A España se le resiste el gol y las victorias a domicilio

La selección solo ha marcado dos tantos en sus últimos cuatro partidos y no gana a domicilio desde hace más de un año


A la selección española se le sigue resistiendo el gol y también las victorias a domicilio. En sus cuatro últimos partidos solo ha marcado dos tantos y lleva ya más de un año sin ganar fuera de casa, desde el 5 de septiembre del 2019, cuando derrotó a Rumanía en Bucarest (1-2) en partido de clasificación para la Eurocopa. El sábado le espera otro duelo oficial, correspondiente a la Liga de Naciones, en Basilea contra Suiza, frente a la que La Roja solamente ha perdido una vez en 21 partidos, en el debut en el Mundial de Sudáfrica 2010 que coronó con el título.

La selección de Luis Enrique depende de sí misma para disputar la fase final de la Liga de Naciones, a falta de dos choques, ya que tres días después del partido ante los helvéticos recibirá en Sevilla a Alemania, a la que aventaja ahora en un punto, y afronta este tramo decisivo lastrada por su falta de pegada, aunque el técnico asturiano insiste en que dispone de «muy buenos delanteros» y aventura que «van a aportar goles». Solo lo han conseguido hasta el momento en los últimos encuentros Ansu Fati, Ferran Torres y Oyarzabal, el actual pichichi de la Liga. El resto de los tantos los han logrado dos defensas (Gayà y Sergio Ramos, con un doblete inaugurado con un penalti) y un centrocampista (Canales). «El gol es obra de todo el equipo, no solo de los de arriba», recuerda Luis Enrique, quien insiste en que no está preocupado por la ausencia de contundencia ofensiva, pese a que España no dispone de un killer de área al que desde hace tiempo tanto se añora.

El miércoles, ante Países Bajos, alineó a dos delanteros, Alvaro Morata y Gerard Moreno, que sumaron cuatro remates a portería de los 13 de los que dispuso España para anotar una única diana. «Es evidente que me encantaría que convirtiéramos más ocasiones, pero marcar goles es lo más difícil en el planeta fútbol», justifica Luis Enrique, mientras continúa probando con atacantes y centrocampistas con llegada, aunque ha tenido que prescindir de varios delanteros por obligación y ha renunciado a otros por decisión técnica.

Entre los primeros están los casos de Ansu Fati (al menos cuatro meses fuera tras su grave lesión de menisco y sustituido por Marco Asensio), Rodrigo Moreno (baja por coronavirus) o Diego Costa (también actualmente lesionado). Entre los segundos, los de Paco Alcácer y Iago Aspas, que han desaparecido de las convocatorias, pese a que el delantero del Villarreal lleva cinco goles en la Liga y cuatro en la Europa League (en dos partidos) y el del Celta ha marcado hasta el momento cuatro tantos en el campeonato de la regularidad. En esta selección en reconstrucción, Morata, ahora en racha con la Juventus y que en Amsterdam jugó casi de mediapunta, parece ya un fijo con vistas a la Eurocopa, y también debería serlo Rodrigo Moreno, pero el casting continúa muy abierto, también para futbolistas que pueden actuar como falso 9, como es Ferran Torres, en cuya posición le coloca Pep Guardiola en el City. Como en su día hiciera Vicente del Bosque con Cesc Fàbregas y David Silva, también Luis Enrique ha recurrido como falso nueve en la selección a Iago Aspas, desde que el gallego logró el gol de la victoria frente a Inglaterra en Wembley en septiembre del 2018 para después jugar solo un partido más y no volver.

Son muchos sin embargo los que echan en falta culminar con éxito las jugadas de ataque y un delantero centro puro en esta España de la que no dejan de entrar y salir internacionales y que, con la excepción del 4-0 a Ucrania hace dos meses, no ha conseguido más de un gol en ninguno de sus últimos seis encuentros. En dos de ellos se quedó incluso sin anotar, contra Portugal en el amistoso de Lisboa (0-0), y en la derrota frente a la selección exsoviética en Kiev (1-0). Ambos, a domicilio.

Tablas de prueba con luces y sombras

Colpisa

España logró por primera vez un resultado positivo en Países Bajos pero acabó sufriendo en un partido marcado por novedades y cambios

La selección española logró al fin un resultado positivo en Países Bajos tras las cuatro derrotas precedentes y se llevó un empate de un partido que sirvió para cargar la moral ante un rival de primer nivel, ver en acción a muchos de los futbolistas que regresaban tras un tiempo más o menos largo de ausencia, con buena nota especialmente de Morata, y permitir los estrenos como internacionales de Unai Simón y Marcos Llorente. Más allá de eso, escasas conclusiones de un duelo marcado por las variaciones en la alineación y el habitual carrusel de cambios en el que acaban convertidos todos los amistosos. España fue mejor durante algunos tramos, pero la 'Oranje' acabó mejor.

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