La tienda de Gijón que mantiene viva la pasión por los sellos y las monedas: «La numismática está de moda, sobre todo entre la gente joven»
GIJÓN
La Filatelia Gijonesa y Numismática continúa ampliando las colecciones de los aficionados asturianos
08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Entre sellos y monedas, así se encuentra Avelino González desde 1988, año en el que recogió el testigo del negocio familiar. Mientras la filatelia desciende en seguidores, la numismática suma cada vez más adeptos, sobre todo, asegura González, «entre la gente joven». La Filatelia Gijonesa y Numismática, ubicada en la calle Santa Doradía, mantiene así vivo uno de los comercios locales más peculiares de la ciudad.
En 1976, tras varios meses de reformas en un local ubicado en pleno centro de Gijón, el padre de Avelino González abría la que, a día de hoy, continúa siendo la Filatelia Gijonesa y Numismática. En aquel momento, la colección de sellos estaba en pleno auge. Entre el 1976 y el 1980, «sin exagerar, más de medio Gijón y media Asturias eran coleccionistas. Había mucha afición», asegura Avelino.
A partir de ahí, en 1988, Avelino González tomó las riendas del negocio familiar y, casi 40 años después, continúa detrás del mostrador encontrando las monedas y sellos que los fieles coleccionistas siguen reclamando. Pero la filatelia y la numismática no han tenido un éxito lineal. Tras el descenso de popularidad en los años 90, con el inicio del nuevo siglo, la filatelia volvió a tener fieles adeptos gracias, en parte, a la próspera situación del país: «En aquel momento, España iba muy bien, había dinero».
Sin embargo, como la mayoría de sectores, el negocio de Avelino se vio afectado por la crisis de 2008, aunque en su caso la bajada en ventas llegó años después: «Lo empecé a notar sobre todo entre 2014 y 2015». No fue hasta casi cinco años después que las ventas volvieron a subir, y, en esta ocasión, el cambio de tendencia fue notorio.
«El sector ha cambiado», asegura Avelino. «Apenas hay gente que coleccione sellos; la renovación de filatélicos es escasa». Sin embargo, la tendencia se ha movido hacia la colección de monedas, «la numismática está de moda, sobre todo entre la gente joven. Y aunque el billete esté ahí, lo que verdaderamente despierta interés es la moneda».
Hay quienes tienen colecciones tan antiguas como el negocio de Avelino. «Roberto, uno de mis clientes, lleva viniendo desde que yo empecé»; e incluso están los que han heredado la afición, como Álvaro, «que ha decido seguir uniendo sellos a la colección de su padre».
Entre las monedas más demandadas se encuentran las novedades «como ahora la que sale de Yugoslavia, o las monedas de dos euros conmemorativas». Tampoco pasan desapercibidas las piezas históricas, «de la época de Franco, de Isabel II, de Carlos III o de Carlos IV», explica González. Pero si hay una colección histórica que destaca por encima del resto en la Filatelia Gijonesa y Numismática esa es la recopilación de monedas bizantinas y romanas, o las griegas que no se ven normalmente, del año 200 a 400 después de Cristo y que Avelino guarda con especial esmero detrás de su mostrador. «Estamos hablando de unas piezas en las que la calidad se dispara».
Aunque Avelino es un experto en ampliar las colecciones de sellos y monedas de sus clientes, confiesa que él no tiene la suya propia: «No podría, porque si el cliente me pidiese una pieza que tuviera en mi colección, terminaría sacándola y así no se puede», comenta entre risas. Sin embargo, Avelino también es aficionado a la colección, aunque su compilación está formada principalmente de relojes.
Cuarenta años después, la tienda continúa abierta. Entre vitrinas y carpetas, monedas nuevas y piezas antiguas, sobrevive una forma de comercio basada en la conversación, la confianza y el coleccionismo como refugio. Una tienda que empezó con sellos y que hoy, gracias a la numismática y a la fidelidad de sus clientes, sigue marcando el tiempo.