El lamentable acto vandálico sufrido por un restaurante de Gijón: «Las chapas se reponen, la conciencia no»

Ana Méndez REDACCIÓN

GIJÓN

Parte de la fachada del restaurante Abarike, con placas distintivas dañadas y el cajetín de la carta del local destrozado
Parte de la fachada del restaurante Abarike, con placas distintivas dañadas y el cajetín de la carta del local destrozado

«Si alguien ha pensado que esto nos va a frenar se ha equivocado de chef, de equipo y de energía», afirmó Lara Roguez en sus redes sociales

01 jun 2025 . Actualizado a las 19:09 h.

El restaurante Abarike, ubicado en Gijón y dirigido por la chef Lara Roguez, ha sido víctima de un acto vandálico que ha afectado a su fachada y varios elementos visibles del local.

Según explicó la propia chef, los hechos ocurrieron en la madrugada del sábado 31 de mayo: «Ayer acabamos aquí el servicio, nos fuimos y como a la media hora me avisa el sereno que estaba por aquí por la zona, de que nos habían destrozado todo ese lado de la fachada», relató Roguez. «Nos habían quitado las placas de la guía Macarfi y de la Repsol, que fueron los que pudieron arrancar. Y nos habían destrozado las otras, la de la Michelin y la de Mesas de Asturias». Además, también fue dañado el cajetín donde se expone la carta del restaurante: «Lo reventaron».

Placa Michelin del restaurante Abarike, dañada tras un acto vandálico
Placa Michelin del restaurante Abarike, dañada tras un acto vandálico

Horas más tarde, se produjo un intento de forzar la puerta trasera: «A las seis menos algo, me vuelve a escribir de que nos habían intentado acceder por la parte de atrás. Nos desmontaron la manilla y nos quitaron el embellecedor de la cerradura y estuvieron intentando forzar la cerradura de la puerta trasera». Lara Roguez explicó que los hechos ocurrieron en distintos momentos y sospecha que podría tratarse de una misma persona: «Llevamos aquí dos años y medio y nunca ha pasado nada de esto. Y también me parece mucha coincidencia en el mismo día».

«No tocaron la puerta principal ni el cartel que está arriba, que realmente hubiera sido mucho más avería. Si lo que iban era a destrozar cosas, no te cebas con las chapas», añadió. La propietaria sospecha que los responsables del acto vandálico actuaron primero en la parte delantera del restaurante y que, posteriormente, intentaron simular un intento de robo por la parte trasera, tratando de «hacer que pareciera que querían entrar». Lara Roguez también mencionó que no saltó el sensor de movimiento de la puerta, lo que refuerza su impresión de que no se trataba de un intento real de robo: «Es un sensor que salta muy fácil».

La cerradura de la puerta de la parte trasera dañada
La cerradura de la puerta de la parte trasera dañada

«No es casualidad. Es una pena. Pero si alguien ha pensado que esto nos va a frenar se ha equivocado de chef, de equipo y de energía. Las chapas se reponen. Las puertas se arreglan. Lo que no se puede reparar tan fácilmente es la conciencia de quien actúa desde la envidia, el rencor o la cobardía», compartió Lara Roguez en sus redes sociales.

Finalmente, la chef remarcó que lo sucedido «no es solo vandalismo, es un síntoma» de lo que ocurre cuando alguien decide abrirse camino en la hostelería sin contar con una tradición familiar en el sector, «llegando de fuera, metiendo ruido y echando muchas horas a tu trabajo».

También denunció lo sucedido ante la Policía Nacional y explicó que están pendientes de posibles imágenes de cámaras de vigilancia de la zona. «Seguimos cocinando. Más fuerte que nunca», confirmó la chef.