El horizonte del Cantábrico se abre a los paraísos perdidos de Sebastião Salgado

La explanada del Naútico gijonés expone hasta el 3 de septiembre la serie «Génesis» del fotógrafo brasileño como parte del programa «Arte en la Calle», de la Obra Social de La Caixa

Dos espectadores ante obras de la serie «Génesis», de Salgado, en la explanada del Naútico gijonés
Dos espectadores ante obras de la serie «Génesis», de Salgado, en la explanada del Naútico gijonés

Gijón

El horizonte es el de siempre en la explanada del Náutico de Gijón: la raya del Cantábrico, el cerro de Santa Catalina al oeste y el cabo de San Lorenzo al este, y el paisanaje el habitual en esta época del año. Paseantes, turistas e incluso algún bañista si el clima lo consiente. Y, sin embargo, quien atraviese hasta el próximo 3 de septiembre el paso obligado del centro al arenal gijonés no podrá menos que toparse con otros horizontes -los de la Antártida, Siberia, las Galápagos, el Amazonas o Madagascar- y con algunos de sus habitantes humanos y no humanos, captados con la mezcla de monumentalidad épica, poesía, proximidad y magia que caracteriza la obra de Sebastião Salgado.

Esos son los atributos de las 38 fotografías de gran formato que componen la muestra Génesis, una exposición producida por Obra Social «La Caixa» dentro de su programa Arte en la calle, que acaba de llegar a GIjón como fruto de la habitual colaboración estival con la Fundación Municipal de Cultura. Comisariada por la esposa del Premio Príncipe de Asturias de las Artes 1998, Lélia Wanick Salgado, Génesis es el producto de ocho años de trabajo y 32 viajes en los que Salgado, de algún modo, se purificó volviendo a los orígenes -los de una naturaleza y una humanidad, en efecto genesíacos, edénicos- en algunos de los territorios que aún pueden merecer esos adjetivos sin apenas exageración.

Algunas de esas espectaculares fotografías han sido ya vistas en Asturias. Se exhibieron en la muestra que conmemoró en 2006 el 25 aniversario de los Premios Príncipe de Asturias; fueron entonces expuestas en los mismos marcos de acero cortén que ahora contienen la serie completa en el Campo de San Francisco de Oviedo, otro escenario urbano pero también tocado por la naturaleza. Salgado seguía entonces trabajando en un proyecto en el que buscaba algún tipo de confortación tras haber sido testigo del lado más oscuro de la condición humana durante el trabajo en sus series Trabajadores y Éxodo.

«Mis proyectos anteriores fueron periplos a través de las tribulaciones de la humanidad. Este, sin embargo, fue mi homenaje al esplendor de la naturaleza. Al viajar en pie, en embarcaciones, avionetas o globos mientras fotografiaba volcanes, icebergs, desiertos y junglas contemplé un mundo que no ha cambiado en milenios», ha explicado el fotógrafo brasileño, que retrató también rodeados de sus hábitats naturales miembros de comunidades humanas todavía en contacto con esos paraísos y al resto de especies animales: «Sentí que era un privilegio contemplar los ciclos de la vida en contínua repetición».

 Naturalmente, como es habitual en Salgado, las fotografías, con ser de una deslumbrante perfección técnica y una belleza que sobrecoge, no son solo ejercicios de forma sino también mensajes directos a la conciencia de los espectadores; en este caso, no con la denuncia de otras series suyas sino con el testimonio de formas de vida armónicas con el entorno natural y, sobre todo, con la advertencia de lo mucho que se puede perder si la explotación de la naturaleza no se pone urgentes topes.

El espíritu de Génesis está muy relacionado con el de otro proyecto de Salgado y Lélia Wanick, este no fotográfico y a su vez vinculado de raíz con Asturias: el del Instituto Terra, la entidad fundada por ambos para la recuperación de la biodiversidad en la degradada hacienda familiar de los Salgado en Aimorés, que contó con una aportación de más de un millón de euros del Principado de Asturias. Según ha explicado Miguel González, representante de la obra del brasileño en España, el instituto ha pasado a ser una entidad de carácter estatal que está extendiendo sus actividades de reforestación a otras zonas de Brasil.

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