El abogado acusado de apropiarse de 182.000 euros: «Entendían perfectamente lo que firmaban»

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Juicio en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias con sede en Gijón al abogado de apropiarse con el dinero de unos clientes
Juicio en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias con sede en Gijón al abogado de apropiarse con el dinero de unos clientes

El matrimonio demandante acabó acudiendo a Cáritas para poder comer y pidiendo limosna a la puerta de la iglesia

27 ene 2021 . Actualizado a las 18:21 h.

El abogado gijonés acusado de quedarse con 182.000 euros de unos clientes ha defendido este miércoles su inocencia, en el juicio celebrado en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias con sede en Gijón, al argumentar que todas las extracciones hechas de la cuenta bancaria están justificadas. «Entendían perfectamente lo que firmaban», ha declarado el procesado durante las preguntas de su abogado, frente a la versión de que la mujer del denunciante desconocía lo que firmaba.

La Fiscalía, por su parte, ha mantenido la petición de seis años de cárcel para el acusado, si bien ha elevado la cantidad de la que se apropió el procesado de 171.000 euros a 182.141 euros. También le pide inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de abogado y multa de 10.800 euros más 5.000 euros por los daños morales infringidos.

El acusado ha explicado que la mujer había llegado a su despacho por un accidente laboral que tuvo su marido y que le dejó incapacitado. La mujer decidió trasladarse a Valladolid por tener su familia allí y pidió al abogado que le buscara una residencia para su marido y un piso para ella. Desde el bufete gestionaron la indemnización por incapacidad del marido, pero más tarde le firmó un poder notarial para poder gestionar sus cuentas.

«Nunca, en ningún momento, vi un solo euro», ha respondido sobre si derivó dinero para su beneficio. Es más, ha sostenido que su clienta tenía «pleno acceso» a su cuenta y en siete años no había presentado «ni una queja». Ha explicado, además, que ella sacaba dinero del banco pero le pedía que le llevara más a Valladolid, algunas veces cantidades elevadas. También ha afirmado que él «nunca» obligó a su cliente a firmar documentos. «Siempre actuó como una persona normal», ha indicado.

Sí que ha reconocido el error en alguna factura, por coger un modelo anterior en el que no se cambió la fecha, para justificar que parezca que se firmaron antes de sacar el dinero. También ha señalado que la clienta le firmó un poder notarial para poder extraer dinero, una vez que, según él, el banco le notificara que el poder anterior no servía para hacer transferencias.

Firma «voluntaria»

«Ella pactó de buen agrado la continuidad y lo firmó voluntariamente», ha indicado. Ya, según él, cuando vio que no tenía intención de pagar, presentó un requerimiento judicial para el cobro de sus honorarios. Según el acusado, esta le llamó y le amenazó con denunciarle.

Versión distinta ha contado la demandante, quien llegó a decir, en declaración por videoconferencia, que desconoce que hubiera cobrado una indemnización por el accidente de su marido ni haber firmado el poder notarial. Esta ha relatado que al ir a sacar dinero al banco le dijeron que no había saldo. Esto originó que tuviera que acudir a Cáritas para poder comer o que pidiera a la puerta de la iglesia, así como que le cortaran los suministros eléctricos por impagos.

Y si bien sí ha reconocido que el acusado fue a verla a Valladolid unas tres o cuatro veces, ha negado que este le diera dinero alguno. Sí que le dio papeles para firmar pero sin saber para qué era. «Yo leía pero no entendía nada», ha puntualizado, al tiempo que ha asegurado que el acusado no le daba justificante de lo que firmaba.