De la música a los dulces: el local de Mundo Sonoro reabrirá sus puertas convertido en una pastelería artesanal
GIJÓN
El pastelero Antonio Avanzini amplía su negocio llevando sus dulces y su hojaldre a este céntrico establecimiento gijonés ubicado en la plazuela de San Miguel
22 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Hace menos de un mes, Mundo Sonoro, una de las tiendas de discos más icónicas de Gijón se despedía de sus clientes para siempre. Tras 45 años frente a este histórico negocio, Rosa Rodríguez y Nacho Morán disfrutan ahora de su merecida jubilación. Aunque ellos no volverán a levantar la persiana del local situado en las inmediaciones de la plazuela de San Miguel, el establecimiento no permanecerá vacío por mucho tiempo.
El espacio que acogió durante casi medio siglo a Mundo Sonoro, se volverá a llenar de vida a partir de diciembre, aunque en esta ocasión cambia la música por los dulces. La Confitería de Somió vio en la jubilación de Nacho y Rosa la oportunidad perfecta para continuar extendiendo su repostería por la ciudad. «Pasé por allí y vi el cartel, entré a hablar con el dueño y llegamos a un acuerdo», explica Antonio Avanzini, propietario del obrador.
De padre pastelero, Antonio Avanzini descubrió su amor por la repostería cuando tan solo era un niño y desde 1988 no ha parado de desarrollar su pasión pasando por diversas pastelerías históricas de Asturias, como la Confitería Covadonga —ya cerrada— o la Mallorquina, en Oviedo. En 2024, el confitero vio la oportunidad de abrir su propio negocio, La Confitería de Somió.
Sus primeros meses frente al negocio no fueron sencillos, confiesa. «Es complicado; es difícil encontrar profesionales y el tema comercial ya es otra historia», pero, con el tiempo, La Confitería de Somió ha conseguido convertirse en un referente dentro de su especialidad, el hojaldre. «Nos especializamos sobre todo en empanadas y hojaldre, pero también tenemos una amplia variedad en pastelería clásica».
Aunque La Confitería ha conseguido fidelizar a sus clientes, Avanzini confiesa que su actual negocio es «muy estacional, funcionamos muy bien en Navidad, Semana Santa y verano». Ahora, Antonio quiere ampliar sus horizontes y ha encontrado la oportunidad perfecta en este nuevo local. «Quería abrir un segundo obrador en el centro, para tener algo más continuo en el año».
Aunque la nueva Confitería aún no tiene fecha de apertura, Antonio espera que entre en funcionamiento a partir de diciembre. Lo que sí asegura es que este nuevo local mantendrá la esencia de su predecesor. «Queremos seguir con la misma línea, mantener el mismo producto; ser lo mismo, pero mejorado. Siempre usamos productos de calidad, es una pastelería muy estudiada, todo es artesano y elaborado con mantequilla».
Mientras Antonio y su equipo se preparan para ultimar los detalles de cara a la apertura, el pastelero confiesa que se encuentra «ilusionado con la nueva etapa» y espera tener «un buen recibimiento» entre sus nuevos clientes en el centro de Gijón.