Cautela de los grandes clubes ante la recta final del mercado

La pandemia provocó que prioricen las ventas antes que los refuerzos


Quién lo iba a decir. La pandemia ha modificado la tendencia natural del mercado de fichajes y los grandes clubes, antaño indefectiblemente inversores, ahora se ven obligados a mostrarse más vendedores que compradores. El covid los ha dejado con lo puesto. Siguen siendo los que agitan el mercado, por supuesto, pero en menor medida que antes de enero del 2020. Es más, alguno como el Real Madrid, incluso lo ha expresado públicamente, con la subsiguiente contrariedad mostrada por su entrenador, Zidane.

Veintiocho días para reforzar sus plantillas y enmendar los errores cometidos en el mercado de verano (que en el 2020 tuvo lugar en otoño). Hasta el 1 de febrero. También para las primeras ligas femeninas. Y a falta de una semana, más adioses que holas.

La dinámica está tan alterada que, por el momento, el fichaje más caro lo ha firmado el Ajax, que se hizo con el delantero franco-marfileño Sebastien Haller por 22,5 millones. Será también la operación de refuerzo más cara de la historia de la entidad neerlandesa, como también lo había sido de su club de procedencia, el West Ham inglés, que había abonado al Eintracht alemán hace año y medio unos cincuenta millones de euros.

Es un buen ejemplo de la reducción del volumen de negocio en este enero, respecto a años anteriores. En el último mercado de invierno, Bruno Fernandes le costó 55 millones al Manchester United (se los embolsó el Sporting de Lisboa). Lejos quedan también esos guarismos de los 80 millones que pagó en verano (el principal período de fichajes, todo hay que decirlo) el Chelsea por Kai Havertz.

Hasta el momento, es la Premier League la que más dinero se ha gastado (34,7 millones), seguida de la Bundesliga (33,5 millones), la Ligue 1 (20 millones), la Liga (19,7 millones) y la Serie A (18,2 millones). Hace doce meses, el orden era el siguiente: Premier League (199), Serie A (185), Bundesliga (168), la Liga (130) y la Ligue 1 (118).

El trasiego de jugadores, dejando aparte la mudanza de Haller, denota qué competiciones siguen siendo las más poderosas. Así, el Manchester United reclutó para la Premier inglesa al extremo marfileño-italiano, Amad Diallo (que estaba en el Atalanta, club que se resarció fichando a Maehle, del Gante belga, a cambio de 11 millones). La operación se saldó en 21 millones. El podio de los más caros es para el húngaro Dominik Szoboszlai, en un movimiento que no traspasó las fronteras alemanas: se fue del Salzburgo al Leipzig, por 20 millones.

Inglaterra es, desde hace varios años, la gran animadora del período invernal, pescando no solo en otras grandes ligas, sino también en mercados menores, como Serbia. Es ahí donde el Manchester City fue a buscar a Filip Stevanovic, por ocho millones y medio de euros. Estaba en el Partizan de Belgrado.

No se queda atrás en este aspecto la Bundesliga, dispuesta a plantarle cara a la liga más rica de Europa. Casi cinco millones y medio pagó el Salzburgo al Philadelphia para arrebatarle al centrocampista estadounidense Brenden Aaronson. El equipo norteamericano también vendió a Mark Mckenzie al Gante por un precio similar, en una especie de efecto dominó en los traspasos internacionales.

Francia, por el momento, parece más preocupada por no perder a sus estrellas que por dar un golpe en la mesa. Todo son elucubraciones filtradas por el PSG en los que resuenan nombres como los de Kun Agüero, Sergio Ramos y Leo Messi, aunque no se espera que ninguno se incorpore ya.

Italia, que despertó muchas expectativas se ha dedicado a soltar lastre. Una de las operaciones más llamativas en esta dirección es la de Pedro, que cruzó el Atlántico para jugar en el Flamengo (un traspaso de 14 millones).

Messi y Sergio Ramos, con opción legal de cerrar su adiós, y Haaland como mirlo blanco

Fue el culebrón del verano, pero puede zanjarse en invierno. Lionel Messi está en disposición de apalabrar su concurso en un equipo que no sea el Barcelona para la próxima temporada. O para esta misma, si el receptor se atreve a realizar el movimiento y prescindir del argentino para las competiciones europeas. Lo mismo sucede con Sergio Ramos que, por el momento, ve enquistada su renovación con el Real Madrid.

Ni el club azulgrana ni la entidad blanca han incorporado a nadie este mes de enero. Es más, el Barcelona a dejado marchar a Aleñá y el Real Madrid, a Jovic. Por eso, aunque muy improbables, las salidas inmediatas de Messi y Ramos, son grandes baza estratégicas de otros clubes, como el PSG, que ven amenazadas sus estrellas (Mbappe y Neymar) por las tentaciones procedentes de la Liga. En este contexto, el delantero noruego del Dortmund Erling Haaland se ha convertido en el objeto del deseo de todos.

El Atlético de Madrid es el único de los tres grandes clubes españoles que ha hecho un movimiento de incorporación: la cesión hasta final de temporada de Moussa Dembélé, del Lyon.

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