Las enfermeras de Gijón denuncian «precariedad e inestabilidad laboral»: «No es posible garantizar cuidados de calidad»
GIJÓN
Las profesionales convocan una concentración frente al Hospital Universitario de Cabueñes por sus condiciones laborales
03 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Las enfermeras eventuales del Área V del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) —con cabecera en Gijón— han trasladado por escrito a la Dirección de Gerencia su «preocupación por la situación de precariedad e inestabilidad laboral» que aseguran sufrir de forma continuada y que, según advierten, no solo afecta a sus condiciones de trabajo, sino también a la calidad de la atención sanitaria. Unas demandas por las que se concentrarán el próximo jueves 5 de febrero a las 14.20 horas frente a la entrada principal del Hospital Universitario de Cabueñes.
En el documento, que está siendo firmado esta semana por las profesionales, describen una organización del trabajo marcada por la «falta de previsión y de transparencia». Señalan que los cambios en las carteleras se producen con muy escaso margen de tiempo, «en ocasiones de un día para otro», y que las planificaciones mensuales llegan a finales de mes, cuando ya deberían estar en vigor, lo que dificulta gravemente la conciliación personal y familiar.
La contratación es otro de los principales focos de conflicto. Según exponen, los contratos son de corta duración, encadenados y con «escasa o nula información» sobre los criterios utilizados para su adjudicación. En algunos casos, denuncian que se aplican sanciones por aceptar supuestas mejoras de contrato que, en la práctica, suponen una reducción de la duración respecto al contrato vigente, mientras que esas mismas mejoras se ofertan en bolsa en otros momentos según las necesidades de la administración, generando una sensación de arbitrariedad e inseguridad.
El escrito también recoge situaciones de reubicación de personal en determinados servicios en las que, «según la información trasladada por distintos compañeros, no se habría respetado el orden de puntuación previamente comunicado». Además, alertan de contratos presentados inicialmente como mejoras que posteriormente se utilizan para mover al personal según las necesidades del servicio, sin tener en cuenta la estabilidad del profesional. A ello se suma la gestión de las vacaciones y de los días de libre disposición, que en muchos casos se asignan «en contra de la voluntad del trabajador», incluso en jornadas como domingos, lo que dificulta el descanso real y la conciliación.
Las enfermeras califican de «especialmente grave» la gestión de los ceses. Relatan que numerosas profesionales comenzaron a recibir llamadas comunicándoles el cese de contratos en vigor, mientras desde la Dirección se afirmaba que no se había dado ninguna orden en ese sentido. Posteriormente, según explican, los sindicatos atribuyeron lo ocurrido a un supuesto «error de personal», sin que se asumieran responsabilidades ni se ofreciera una solución adecuada. Este error administrativo, añaden, tuvo consecuencias directas, dejando a muchas profesionales sin contratos que previamente se les habían asegurado y generando una situación de «enorme incertidumbre e indefensión».
En el escrito, las enfermeras eventuales del Área V subrayan que esta precariedad sostenida provoca «desgaste, frustración y desmotivación» en un colectivo que consideran esencial para el sistema sanitario. «No solicitamos privilegios, sino estabilidad, transparencia, respeto y unas condiciones laborales dignas», concluyen, advirtiendo de que «sin estabilidad laboral, no es posible garantizar cuidados de calidad».