Los homeópatas se desmarcan de la feria pseudocientífica que visitó Gijón

Raúl Álvarez REDACCIÓN

GIJÓN

El naturópata Txumari Alfaro en una firma de libros
El naturópata Txumari Alfaro en una firma de libros

Los terapeutas recalcan la legalidad y la eficacia de sus prácticas a pesar de la desaparición de los cursos universitarios y su exclusión en algunos colegios de médicos

01 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La Asamblea Nacional de Homeopatía, la principal entidad que agrupa a los médicos, farmacéuticos y veterinarios que usan ese método terapéutico en España, se ha desmarcado la feria pseudocientífica itinerante que visitó dos veces Gijón en un año y medio. A propósito de la información de La Voz de Asturias sobre el auge y el negocio de las pseudociencias en Asturias, la Asamblea, considerada como el lobby de los homeópatas en favor de una regulación que admita unas prácticas cuya eficacia nunca se ha demostrado, asegura que sus miembros nunca participan en citas como el Foro ACCE, centrado en la espiritualidad y el esoterismo, sino que ofrecen «un método terapéutico más de la medicina al alcance de los profesionales sanitarios y los pacientes».

La información, en todo caso, no afirmaba la presencia de homeópatas en ese encuentro (aunque algunos de los puestos del mercadillo anexo montado en el recinto ferial de Gijón sí vendían productos homeopáticos), sino que lo tomaba como ejemplo de las preocupaciones de la comunidad de científicos y divulgadores que ven con preocupación la difusión social alcanzada por disciplinas que se presentan como acreditadas sin cumplir con los requisitos del método científico. La homeopatía ha sido frecuente motivo de discordia en los últimos años entre sus defensores y practicantes y sus detractores en nombre de la medicina. Las universidades españolas han ido eliminando de manera progresiva todos los títulos relacionados con ella, patrocinados en ocasiones por empresas del sector, que durante la primera década del siglo habían incorporado a su oferta académica, pero la Asamblea sostiene que cerca de de 10.000 médicos colegiados recurren habitualmente a las prácticas homeopáticas en España y que más de la mitad de la población, según una encuesta de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), cree que funciona. Ese estudio, efectivamente, contiene esa estadística, pero la FECYT, al presentarlo, consideró preocupante que tal porcentaje de españolas tuviera confianza en unas prácticas que el Ministerio de Sanidad considera ineficaces.

En Asturias, el Colegio de Médicos admite (otros, como el de Madrid, no lo hacen) la homeopatía como una terapia no convencional, la misma categoría en la que incluye la fitoterapia y la acupuntura, que nunca puede intentarse como primera opción, sino último recurso si los tratamientos habituales no dan resultado. La Asamblea señala que, aunque sus medicinas no puedan recibir financiación del sistema público de salud, sí pueden recetarse y venderse con normalidad porque son legales tanto según la legislación europea como la ley española del medicamento. Su reconocimiento, sin embargo, es otro motivo de polémica que los defensores de la ciencia interpretan como una concesión a las potentes empresas alemanas y francesas de la homeopatía porque, así como a los medicamentos se les exige eficacia para conseguir el permiso para su comercialización, a los preparados homeopáticos les basta con demostrar su inocuidad. A sus detractores eso les parece evidente, dado que la homeopatía se basa de diluir en dosis cada vez mayores de agua alguna sustancia que produzca los mismos síntomas que la enfermedades que busca combatir.

Aunque los homeópatas citan también la existencia en la base de datos especializada Pubmed de casi 200 estudios científicos que avalan la eficacia de sus terapias y las curaciones que logran, la comunidad científica siempre la ha puesto en duda. El efecto placebo (la confianza de los enfermos en las propiedades benéficas del tratamiento) y la acción del sistema inmunológico de los pacientes, capaz de superar  sin ayuda externa algunas enfermedades, explican el aparente éxito de las terapias.