Así funciona la web que usan 3.500 gijoneses al día para ir a la playa

«Está preparada para las crisis de lleno total e incluso se le pueden cargar indicaciones de condiciones de la mar», explican en el CTIC, en donde diseñaron esta herramienta que informa en tiempo real de la ocupación de los arenales

Playa de San Lorenzo Gijon.Parcelas dibujadas sobre la arena de la playa de San Lorenzo
Parcelas dibujadas sobre la arena de la playa de San Lorenzo

Gijon

Antes de ir a cualquiera de las tres playas urbanas de Gijón, al menos 3.500 gijoneses consultan a diario la plataforma digital (playas.ctic.es) que entraba en funcionamiento el pasado 8 de junio para controlar el aforo de los arenales y evitar las aglomeraciones en la nueva normalidad que ha traído consigo la pandemia de coronavirus.

«Es un dato más que bueno, esperanzador, para el mes y medio que lleva en marcha, pero no hay que se conformistas y aspiramos a que llegue al 100% de los ciudadanos», dice Pablo Coca, director de operaciones y desarrollo de negocio de la Fundación Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación (CTIC), en donde se gestó esta herramienta de tecnología web que utiliza inteligencia artificial para calcular aforos tanto en pleamar como en bajamar y que se nutre en tiempo real de los datos que, cada vez que entra alguien en cualquiera de las tres playas, introducen la treintena de acomodadores a pie de arenal.

«Estamos satisfechos con el diseño y la usabilidad. La herramienta está cumpliendo su cometido no solo desde el punto de vista del ciudadano, que era lo más importante, sino también del equipo de acomodadores que lo alimentan con datos. Es cierto que hay días que se puede gestionar mejor y que hay otros que no son tan ideales», indica Coca. Ayer, por ejemplo, era uno de esos días en los que los aforos de las tres playas estaban realmente saturados. Estas capturas de la plataforma web muestran la ocupación a las seis y media de la tarde. El servicio de control del acceso a las playas es de 11 a 19 horas.

Poniente, de hecho, acabó siendo cerrada al completarse el aforo que permite mantener la distancia de seguridad entre bañistas.

«Los cinco primeros sectores de la playa de San Lorenzo -que está dividida en 10 secciones- son los que están en situación de marea alta y se quedan sin arena en pleamar», recuerda Coca, que menciona esta situación porque se ha observado que los bañistas, en los momentos de gran concurrencia en San Lorenzo, tienden a seguir manteniendo sus patrones habituales. De cuando la pandemia era inimaginable. De ahí que la zona más concurrida de la principal playa de Gijón sea la situada más al oeste, a partir de la escalera 12, que siempre presenta una ocupación media.

«Cuanto más hacia al oeste hay más disponibilidad de arenal y hay un volumen de usuarios que continúa con la querencia de ir a su sitio de siempre», indica Coca, que explica también que tanto en El Arbeyal como en Poniente, pese a la gran afluencia de ayer por la tarde, suelen tener una ocupación media: «Siempre suele haber margen para más bañistas».

Para esos momentos de alta ocupación era importante que esta herramienta de tecnología web resultara sencilla de manejar para el equipo de acomodadores. Pese a que el diseño de la aplicación permitiría controlar el aforo de las playas mediante fotocélulas o tornos, informando de su cierre cuando se superasen los que se han calculado para mantener en la arena la distancia de seguridad de al menos metro y medio entre bañistas, «tiene mucho más sentido que haya un equipo de personas a pie de playa porque su cometido es informativo. Además, estamos viendo que es fundamental sensibilizar e informar a los bañistas porque la tendencia es a relajarse y una máquina, al fin y al cabo, solo cuenta».

Parcelas en la arena

Coca, además, explica que, ante una situación de cierre del arenal por superarse el aforo que permite esa distancia de seguridad, el equipo que asesora en la playa tiene el apoyo tecnológico de otro que gestiona la ocupación de los arenales desde el Ayuntamiento de Gijón: «La herramienta está preparada para las crisis de lleno total o de uso normal e incluso se le pueden cargar indicaciones de condiciones de la mar. Siempre hay un equipo detrás manejándolo». El uso de inteligencia artificial permite, además, cruzar los datos de los aforos máximos recomendados por las autoridades sanitarias con los cálculos del avance de las mareas para estimar el espacio del arenal que habrá en un momento dado y en las dos horas siguientes.

«Si no lo hubiéramos hecho así, la herramienta se quedaría con la situación más desfavorable, en torno al aforo mínimo, pero en el Cantábrico, con tanta incidencia de marea, había que anticiparse porque estamos hablando de un 85% de diferencia entre la ocupación máxima en pleamar y en bajamar», explica Coca, que recuerda que, en los cálculos de ocupación del arenal, se tienen en cuenta que las unidades de convivencia ocupan cuadrículas de dos metros por dos metros.

En otras ciudades costeras que no tienen tanta incidencia de las mareas, los ayuntamientos pudieron hacer parcelas en la arena para delimitar esas cuadrículas. «Aquí no tenía sentido, pero sorprendentemente, nos ha salido de forma natural hacer nuestra propia marca en la arena. De manera espontánea se ha llevado a la práctica; me parece muy sencillo y ocurrente», dice, en relación a las parcelas que algunos bañistas, solos o en familia, marcan en la arena para delimitar su espacio de seguridad.

No obstante, la herramienta diseñada en el CTIC está siendo fundamental para que los arenales de Gijón permitan a los bañistas mantener la distancia de seguridad que les protege de posibles contagios del SARS-CoV-2. El lanzamiento de esta plataforma digital, en el que trabajó de forma activa e intensa un equipo multidisciplinar de 10 informáticos, matemáticos, ingenieros industriales y de alguna ingeniería química, fue en todo caso un proceso muy participativo en el centro, integrado por unos 70 profesionales.

«La pandemia es una situación nueva y excepcional e iniciamos un proceso de reflexión de propuestas con la inquietud común de aportar tecnologías digitales e inteligencia artificial para dar soluciones a los retos que se estaban planteando», explica Coca. La herramienta se había pensando para solucionar el control de aforos en playas, parques y espacios públicos, y de hecho lo permite, pero como el Ayuntamiento de Gijón estaba buscando precisamente soluciones para gestionar que sus arenales fueran más seguros se dio la conjunción perfecta.

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