José Ramón García, «Monchu»: «El PSOE había perdido fuelle porque se había centrado en lo institucional»
GIJÓN
El secretario general de la Agrupación Socialista de Gijón habla con La Voz de los retos de futuro, la posible candidatura de Ana González a la reelección y las tensiones vividas en el partido en los últimos años
17 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.José Ramón García, «Monchu» (Gijón, 1972), es desde el pasado dos de abril el secretario general de la Agrupación Socialista de Gijón. Ya en su primer discurso tras salir elegido hizo un llamamiento a la integración de las corrientes existentes en el socialismo gijonés. Sus objetivos pasan por «construir el proyecto de futuro de Gijón en colaboración con la ciudadanía», traer savia nueva al partido en la ciudad y, asimismo, acabar con la «excesiva tensión» que se ha vivido en la agrupación en los últimos tiempos. Insiste en que no está dispuesto «a renunciar al talento de personas que no apoyaron la candidatura que representaba». Respecto a la posibilidad de que Ana González vuelva a ser candidata a la alcaldía, García cree que es una decisión que le corresponde a la actual regidora. Considera, en este sentido, que «cuando un alcalde está en ejercicio parte con una ventaja sobre cualquier otro candidato».
-¿Ha tenido tiempo de madurar lo que ha sucedido en los últimos días?
-Si. A pesar de que sabía que iba a estar ajustado, también era consciente de que la pulsión de cambio estaba ahí. Luego hay que adaptarse al día a día, lo que tiene sus dificultades, pero conozco lo que es empezar en espacios diferentes. Y al final esta no deja de ser mi casa. Soy consciente de que tengo que adaptarme a una responsabilidad nueva, pero eso es algo a lo que estoy acostumbrado. Lo complejo es que este inicio es una fase de análisis. Necesitamos conocer la situación de la casa, la política municipal e ir viendo cómo está todo para ponernos a elaborar el plan de trabajo, que es el primer compromiso que tiene la ejecutiva. Luego hay que llegar a una conferencia política, que es donde queremos construir el proyecto de futuro de Gijón en colaboración con la ciudadanía.
-¿Por qué cree que ha habido tanta tensión en la agrupación en los últimos años?
-Ha habido excesiva tensión y decir lo contrario es no conocer la realidad completa. Recuerdo que el secretario Ardura, por el que tengo un profundo respeto y que me parece un hombre honesto que decía las cosas convencido, hablaba de la paz que había vivido la agrupación. Pero claro, era una paz basada en la exclusión de un 50%. Creo que esa tensión latente se ha producido, entre otras cosas, porque nosotros nunca tuvimos una propuesta de colaboración plena como la que estamos haciendo ahora.
-¿En qué sentido?
-La agrupación no es propiedad de quien la dirige. Yo no represento al 100% de la militancia. Tengo que aspirar a hacerlo, pero no lo hago por el hecho de ganar. Lo haya hecho con el 40, el 60 o incluso el 90% de los votos. El esfuerzo tiene que venir por parte de quien tiene la dirección para poder bajar esa inflamación, que es normal en estos procesos. En un partido en el que pedimos la voz de la militancia, en el que llevamos años peleando con la base para que un militante tuviese un voto y para que las primarias fuesen un hecho, lo que no es normal es que vivamos esas primarias con angustia y como un atentado a la estabilidad. Debemos mejorar nuestra cultura democrática para que podamos vivir estos procesos con la tensión lógica, pero entendida deportivamente y dentro de la naturalidad que debe existir en una organización democrática que se precie de ser la más democrática de todas. Tenemos que seguir profundizando en esa cultura.
-¿Cómo va el acercamiento a ese otro sector que no le ha apoyado a usted?
-La primera propuesta que hay encima de la mesa, y que yo no tuve, es incorporarse a la nueva dirección política. Entiendo que eso requiere un tiempo, porque ahora hay una sensación de pérdida e incluso de desconcierto, porque yo estoy convencido de que la dirección política hablaba honestamente en su conjunto cuando decía que las cosas iban bien y que creía que lo lógico era la continuidad. Entiendo su punto de vista, pero siempre dije que eso era incompleto y que había una realidad que no estaban sabiendo leer. Ese proceso es difícil para ellos, porque la realidad se ha impuesto a una visión que ellos tenían. Llevará un tiempo, pero la propuesta está ahí encima de la mesa. Yo no quiero exigir, porque soy consciente de que todos han de pasar por la situación e ir asumiéndolo poco a poco. Pero de cara a la conferencia política, si no llegamos a un acuerdo abierto para una incorporación efectiva de personas a la dirección política que al menos lleguemos a consensos de trabajo y colaboración. Además, dándoles protagonismo. Porque hay personas con una trayectoria, conocimiento y capacidades que hay que aprovechar. Yo no estoy dispuesto a renunciar al talento de personas que no apoyaron la candidatura que yo representaba. Ese fue el error que se cometió en el pasado y yo no estoy dispuesto a caer en ello de nuevo. Quien no quiera no querrá, pero la puerta estará abierta.
-¿Había perdido esta agrupación el contacto con la calle, con los movimientos vecinales y sociales de la ciudad?
-El partido había perdido fuelle por sí mismo porque se había centrado en la labor institucional. Esta faceta es la gestión de una administración de tamaño más que considerable. Eso te lleva a veces a que en el día a día pierdas el contacto con una realidad que no es la de quien tienen responsabilidades y visita una organización, sino la responsabilidad que has de tener como ciudadano. El PSOE tiene una herramienta muy poderosa, que no es otra que una militancia muy amplia y participativa. No se puede renunciar a eso. Necesitamos que la gente realice su militancia fuera de la Casa del Pueblo. Que conozca la realidad, la transmita en la Casa del Pueblo y se lleve datos y formación para trasladarla por toda la ciudad. Si tú solo piensas desde el punto de vista institucional pierdes una perspectiva importante, porque aspiras a representar a la gente que tiene dificultades en este mundo y necesita derechos y libertades, porque no tiene privilegios. Si quieres aspirar a representar a esa gente tienes que sentirte como ellos y vivir las dificultades que experimentan. Cuando estás en el día a día de lo institucional puedes tener una visión general de la administración y de la aplicación de las políticas, pero te falta el punto de vista de las personas que se sienten agraviadas o menos afortunadas en la vida. Y es para quienes tú aspiras a trabajar.
-Ana González ha apoyado a Iván Fernández Ardura en el proceso. ¿Cree que esto puede afectar a su decisión de presentarse o no a la reelección?
-No. Creo que la decisión es suya. En el PSOE tenemos un mecanismo bien diseñado y estipulado. Ana González no creo que vaya a basar su decisión en el resultado que ha habido en la agrupación, sino que lo hará en su fortaleza, compromiso y capacidad para liderar el proyecto, todo ello sabiendo que representa al conjunto de la agrupación. No soy una persona de apriorismos. Entiendo que si ella tenía esa idea la seguirá teniendo. De todos modos ese momento no ha llegado. Imagina lo que tendría que hacer yo si tuviera que pensar en resultados que me convencen o no me convencen. En política uno tiene que trabajar y convivir con la realidad, no con lo que le gustaría que fuese.
-El presidente del Principado, Adrián Barbón, de hecho, tras su victoria resaltaba que «el reto es volver a ganar las elecciones con Ana González» ¿Cree que la alcaldesa es la mejor candidata posible?
-Yo creo que me faltan muchos elementos para conocer toda la realidad política. Lo que si tengo claro es que cuando un alcalde está en ejercicio parte con una ventaja sobre cualquier otro candidato de cualquier fuerza política.
-¿Hay un problema en la agrupación para apelar a la savia nueva? ¿Qué se plantean hacer para atraer a la juventud hacia la formación?
-Lo primero es hablar en su propio código. Lo que hay es gente con necesidades y hay que hablar de esas necesidades. Pero no hay que quedarse en la queja. A la gente, también a los jóvenes, hay que exigirle que hagan propuestas.
-¿A qué se refiere?
El político es uno de los poderes, pero no el único. El estar en política no garantiza que se puedan hacer todas las cosas. Pero si no estás y eres una persona vulnerable, con aspiraciones y sin privilegios, seguro que no tienes ninguna oportunidad, con lo cual de lo que se trata es de darle ese espacio y responsabilidades a la gente. Aquí tienen una herramienta para cambiar el mundo que se llama Partido Socialista Obrero Español y las puertas están abiertas. Además estoy hablando con el secretario de Juventudes de cara a una campaña de afiliación. Pero no se trata de afiliarse para hacer número, sino para venir a trabajar. El problema es cuando llegas a una agrupación y no tienes un destino ni sabes lo que tienes qué hacer. Aquí sí lo vas a saber, pero con una responsabilidad. Vas a tener que hacer cosas. El mundo se cambia cavando, nadie llega a ofrecerte el cambio ni existen las soluciones mágicas. La culpa no es del que viene de fuera, ni del empresario, del vago, del que viene del extrarradio, el centro o el este. Esto es más complejo que todo eso. Entiendo que haya chicos y chicas que en las respuestas fáciles encuentren un acomodo, pero si son de esos aquí no hacen falta. Aquí se necesita a la gente que tiene ganas de cambiar las cosas, no solo de quejarse.
-¿Por qué cree que otras formaciones más escoradas a los extremos lo han encontrado más fácil a la hora de conectar con la juventud?
-Porque dan respuestas sencillas a problemas complejos. Cuando eres joven quieres una respuesta ya. Cuando tienes un examen quieres la vía más sencilla para aprobarlo. A medida que vas creciendo te das cuenta de que las cosas no son así. La revolución en las democracias se hace en el BOE. Si tu quieres que las cosas aparezcan como leyes y que esas leyes tengan un seguimiento y un cumplimiento tienes que participar en el proceso yendo, debatiendo y buscando soluciones que son complejas, porque nadie representa al conjunto del país. VOX puede decir que representan a los españoles de bien y a la España que madruga. ¿Y qué pasa que los otros no madrugan, no tienen que ir a trabajar o ganar el pan con el sudor de su frente como los demás? ¿De qué están hablando? Tú te puedes creer los lemas, porque venimos de una sociedad que es cada vez más publicitaria, pero a poco que pienses ves que tú te compras unas zapatillas de marca y no saltas lo mismo que Michael Jordan. Pues en política es lo mismo. A mí me parece muy bien que puedan llegar fácil, pero no resisten una mínima reflexión. Cualquier persona que quiera cambiar el mundo es consciente de que no lo va a hacer así, porque además los partidos como VOX, o como en su día hacían en la extrema izquierda, lo hacen contra los demás. El mundo se cambia con los demás y eso es lo que construye el Partido Socialista. Acuerdos. Si las cosas no se hacen por acuerdos, se hacen con enfrentamiento y de este modo no son sostenibles.
-¿Ha habido falta de diálogo y asesoramiento desde la Agrupación Socialista de Gijón hacia el Ayuntamiento en la toma de ciertas decisiones?¿Cómo será la relación con el equipo de gobierno a partir de ahora?
-Yo espero que sea buena. Es verdad que nosotros llegamos con un mandato muy avanzado y las cosas puestas encima de la mesa. No vamos a ponernos ahora a reorientar toda la manera de hacer en la política municipal. Ellos han tenido que gestionar una situación muy fastidiada. Yo creo que la relación va a ser de colaboración. El otro día decía el secretario general de la FSA que los socialistas somos una familia y tenemos que tener una voz única. Estoy de acuerdo, pero pienso que también en las familias se tienen que decir las cosas, con honestidad y con la lealtad propia de ser una organización viva. ¿Quiere decir esto que va a haber una cuestión de imposiciones? No. Creo que está muy bien delimitada la responsabilidad del equipo de gobierno y la nuestra también. Lo que tiene que haber es una colaboración. Nosotros como agrupación tenemos que trasladar al Ayuntamiento el sentir que vemos en la calle y recibir del Ayuntamiento la información que nos permita contrastar ese sentir de la calle con los datos que no tienen. Esto tiene que ser fluido. El PSOE tiene dos herramientas. El partido, como tal, y su representación en la institución. Necesita que las dos estén bien entrenadas. Son dos manos de un cuerpo.
-Iván Ardura ha manifestado en alguna ocasión que la intención de voto del PSOE, según algunas encuestas, es mayor que la de las pasadas elecciones. ¿Se lo cree?
-Yo es que no encontré aquí ninguna encuesta que diga eso o lo contrario. No hay ningún sondeo electoral hecho por el partido. Lo que sí sé es que este partido gobierna, tiene fortaleza para tomar decisiones y va a ser mucho más fuerte si trabaja unido. La foto de hace tres años es una foto fija. En política todos los apoyos son prestados. Yo mismo salí el otro día con un porcentaje del 52,81%. Sostener o no esos apoyos, que parecen fijos, dependerá de lo que seamos capaces de hacer. Yo confío en que el PSOE, a través de su acción de gobierno y de su actividad como organización sea capaz de consolidar o si es posible aumentar la representación que tiene. Pero hoy no tengo un dato que me diga nada. No existe. Lo que tengo son resultados de unas elecciones municipales.