El BOE publica la autorización definitiva para la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel
GIJÓN
La planta, que supuso una inversión de 360 millones de euros y tiene capacidad para almacenar 300.000 metros cúbicos de gas natural licuado, lleva paralizada desde 2013 por decisión judicial
01 jul 2022 . Actualizado a las 12:03 h.El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy la autorización definitiva para que Enagás ponga finalmente en funcionamiento la regasificadora de El Musel, que lleva paralizada desde 2013 por decisión judicial.
La planta ocupa aproximadamente 18 hectáreas y supuso una inversión de 360 millones de euros. Tiene capacidad para almacenar 300.000 metros cúbicos de gas natural licuado.
El pasado 20 de junio el Gobierno central y el Principado de Asturias acordaban la creación de una comisión bilateral de relaciones para analizar «el marco de colaboración habitual» entre ambos ejecutivos, anunció el presidente asturiano, Adrián Barbón, quien calificó el acuerdo como «un paso fundamental en el reconocimiento de la importancia política de Asturias».
La instalación, cerrada desde que terminó su construcción a finales de 2012 por cuestiones legales, se convertirá en un punto de acopio de gas natural licuado estratégico, pero no estará conectado al sistema gasista español.
Se trata de una decisión adoptada ante la crisis energética agravada por el conflicto bélico en Ucrania y forma parte del plan de la UE de desengancharse del gas ruso. Esta utilidad de la regasificadora permitirá que buques metaneros suministren gas licuado a otras regasificadoras del continente.
En la actualidad, la instalación gijonesa cuenta con dos tanques de 150.000 metros cúbicos lo que equivale, aproximadamente, a un centenar de buques al año.
Construida hace diez años, con una inversión de casi 400 millones, la planta está en estado de hibernación, con importantes costes anuales en cuanto a mantenimiento. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) dictaba en 2017 un auto por el que rechazaba la petición de Equo de demoler la planta regasificadora de El Musel, que fue paralizada por orden judicial por vulnerar su construcción la normativa vigente entonces.
El auto consideraba que la sentencia de 2013, que posteriormente fue ratificada en marzo de 2016 por el Tribunal Supremo, ya estaba «ejecutada en su totalidad» con «la mera declaración de nulidad» de la autorización, «sin necesidad de demolición».