Los veteranos del albergue de Serín: estos son los perros mayores que buscan una familia en Gijón
GIJÓN
Todos estos canes, que se encuentran en adopción en Amigos del Perro, tienen entre trece y diecisiete años
27 may 2025 . Actualizado a las 12:50 h.Es sabido por todos que el perro es el mejor amigo del hombre. Estos pequeños peludos son, en muchas ocasiones, un miembro más de la familia. Están presentes en las celebraciones, cuentan con sus propias fiestas de cumpleaños y reciben gran parte de la atención de sus dueños. Sin embargo, no todos corren la misma suerte. Las camadas inesperadas, los abandonos y los cambios vitales de sus propietarios hacen que algunos de estos animales terminen durmiendo en los albergues a la espera de encontrar una nueva familia.
Sena, Nuca o Fermina son algunos de los animales de la fundación Amigos del Perro que buscan un nuevo hogar en Gijón. Este albergue ubicado en Serín da acogida a más de medio centenar de animales. De diferentes razas, tamaños y edades, los animales de este albergue gijonés continúan a la espera de encontrar una familia que les dé el cariño que se merecen. Mientras que los canes más pequeños son más juguetones e inquietos, los de mayor edad tienden a ser más tranquilos y dóciles. A continuación, te detallamos todo sobre los perros más mayores del albergue de Serín.
Rudy nació el 15 de mayo de 2010, es un pit bull y pesa 28 kilogramos. A este macho, de tamaño mediano, le gusta «pasear y salir por el campo», pero no necesita una actividad excesiva, según detallan desde Amigos del Perro. Rudy está acostumbrado a vivir con hembras, con las que se lleva muy bien; aunque todavía no ha probado a convivir con otros machos. Con 15 años de edad, es uno de los perros más longevos del albergue gijonés y se mantiene a la espera de encontrar una nueva familia con la que poder «ser feliz». Desde el albergue recuerdan que para poder adoptar a Rudy es necesaria la licencia para Perros Potencialmente Peligrosos.
El próximo 7 de octubre, Sena cumplirá 15 años. Se trata de una hembra de pit bull «muy buena, sociable y cariñosa», que también se encuentra en adopción en el albergue de Serín. Según señalan, a Sena le encanta jugar y que le rasquen la barriga, aunque su mayor afición es llevar un juguete en la boca. Hasta ahora, esta perra de 25 kilos no ha tenido suerte por dos factores principales: por un lado, por tratarse de un pit bull, considerada raza potencialmente peligrosa, y por otro, por ser de «color atigrado».
Mañés entró en el albergue con tan solo tres años en 2015, ahora, diez años después, sigue esperando para encontrar su familia ideal. Se trata de un terrier mestizo de 20 kilos y se presenta como una compañía perfecta para un piso. Le encantan las personas y se lo pasa genial con ellas y, además, domina a la perfección la correa. Mañés, asegura en su presentación, siempre intenta ser «muy cariñoso» con las personas e intenta convencerlas de que mimarle «es el mejor pasatiempo del mundo», aunque con otros perros le «cuesta más» todo es cuestión de presentarlos y «ponerse a jugar».
Con dieciocho años, Yuka es actualmente la perra más longeva en adopción del albergue de Serín. Esta pit bull de 25 kilos se presenta como la compañía perfecta para alguien enamorado del ejercicio, pues le encanta «jugar, correr, saltar y pasármelo bien». Aunque nació sorda, esto no le ha impedido disfrutar de la vida. Yuka busca una familia que la quiera con la que poder pasar sus últimos años y con la que poder tener la sensación de que «toda la vida ha merecido la pena». Desde Amigos del Perro recuerdan que para adoptarla es necesario estar en posesión de la licencia para Perros Potencialmente Peligrosos.
Los pit bulls son, con diferencia, la raza mayoritaria que espera un nuevo hogar. Es el caso de Nuca, una hembra de dieciséis años. Aunque asegura que a lo largo de su vida ha sido una perrita muy feliz junto a su humano, con quien compartía «juegos y mimos», el destino la ha llevado a esta nueva situación. Ahora, busca una nueva familia junto a la que «jubilarse como es debido». Aunque es necesario la licencia PPP, Nuca está acostumbrada a vivir en un piso y, asegura, sabe «cómo funciona el asunto».
Leia es otra de las pit bulls del albergue que se encuentra en situación de espera para ser adoptada. Al igual que su compañera Nuca, tiene dieciséis años y se define como «una princesa siempre al lado de los buenos», además de ser una perra «confiada y cariñosa». Pesa 25 kilos, es activa y necesita buenos paseos, aunque duerme «como un lirón». Leia está acostumbrada a vivir con machos y se lleva bien con ellos. Actualmente, está a la espera de una familia que le pueda propiciar buenos paseos y que dedique tiempo a jugar con ella. Dakota, una perra de diecisiete años y 25 kilos de peso, se encuentra en la misma situación de Leia, mientras reside en el albergue, espera a su familia ideal.
Con diecisiete años de edad, Yoko, un pastor alemán de 36 kilos, reside en el albergue de Serín desde hace siete años. A pesar de ser uno de los perros más mayores, Yoko se encuentra «muy bien» y bastante «activo» y asegura además que le queda «bastante cuerda». Según señala, le encanta pasear y domina bastante bien la correa. Se lleva bien, no solo con los humanos, sino también con el resto de caninos, y asegura que su principal objetivo es tener «una buena jubilación», sin estar metido en una jaula.
Dólar también busca un hogar donde pasar los años de vida que le quedan. Nació en 2010, pesa 28 kilos y con el paso del tiempo se ha adaptado a la vida en el hogar, pero continúa buscando una familia donde sentirse «en casa». Este Amstaff —American Stanffordhire Terrier— trae consigo «millones de besos, cariños y mimos». Para su adopción es necesaria la licencia para Perros Potencialmente Peligrosos.
Los perros no son los únicos veteranos de este albergue. La gata Fermina también es una de las más adultas del recinto. A sus trece años de edad, perdió a su propietaria y se vio obligada a trasladarse al albergue. Fermina es capaz de convivir con otros gatos y siempre espera a sus cuidadores y voluntarios. Ahora, busca una familia a la que «no le importe su edad y le abra las puertas de su casa, la colme de mimos y atenciones».