Un minuto de silencio por «un niño especial»

E. G. B. GIJON

GIJÓN

Eleazar, con polo fucsia, junto a su primo y su padre, en el estadio de El Molinón
Eleazar, con polo fucsia, junto a su primo y su padre, en el estadio de El Molinón

Familiares del joven fallecido el pasado domingo, tras un incidente en El Molinón, convocan una concentración a las puertas del estadio

12 sep 2019 . Actualizado a las 19:04 h.

«Un niño especial». Así permanecerá en el recuerdo de todos sus familiares y conocidos el joven de 30 años, Eleazar García, que fallecía el pasado domingo de un infarto en el centro de salud Parque Somió, a donde fue trasladado tras sufrir un altercado en El Molinón, al inicio del partido de España contra las Islas Feroes. Y así se le recordará el próximo domingo, a las 12 horas, a las puertas del estadio, en concreto la número 16, en la concentración que se ha convocado para guardar un minuto de silencio en su honor y reclamar justicia por lo sucedido.

Al joven, que tenía una discapacidad del 75%, le habían regalado entradas para asistir al partido de la selección española en el colegio al que asistía. «Era un acérrimo seguidor de la selección y Sergio Ramos era su ídolo», contaba ayer su tío, Diego García, en un programa de Telecinco. Su tío ha incidido en todas sus declaraciones en que Eleazar era un niño especial. «Las familias con estos niños saben de lo que hablo: son niños cariñosos, buenos y te hacen mejor la vida. Era un cascabel en nuestra casa».

García, que ha expresado haber hecho de tripas corazón haciendo de portavoz de la familia («mi hermano no puede hablar») para que el caso de su sobrino no caiga en el olvido, ha explicado en varias ocasiones que Eleazar se despistó de su padre una vez dentro del estadio. «Le perdió de vista unos momentos y, por lo que hemos podido saber, salió del estadio, quiso volver a entrar pero no llevaba la entrada y los miembros de la seguridad del estadio se lo impidieron. Aunque tenía 30 años era un niño en un cuerpo de hombre y creo que no le miraron la cara porque hubieran visto que era especial».

El padre buscó a Eleazar, dando parte de su descripción a los agentes del dispositivo de seguridad del estadio, que finalmente le comunicaron que su hijo se encontraba en el centro de salud, en donde «le comunicaron la fatídica noticia». El entierro del joven tuvo lugar anteayer. La familia se mantiene a la espera de la investigación policial abierta para esclarecer los hechos. El tío de Eleazar explicaba ayer que no conocían los resultados de la autopsia y que, cuando tengan más información, tomarán las medidas legales «que haya que tomar». De momento, aseguraba que no se ha presentado denuncia alguna y que tampoco «vamos contra nadie, solo queremos saber porque a día de hoy todavía estamos a oscuras». También ha recordado lo que anteayer decía en el entierro del joven: «Yo no voy a llorar hasta que a mi sobrino se le haga justicia».