Gijón traspasa a Costas su preocupación por San Lorenzo

El ayuntamiento remitirá los últimos informes sobre la pérdida de arena y sobre la periódica aparición de manchas de carbón, que podrían no ser del Castillo de Salas

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, con el catedrático de la Universidad de Oviedo, Germán Flor Rodríguez, y su hijo, el profesor Germán Flor Blanco
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, con el catedrático de la Universidad de Oviedo, Germán Flor Rodríguez, y su hijo, el profesor Germán Flor Blanco

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, remitirá a Demarcación de Costas los informes encargados sobre San Lorenzo para que valore la situación de una playa que no está perdiendo arenal, sino que sus granos se redistribuyen de forma natural, dado que es un asunto que produce «preocupación» en la ciudadanía. Tras la reunión del observatorio de la playa, la alcaldesa ha incidido en que es el momento para que este organismo dé su opinión sobre un asunto que genera mucha «sensibilización» entre los gijoneses. «La percepción de mucha parte de la ciudadanía es que ocurre un cataclismo y un gobierno tiene que luchar contra esa percepción con datos técnicos», ha incidido.

Dos son los temas fundamentales que afectan a este arenal. El primero, la pérdida de arena y la evolución del arenal. La segunda, la aparición periódica de manchas de carbón. Esta última se ha asociado durante décadas al hundimiento del Castillo de Salas. Pero los estudios no son concluyentes, según recoge EFE.

Pérdida de arena

Moriyón ha destacado el compromiso del equipo de Gobierno de Foro con San Lorenzo, donde desde 2014 se está llevando a cabo una «monitorización» sobre la pérdida y ganancia de un arenal que en 2015 sufrió la máxima perdida debido a los fuertes temporales. «No estamos afrontando una pérdida global, sino que se está redistribuyendo», ha dicho acompañada del profesor de la Universidad de Oviedo Germán Flor, quien ha liderado un estudio que constata que, en la comparativa topográfica realizada entre abril de 2015 y enero de 2018, se detectan zonas de pérdida de arena de 10.359 metros cúbicos y otros sectores con ganancia que alcanzan los 46.566, lo que indica que ha habido un balance a favor de 36.206 metro cúbicos.

El carbón

Por otro lado, el ayuntamiento ha encargado otro estudio sobre la relación entre las manchas de carbón que aparecen de forma periódica en la playa y el relativo al barco «Castillo de Salas» hundido en 1986 frente a la bahía gijonesa. El estudio apunta que el resultado «no es concluyente» al no existir una muestra sobre los cuatro tipos de carbón que albergaba el pecio. Sobre este asunto, Moriyón ha comentado que el consistorio seguirá trabajando para «arrojar luz» y ha apuntado que los técnicos señalan que, cuando aparecen las manchas, es mejor no limpiar la playa ya que se cubrirá con arena y es un compuesto orgánico «inerte» y «no contaminante». «Indagaremos por todos los medios», ha puesto de manifiesto antes de afirmar que el gobierno siempre transmitirá «la verdad» a los gijoneses. 

¿Dañaron los dragados para la ampliación de El Musel el emisario de Aboño?

J. C. G.

Los registros de las operaciones de extracción de materiales submarinos para las obras muestran que algunas de ellas se realizaron sobre la vertical de la infraestructura dañada, hecho que denuncia Xixón Sí Puede

Dos de las dragas que extrajeron materiales de los fondos marinos en el entorno del puerto de El Musel y el cabo Torres trabajaron sobre la vertical del emisario de Aboño. Lo hicieron justamente sobre dos de los tramos cuyo deterioro ha revelado el estudio submarino encargado por la Empresa Municipal de Aguas (EMA) de Gijón. El informe ha detectado la desaparición de más de un centenar de metros del conducto que vierte al Cantábrico las aguas de la depuradora de la Zona Oeste y de los difusores de todo ese segmento, en un área que coincide con la zona de operaciones de las dos dragas. Lo muestran gráficas recopiladas durante el periodo de actividad de las ambas naves por el colectivo Ecologstas en Acción, cuyo portavoz, Paco Ramos, las ha desempolvado al tener noticia del informe de la EMA y sus resultados. Ramos documentó en su día un concienzudo seguimiento de las operaciones de las dragas para denunciar que realizaban extracciones fuera de las zonas delimitadas para ello por el estudio de impacto ambiental de las obras de ampliación de El Musel.

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