Zahara, cantante: «Vitalmente estoy en un momento en el que necesito ternura, amabilidad, cuidado»
GIJÓN
La artista formará parte este 24 de mayo del Vibra Mahou Fest junto a otras bandas líderes del panorama musical español
24 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Hace tan solo tres meses, Zahara lanzaba Lento Ternura, un nuevo álbum que explora su faceta más íntima y amable, alejándose de la violencia de su anterior trabajo, PUTA. Como parte de la gira de presentación de Lento Ternura, Zahara recalará en Gijón este sábado, 24 de mayo, dentro del cartel del Vibra Mahou Fest. La cuarta edición del festival, que se celebrará en el Recinto Ferial Luis Adaro, promete una jornada cargada de música en directo, con una potente selección de artistas nacionales y locales. Shinova, Sexy Zebras, Niña Polaca, Barry B y Los Acebos compartirán escenario con Zahara en una cita que ofrecerá doce horas ininterrumpidas de música. Además, el evento contará con sesiones de Dj, Zona Gastro y experiencias relacionadas con la cultura cervecera, consolidándose como una cita imprescindible en el calendario gijonés.
Tras más de dos décadas de trayectoria, Zahara continúa consolidándose como una de las voces más relevantes del panorama musical español. La autora de Lento Ternura habla ahora sobre su nuevo proyecto creativo, el proceso emocional que ha supuesto la creación de su nuevo álbum, y reflexiona sobre la evolución de la industria musical en los últimos años.
—En febrero salió a la luz tu nuevo álbum, Lento Ternura. ¿Cómo surgió el concepto de este disco?
—De la necesidad de romper con todo lo vivido con PUTA. Ese disco fue catártico para mí, pero a la vez me sumergió en un relato de violencias del que era difícil escapar. Durante la propia rave iba escribiendo canciones que tenían un espíritu más amable como un intento de poner mi atención en la belleza, las cosas increíbles y amables de mi vida.
—¿Cómo ha sido el proceso de producción?
—Al principio muy lento. Acostumbrada como estaba a trabajar con Martí —Perarnau (músico con el que hacía dupla) con el que todo es super fácil y rápido— quedarme yo sola frente a mis Sintes y ordenador supuso un ejercicio de paciencia y confianza brutales. Es verdad que muchas veces intentando llegar a una idea acaba en otra, pero también con el tiempo fui dominando mis herramientas, desarrollando mi propio lenguaje y comunicándome con las máquinas de una manera genuina, que era lo que buscaba.
—¿Dirías que este trabajo marca una nueva etapa en tu carrera como artista? Tal vez más alejada de la «rabia» que caracteriza a discos como PUTA.
—Yo creo que este disco nace en contrapunto a esa rabia y también porque vitalmente estoy en un momento en el que necesito ternura, amabilidad, cuidado. Creo que reivindicar eso se hace necesario en un mundo que cada vez premia más el individualismo y que nos hace olvidarnos de que sobrevivimos porque somos parte de una comunidad. Aún así la rabia siempre está, ¿no? Quiero decir, que no nos quiten la rabia porque entonces sí que estaremos domados y el sistema podrá hacer con nosotras lo que quiera.
—¿Qué acogida ha tenido el nuevo disco? ¿Ha cumplido con tus expectativas?
—No tenía unas expectativas concretas. Era consciente de que es un disco más personal, más concreto. PUTA era muy mío, pero lo que cuento por desgracia es la historia de casi todas las mujeres, al final si eras queer, mujer, si habías sufrido abusos o algún trastorno de la alimentación podías sentirte identificada. Creo que en ese sentido Lento Ternura es un disco que habla de un momento exacto en mi vida, de este presente, de tener 40 años, de dejar Madrid… y en ese sentido es menos transversal, pero lo que sí que he notado es que mi público va creciendo conmigo y llegando a varios lugares comunes donde sentirse entendidas y que ha encajado en personas que no consiguieron conectar con PUTA o que echaban de menos una Zahara distinta.
—El amor es uno de los temas principales del álbum. ¿Qué significa el amor para Zahara?
—El amor tiene que ver con la tranquilidad, con la confianza, con el sentirse bien. Si observo mis relaciones pasadas puedo ver como muchas de esas se basaban en el apego ansioso, en el que me quisieran a toda costa aunque eso significase pasar por encima de quien me amaba. Creo que esa forma de amar imponiendo el cómo y el cuándo no es tanto amor y sí justo una gran falta de este que se compensa con eso, con ansia y exigencia, con respuestas a todas horas.
Ahora siento que el amor está más cerca de poder decirle a alguien que estás bien y sentirte así y que sea cierto o contarle que estás mal y te escuchen sin intentar cambiar nada, y que no necesites que el otro se muera si no te ve. Creo que el amor está más alejado de las locuras y las pasiones y más cerca de la escucha y la presencia.
—Si pudieras hacer CTRL+Z en algún momento de tu carrera musical, ¿lo harías?
—Bueno, seguramente no habría firmado con Universal. La verdad, me lo podría haber ahorrado.
—En Demasiadas canciones haces una crítica directa a la industria musical. Desde tus inicios en la primera década de los 2000, ¿cómo ha evolucionado esta industria? ¿Aún queda mucho por hacer en términos de igualdad?
—Se ha avanzado mucho, es cierto, y eso nos puede dar una falsa sensación de victoria, pero sinceramente, creo que queda todo por hacer. No hay más que echar un vistazo a la falta de paridad en festivales, en equipos, en proyectos… para darse cuenta. Y el paternalismo que sufrimos las mujeres… Hay cambios, muchos, hay mujeres que no tienen miedo a subirse a un escenario aunque no sepan tocar super bien, como han hecho los hombres toda la vida, y hay mujeres produciéndose, mujeres ingenieras, mujeres en todos los ámbitos de esta industria, pero siguen siendo escondidas, mal acreditadas, muchas veces ninguneadas.
«Era fácil ser cantante, digamos, pero complicado ser jefa»
—¿Es complicado hacerse un hueco en la industria musical siendo mujer?
—Para mí no es que fuera difícil, es que tenía que cumplir unas normas concretas. Tenías que encajar en la normatividad, tenías que ser un tipo de mujer muy concreta y a la par no serlo, muchas veces tenías que ser un hombre para ser respetada como tal. Era fácil ser cantante, digamos, pero complicado ser jefa, líder de un proyecto, ser empresa, ser música, ser productora.
—El próximo 24 de octubre formarás parte del Vibra Mahou en Gijón. ¿Qué podemos esperar de este concierto?
—Estamos presentando Lento Ternura y aprovechando que la gira pasa por festivales para elevar el show, literalmente, a todo lo que da la infraestructura de los mismos. Hay mucha rave y baile, momentos pop y humor, algo que echaba de menos tras la gira de puta.
—¿Cómo han sido tus experiencias con el público asturiano? ¿Tienes alguna anécdota que recuerdes con cariño?
—Tengo un cariño brutal a Asturias, a su gente, a Rodrigo Cuevas, incluso un tiempo estuve mirando para comprarme una casa allí y quedarme a vivir cerca de Rodrigo. Me encanta tocar aquí. Recuerdo muchos conciertos en La Salvaje con mucho cariño.
—¿Cuáles son tus próximos pasos artísticos?
—Después de esta gira de festivales volveremos a las salas. Tengo muchas ganas porque allí haremos algo diferente a lo que estamos mostrando en festivales y eso me ilusiona y motiva muchísimo. A la par sigo escribiendo, produciendo junto a Martí Perarnau, con mi proyecto de electrónica «drama» y pensando ya en los siguientes discos.