Así es la nueva pastelería familiar que abrirá sus puertas en Gijón este agosto

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

GIJÓN

Tarta de fresas y nata de La Gobeta, por Carla Rodríguez
Tarta de fresas y nata de La Gobeta, por Carla Rodríguez

El barrio de La Arena se prepara para la gran inauguración de La Gobeta, un pequeño obrador regentado por Carla Rodríguez

23 jul 2025 . Actualizado a las 17:09 h.

Aunque Gijón acoge cada vez más aperturas de grandes cadenas, aún queda un hueco para su tan característico comercio local. Los productos hechos a mano, los negocios familiares y los pequeños emprendimientos continúan abriendo sus puertas en la ciudad. Ahora, el barrio de La Arena se prepara para dar la bienvenida a una nueva pastelería, La Gobeta, de mano de Carla Rodríguez que, a pesar de tener tan solo 29 años, cuenta con una gran experiencia en el sector.

Desde su niñez Carla Rodríguez, oriunda de Bello en el concejo de Aller, sintió una gran pasión por la pastelería, un amor que, asegura, no sabe de dónde le viene. «A mi madre no le gusta la cocina, pero yo desde pequeña me puse a hacer pasteles». Con el sueño de algún día tener su propio obrador, Carla se trasladó hace ya ocho años a Gijón para estudiar el módulo de pastelería.

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Tras finalizar sus estudios, Carla comenzó a coger experiencia trabajando para distintos obradores de la ciudad. Aunque en su cabeza seguía rondando la misma idea: «Quería abrir mi propio local y aunque mis padres siempre me apoyaron y me animaron a hacerlo, yo no me atrevía». Pero un día algo cambió, «hubo un click y sentí que era el momento. Soy de arrebatos, de hecho soy Aries», bromea la joven pastelera.

Tarta de pistacho y chocolate blanco de La Gobeta, por Carla Rodríguez
Tarta de pistacho y chocolate blanco de La Gobeta, por Carla Rodríguez

Tras tomar la decisión de emprender, Carla comenzó a buscar locales donde abrir su propia pastelería, hasta que dio con el idóneo. Se trata del establecimiento, ubicado en el número 41 de la calle Emilio Tuya, que hasta hace tan solo unos meses albergaba la conocida tienda Foto Figaredo. Tras una reforma integral del local y gracias a la ayuda de su padre, Carla Rodríguez se prepara ahora para abrir las puertas de su primera pastelería que rinde además homenaje a su tierra natal a través de su nombre, La Gobeta, y que queda reflejado en una de las mesas a través del siguiente mensaje.

«Se cuenta que una yegua y una vaca del mismo vecino de Bella parieron la misma noche, murieron la yegua y la cría de la vaca, por lo que el buen vecino se obstinó en que la vaca criase al potrillo, para la cual untó a este con manteca fresca y para persuadir a la vaca le cantaba: "Quiérelo Gobeta, que hijo tuyo es; tiene las patas largas y vale mucho hee el cuello rollizo y el rabo matuche Gobeta hee", y la buena vaca aceptó».

La joven pastelera ya tiene todo preparado para su inauguración, que tendrá lugar el próximo 31 de julio, un día antes de la apertura oficial del negocio. «Quiero invitar a la gente del barrio a probar los productos, antes de abrir al público», explica Carla. Y es que sus elaboraciones no dejarán indiferentes a nadie. Tartas, bizcochos, pastas, pasteles y galletas llenarán las vitrinas de La Gobeta a partir del último día del mes, aunque si hay una elaboración que destacarán especialmente son «los croissant rellenos de avellanas», asegura Rodríguez.

En La Gobeta hay espacio también para las nuevas tendencias, por lo que la pastelera no duda en sacar a la venta elaboraciones con té matcha, pistacho, pasteles con formas geométricas y experimentar con nuevas texturas. «Voy a tener un poco de todo, me gusta ir cambiando e iré metiendo novedades en base a lo que el público me vayademandado».

La pastelería, que cuenta además con una zona de cafetería, incluirá en su carta varias opciones de batidos naturales y milkshakes. Otro de los productos estrella serán las empanadas caseras de atún, huevo y pisto y de chorizo y bacón.

A tan solo una semana de su apertura, Carla ultima los detalles para la gran inauguración que afronta con nervios e ilusión. En el obrador, que cuenta con una gran cristalera a través de la cual se pueden observar todos los procesos de elaboración, se encontrará la propia Carla con las manos en la masa, mientras que su madre la acompañará despachando el mostrador.