Las asociaciones vecinales de Gijón, indignadas por las carreras ilegales: «Es una situación muy grave, completamente evitable»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

GIJÓN

El último incidente ocurrido en el polígono de Sotomonte terminó con nueve heridos, seis de ellos de gravedad. «Te da miedo salir a cenar porque al volver te encuentras con esta problemática», aseguran desde la Asociación de Vecinos de San Andrés de los Tacones

27 ene 2026 . Actualizado a las 09:26 h.

Las carreras ilegales vuelven a estar en el punto de mira de los barrios de Gijón. El pasado 24 de enero, nueve personas resultaron heridas, seis de ellas de gravedad, durante la celebración de una carrera ilegal en la calle María González del polígono de Sotomonte.  El causante de este atropello múltiple fue un joven de 19 años que contaba con el permiso de conducir desde hacía apenas cuatro meses. El incidente ha reavivado la indignación entre las asociaciones vecinales afectadas por estas prácticas, que reclaman una mayor regulación y más vigilancia. 

Las carreras ilegales se extienden por distintas zonas de Gijón. Algunas de las más afectadas son el polígono de la Zalia —Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias—, la parroquia de Monteana o las carreteras de Somió. Desde hace cuatro años, en la madrugada de los viernes y sábados, decenas de vehículos se reúnen en distintos polígonos de la ciudad, según ha asegurado Bryan Barber, presidente de la asociación vecinal de San Andrés de los Tacones.  «En el polígono de la Zalia, la calle A326 se cubre de coches y de gente. Los vehículos pasan las rotondas por encima, mientras él público está ahí animando, hay algunos que incluso están allí cenando», explica Barber. 

Se trata de prácticas que ponen en riesgo la seguridad de los vecinos, que en su mayoría, en el caso de San Andrés, son además «gente mayor». «Te da miedo salir a cenar porque, al volver, te encuentras con esta problemática», insiste Bryan. Un miedo que se incrementa debido a la falta de alumbrado en la zona. «Desde hace ocho meses no tenemos alumbrado público. Ahora, en invierno, a partir de las seis y media de la tarde no se ve nada», añade Barber. 

En los polígonos gijoneses se reúnen personas de todas las edades y con todo tipo de vehículos, desde turismos de lujo hasta coches antiguos. Entre los participantes y el público se encuentran incluso «algunos menores», asegura el presidente de la asociación. Las carreras duran entre una y dos horas y, a pesar de las insistentes llamadas de los vecinos a la Guardia Civil, continúan prolongándose en el tiempo. «Estamos llamando a la Guardia Civil continuamente; si los ven, se marchan, pero luego vuelven otra vez»

Imagen de archivo de una carrera ilegal en Asturias
Imagen de archivo de una carrera ilegal en Asturias

Desde San Andrés de los Tacones reclaman un mayor control sobre estas prácticas y piden la colaboración del Ayuntamiento de Gijón. «La Guardia Civil tiene muy pocos efectivos y no es capaz de frenar esto. El Ayuntamiento tiene que colaborar con la Policía. Tienen un dron, que lo pongan en funcionamiento», reclaman.

Los coches que participan en este tipo de carreras se encuentran, en muchas ocasiones, tuneados. Por ello, la asociación de vecinos insiste en que la Guardia Civil «imponga las multas correspondientes» a los vehículos que cuenten con elementos no homologados: «Es otra forma de disuadir».

Esta situación tampoco es nueva para los vecinos de Monteana, asegura Tino Mendoza, presidente de la asociación vecinal de esta zona de Gijón. «Desde aquí escuchamos el ruido y siempre llamamos a la policía, pero las carreras continúan; es algo que viene ocurriendo desde hace años».

A esta preocupación se suma la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón. «¿Cómo es posible que un polígono quede sin vigilancia?», se preguntaba su vicepresidenta, María José Cuervo, tras el incidente ocurrido el pasado sábado. Cuervo asegura que «es una situación muy grave, completamente evitable con más patrullas de la Guardia Civil controlando estos espacios».