El Grupo cree que Aurelio Martín «ha quedado inhabilitado» tras su gestión de la renaturalización del Piles

Marcos Gutiérrez GIJÓN

GIJÓN

Vista del río Piles a su paso por el Grupo Covadonga
Vista del río Piles a su paso por el Grupo Covadonga Juan González | EFE

La entidad considera que el Proyecto adjudicado a una UTE, y «que le ha costado a las arcas municipales la nada desdeñable cifra» de 90.556 euros, «no ha servido para nada»

05 oct 2022 . Actualizado a las 09:06 h.

El Grupo Covadonga considera que el concejal de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Gijón, Aurelio Martín, «ha quedado inhabilitado» después de su gestión en relación con el cierre del anillo navegable del Piles y el diseño del plan de renaturalización. Martín anunciaba ayer que el Ayuntamiento dará «cumplimento estricto» a las recientes sentencias contrarias al plan del Piles, con un nuevo expediente administrativo que recoja el proyecto definitivo de obra, pero también adelantaba que «va a recurrir ante el TSJ» ambos dictámenes judiciales.

La entidad reconoce que creyó que la comparecencia del Concejal de Medio Ambiente se iba a hacer «con vistas a presentar su dimisión, porque estimamos que ha quedado inhabilitado para gestionar problemas de tanta importancia para la ciudadanía de Gijón».

También muestra su asombro por «el desprecio» que, a su juicio, Aurelio Martín «sigue mostrando hacia dos acuerdos del Pleno adoptados por unanimidad», cuando se trata del «órgano de máxima representación política de todos los ciudadanos y ciudadanas en el gobierno municipal», en el que «de forma inequívoca» se establece que el Ayuntamiento «debería hacer todos los estudios y esfuerzos posibles para que el cierre del anillo sea temporal y para tratar de compatibilizar la práctica deportiva del piragüismo con la salubridad de las aguas».

Cree que las explicaciones del concejal solo pueden considerarse como «una huida hacia delante». Resalta que las directivas de contratación consideran a las universidades como operadores jurídicos «por lo que nada impide, en contra de lo manifestado, que se pueda contratar directamente con ellas, incluso por la vía de un contrato menor».

«Ahora bien, de las propias palabras del Concejal se confirma, sin ningún género de dudas, que la fundación contratada no contaba ni con la capacidad de obrar, ni con la solvencia para contratar con el Ayuntamiento, por lo que el razonamiento que al efecto hace la sentencia en ese sentido es impecable», continúa.

Considera que de las palabras de Aurelio Martín se deduce que el Proyecto adjudicado a la UTE Magna DEA y Taxus Medio Ambiente, «que le ha costado a las arcas municipales la nada desdeñable cifra» de 90.556,40 euros «no ha servido para nada». Respecto a la contratación de la Fundación Conde del Valle de Salazar de la Universidad Politécnica de Madrid para los trabajos en el río, insiste en que se hizo «con la clara determinación de eludir la concurrencia competitiva, lo que resulta de suma gravedad si tenemos en cuenta la importancia del contrato para la ciudad, con una adjudicación directa que ha resultado ser una chapuza».

Resalta que «el concejal sigue sin explicar el motivo por el cual ha decidido presentar un proyecto sin el apoyo y de espaldas a la sociedad a la que representa, donde dan igual los análisis sanitarios, la opinión de las asociaciones de vecinos o la de los deportistas», máxime teniendo en cuenta «que los redactores han declarado que el proyecto no contempla ninguna medida ni para mejorar la calidad ambiental de las aguas, ni para eliminar vertidos, ni han examinado posibles alternativas para la práctica del piragüismo».

«Si nos calzamos unas deportivas y empezamos a correr en la calle, no quiere decir que estemos en una pista de atletismo. Y si cojo una pelota y juego al fútbol en la calle, no quiere decir que sea un campo de fútbol. Solo hace falta mirar las escasísimas veces en las que ha sido viable la práctica del piragüismo desde que se cerró el anillo», explica.

La entidad puntualiza que el anillo se integra en una zona urbana donde se concentran gran número de equipamientos deportivos ribereños como el CHAS, el Grupo Covadonga, el complejo deportivo de las Mestas, el Palacio de Deportes y el Molinón, «instalaciones todas ellas que, sin excepción, tienen cierto impacto en el río, pero en la relación entre beneficios y efectos secundarios, el balance se inclina hacia el beneficio que supone la actividad deportiva».