olvido.