La defensa de Dani Alves asume que hubo penetración, pero mantiene que fue consentida
DEPORTES
La Fiscalía se apoya en el ADN para pedir que el futbolista siga en prisión. La acusación cree que la elevada capacidad económica del futbolista hace imaginable que, si queda en libertad, trate de huir de España en un avión privado
17 feb 2023 . Actualizado a las 08:42 h.La Fiscalía ha pedido a la Audiencia de Barcelona que mantenga en prisión a Dani Alves esgrimiendo los múltiples indicios que en su opinión le incriminan, entre ellos las pruebas de ADN, mientras la defensa del futbolista ha vuelto a cuestionar la versión de la víctima.
En la sección tercera de la Audiencia de Barcelona se ha celebrado este jueves la vista por el recurso que la defensa de Alves presentó contra la decisión de la jueza instructora de enviarlo a prisión sin fianza por violar a una joven la noche del 30 de diciembre pasado en un baño de una discoteca.
Según han explicado fuentes jurídicas, en la vista, que se ha celebrado a puerta cerrada para proteger la intimidad de la víctima, la defensa de Alves se ha remitido al recurso que presentó para pedir su excarcelación y, tras insistir en que el futbolista tiene arraigo suficiente en España para garantizar que no huirá, ha vuelto a cuestionar la versión de la denunciante, entre otros aspectos porque no presenta lesiones vaginales.
Los indicios que incriminan a Alves han centrado buena parte de la vista: la Fiscalía y la acusación particular ejercida por la víctima se han apoyado en los resultados de los análisis de ADN, así como de las huellas dactilares y otros restos hallados en la escena de los hechos, para recalcar que son numerosos los elementos que lo inculpan.
Por su parte, la defensa del deportista brasileño, ejercida por el abogado Cristóbal Martell, ha insistido en que las relaciones sexuales fueron consentidas, como lo demuestra el hecho de que la víctima no presentaba lesiones vaginales y que las grabaciones de las cámaras de seguridad la muestran bailando, en actitud distendida, instantes antes de que sucedieran los hechos.
La defensa ha asumido, de esa forma, que la denunciante fue penetrada vaginalmente por Alves, un extremo que este negó en su declaración ante la jueza instructora, pero que han desmentido las pruebas biológicas, que revelan que la víctima presentaba restos de semen en sus partes íntimas.
Para rebatir la versión del futbolista brasileño de que las relaciones fueron consentidas, la acusación particular se ha remitido también a las grabaciones de las cámaras de seguridad que muestran a Alves saliendo de la discoteca a menos de un centímetro de la víctima, sin interesarse por ella pese a que en ese momento estaba llorando desconsolada y explicando la agresión sexual a los vigilantes.
La acusación cree que Alves podría huir en avión privado
El debate sobre el riesgo de huida de Alves si queda en libertad es otras de las cuestiones que han centrado la vista de la Audiencia, en la que su defensa ha esgrimido el certificado de empadronamiento histórico del futbolista y la vivienda que posee en Esplugues de Llobregat para tratar de demostrar su arraigo en España.
También ha alegado Martell que el futbolista administra dos sociedades en España y que la quincena de empresas que tiene en Brasil —en las que la acusación particular se basó para probar que dispone de elevados recursos económicos— tienen un capital mínimo, prácticamente simbólico.
La acusación particular, que ejerce la abogada Ester Garcia, ha rebatido sus argumentos al recordar que las empresas de Alves en España tienen un capital cercano al millón de euros y que comparte la titularidad de su casa de Esplugues con su exmujer, por lo que cree que no garantiza su arraigo.
Para la acusación particular, la elevada capacidad económica del investigado hace incluso imaginable que si queda en libertad trate de huir de España en un avión no comercial, un razonamiento que ya esgrimió en la vista del 20 de enero pasado tras la que la jueza lo envió a prisión y que hoy ha vuelto a poner sobre la mesa, ante la incredulidad que ha mostrado la defensa sobre esa cuestión.
En los próximos días, la Audiencia de Barcelona debe decidir si estima el recurso de Alves y lo deja en libertad provisional, a la espera del eventual juicio, y si le fija las medidas cautelares que propone su defensa: pulsera telemática, retirada de pasaporte, la fianza que sea necesaria y comparecencias incluso diarias ante el juzgado.
Los hechos que se investigan
La denunciante asegura haber sido víctima de una violación por parte del futbolista. El relato de los hechos dice que la joven, de 23 años, llegó a la discoteca Sutton de Barcelona a las dos de la madrugada del 30 de diciembre, acompañada por una prima y una amiga, después de que en otro local les diesen entradas gratuitas para esta sala. Una vez allí, apenas pasaron unos minutos en la pista de baile, porque unos amigos mexicanos las invitaron a la zona VIP. En el reservado, Dani Alves fichó a las muchachas y entró en escena.
Según la víctima, el jugador la obligó a practicarle una felación y, tras negarse a la fuerza, la habría abofetado. La joven denunciante asegura que finalmente, Alves la penetró contra su voluntad. Las grabaciones de las cámaras del local indican que el jugador y la joven estuvieron en el baño 17 minutos.
¿Qué dicen víctima y testigos?
Durante estas semanas la jueza ha llamado a testificar a varias personas que estuvieron aquella noche en la discoteca barcelonesa. Entre ellas están dos amigas de la denunciante, que avalaron su versión. Las jóvenes ratificaron que el jugador las abordó también a ellas cuando estaban de copas en el reservado del local. Además de las dos jóvenes que esa noche acompañaban a la denunciante, han declarado el director y seis trabajadores de la discoteca, entre ellos el portero que vio salir a la víctima llorando tras la supuesta violación, lo que dio pie a que el personal de seguridad activara el protocolo contra agresiones sexuales del local y llamara a los Mossos d´Esquadra.
La abogada de la víctima, Ester García, ha llegado a dar detalles en el medio brasileño UOL donde aseguró que la joven «está recibiendo apoyo psicológico a través de una entidad pública especializada en el tratamiento de víctimas de violencia. El hospital le ha mandado un tratamiento completo encaminado a evitar cualquier tipo de enfermedad infectocontagiosa, pues él no utilizó preservativo. También tiene un tratamiento farmacológico con ansiolíticos para poder dormir».
Las múltiples versiones de Dani Alves
En su primera versión, Dani Alves aseguró que ni conocía a la joven. Después, explicó que sí que había tenido contacto con ella, pero que habían sido unos manoseos. La última versión del jugador es que sí se consumó la penetración. La defensa de Alves ha argumentado que en todo momento intentó ocultarle a su esposa la infidelidad. Y es que, entre otras cosas, los datos del Instituto Nacional de Toxicología no dejan lugar dudas: los restos de semen hallados en las muestras intravaginales de la joven son del futbolista brasileño.
El panorama judicial al que se enfrenta Alves
El jugador se enfrenta este jueves a la vista que decidirá si sigue o no en la cárcel hasta el juicio. El futbolista se enfrenta a penas de uno a cuatro años de prisión, que podrían llegar a ser doce en función de los agravantes. «Además, según los artículos 168, 169 y 147.2 del Código Penal puede ser castigado a mayores por las supuestas agresiones físicas que provocaron lesiones ajenas a la presunta violación en sí, porque los daños psíquicos van embebidos en el delito de violación», señalaba hace unos días a La Voz el penalista Ramón Sierra. «La renuncia de la joven a una indemnización económica imposibilita la reducción de condena de prisión por esta vía», matiza el abogado gallego.
Dani Alves, del todo a la nada
El de Alves podría ser el camino de la absoluta destrucción. El ingreso en prisión por violación del futbolista con más títulos en la historia es el último capítulo del largo historial turbulento de este amante de la noche, considerado un verso libre en los vestuarios de los clubes donde militó.
En Barcelona, Carles Puyol le abroncó en más de una ocasión sobre el césped por sus bailes irrespetuosos con la afición rival. Sus salidas nocturnas fueron una constante incluso en los mejores tiempos hasta el punto de ser el encargado de llevar la música en las concentraciones del Barça. Allí donde podía haber una fiesta estaba un jugador que se le conocía por no tener resaca y por llevar un estricto plan físico que le permitía no sufrir cualquier tipo de exceso la noche anterior.
En el 2005 conoció a Dinora Santana, la madre de sus hijos, Daniel y Victoria. La relación entre ambos no prosperó y en el 2011 se produjo un divorcio que no hizo sino acentuar su perfil extravagante en redes sociales y una vida privada que iba a entrar en erupción. Tras seis años de soltería conoció a Joana Sanz, una modelo tinerfeña que, aunque en un primer momento se aseguró que le había pedido el divorcio, ha visitado al jugador en prisión.
Su entrada en la cárcel fue su último incidente con la Justicia, pero no el único. Hacienda hizo pública el pasado mes de junio la lista de morosos y en ella figuraba por cuarto año consecutivo Dani Alves, que adeuda una cifra superior a los dos millones de euros.