Kolozero, el supermercado 100% libre de plásticos, se despide de Gijón: «Sentimos pena por cerrar, pero estamos muy agradecidos»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

GIJÓN

Pablo y Asya, propietarios de Kolozero, junto a Andrea, su empleada
Pablo y Asya, propietarios de Kolozero, junto a Andrea, su empleada

Tras cuatro años, Pablo Santos y Asya Kolosova han tomado la decisión de echar el cierre a su negocio debido a la subida de los costes

14 ene 2026 . Actualizado a las 08:06 h.

Kolozero se despide de Gijón tras cuatro años apostando por una compra diaria sostenible y libre de plásticos. Este supermercado, ubicado en el centro de la ciudad, dice adiós a una clientela que se ha «mantenido fiel desde el principio». Pablo Santos y Asya Kolosova abrieron las puertas de su negocio con el objetivo de demostrar que era posible hacer la compra sin utilizar plásticos, y lo consiguieron. Sin embargo, la subida de los costes ha llevado a esta pareja de empresarios a tomar la decisión de cerrar su emprendimiento. 

Hace cuatro años, Asya y Pablo apostaron por emprender con un concepto un tanto innovador. No se trataba solo de ofrecer productos ecológicos, sino también de prescindir de los envases de plástico. Aunque por aquel entonces ya existían algunas tiendas que ofrecían productos a granel, los empresarios querían que Kolozero fuera «lo más similar posible a un supermercado». 

«Queríamos que aquí pudieras hacer una compra lo más completa posible, porque a veces, si tienes que ir a varias tiendas para conseguir los productos, acabas recorriendo toda la ciudad y terminas optando por hacer la compra en el supermercado tradicional», explican. 

Tras su apertura, la acogida de esta céntrica tienda fue «más que positiva», aseguran Kolosova y Santos. «Al principio puede que la gente entrara con más miedo, quizá por no saber cómo se utilizaban los dispensadores o cómo funcionaba este tipo de mercado, pero con el tiempo se han ido convirtiendo en fieles clientes que hacen aquí la compra dos o tres veces por semana». 

Con el paso de los años, el negocio ha ido creciendo paulatinamente, «gracias al apoyo del vecindario y a que la gente cada vez está más concienciada», explica Asya. Sin embargo, el próximo 17 de enero, Kolozero se despide de su fiel clientela. En este último año, explica Santos, las ventas comenzaron a estancarse y «nos vimos en la tesitura de tomar una decisión». 

A Asya y Pablo se les presentaron dos vías: por un lado, incluir productos nuevos y más referencias, pero renunciando a su objetivo principal de no usar plásticos, algo que «no era una opción que barajásemos». El otro camino era la subida de precios, pero la pareja de empresarios no quería que Kolozero «terminará convirtiéndose en una tienda gourmet». 

«Era imposible mantener los márgenes de beneficio para poder sobrevivir», aseguran. Todo ello, sumado a la falta de ayudas a las pequeñas empresas, hizo que Pablo y Asya tomaran la dura decisión: «lo mejor era cerrar». Aunque algunos de sus clientes les han preguntado si pasarían a un local más pequeño o si reinventarían el negocio, ambos han decidido poner punto final a este proyecto.

Su despedida llega con un sabor agridulce. Por un lado, «sentimos pena por cerrar», pero por otro, «estamos muy agradecidos al vecindario y por todo lo que hemos aprendido». Este sábado, Kolozero se despide de Gijón, pero deja como legado una lección valiosa: en un mundo en el que los residuos se multiplican cada día, aún es posible hacer una compra diaria sostenible, ecológica y 100% libre de plásticos.