Los tesoros ocultos del calabacín, una hortaliza indispensable

Es una de las verduras más consumidas y, aunque tiene fama de aportar poco sabor, es increíble la versatilidad que tiene tanto para elaboraciones saladas como dulces

Si la expresión «fondo de armario» la trasladamos al mundo de la gastronomía, hay ingredientes que destacan sobre otros, lo que toda la vida se ha llamado un comodín. Pues eso es lo que ocurre con el calabacín, una de las verduras por excelencia de nuestra cesta de la compra. Compuesta de mucha agua y poca grasa, es una hortaliza que nos permite hacer un sinfín de elaboraciones sin caer en el aburrimiento. Su sabor suave ayuda a que sea el ingrediente perfecto tanto en propuestas dulces como saladas o tanto de tenedor como de cuchara. El truco está en darle vida con aderezos, especias o con cocinados que aporten sabor como la brasa.

En el supermercado encontramos el calabacín. Pueden tomarse crudo al contrario de lo que mucha gente piensa. Por cierto, al conservarlo en nevera es recomendable alejarlo de frutas y tomates porque el calabacín es sensible al etileno, por lo que se acelera su maduración si está próximo a verduras que lo contengan. La mejor forma de mantenerlo protegido hasta su consumo es envolverlo en un paño húmedo, que no mojado.

El calabacín aporta, además de su alto contenido en agua, mucha fibra, calcio, magnesio y potasio y, además de su versatilidad a la hora de cocinar, se presta a un sinfín de recetas que pueden tardar en prepararse en tan solo dos minutos. Por eso, en nuestra selección de esta semana, hemos escogido recetas basándonos en el tiempo de preparación. ¡Cronómetros en marcha!

Dos minutos

Pudding de calabacín y chocolate al microondas

Basta ya de creer que el microondas solo sirve para calentar el café por la mañana. En tan solo dos minutos (más lo que se tarde en mezclar previamente todos los ingredientes) estará listo el resultado en forma de capricho saludable: un delicioso pudding de calabacín y chocolate. Puede que la primera impresión cause rechazo pero, como acabamos de contar, el suave sabor del calabacín únicamente aportará jugosidad y una buena dosis de fibra. Eso sí, esta receta se prepara en un pispás pero también es conveniente disfrutarla al momento: recién hecha y calentita.

10 minutos

Calabacines rellenos de gambas y champiñones

Seguimos con opciones para seguir sacando partido al microondas. El trabajo de esta receta se lo llevará el vaciado del calabacín, mientras que el resto de los minutos será para mezclar todos los ingredientes cual ensaladilla (champiñones, gambas, calabacín), un toque de aceite de oliva y un huevo de codorniz coronando la composición para luego dar paso a cuatro minutos de microondas y ¡voilá!

15 minutos

Ceviche de calabacín eco y tomate

Esta receta es quizás más veraniega por lo refrescante que resulta pero en realidad en otoño también se tiene sed, ¿o no? La armonía perfecta que hacen los calabacines ecológicos junto con el tomate asturiano cortado en finas láminas admite combinaciones como dados de salmón, trocitos de aguacate, cebolleta y algunas aromáticas como albahaca o cilantro. Para coronar este plato, nada mejor que un chorrito de zumo de limón.

40 minutos

Saquitos de calabacín con merluza en crema de guisantes

Merluza, guisantes, calabacín, aceite y sal. Y nada más. Hay mezclas de sabores que no nos atrevemos a probar por si nos pasamos de rosca. Pues bien, esta receta de tan solo cinco ingredientes es una apuesta ganadora a la hora de equilibrar cada sabor. Lleva un poco más de tiempo que las elaboraciones anteriores, pero merecerá la pena.

Más sobre gastronomía saludable en
La Salud Sabe Bien.

¡A freír espárragos!

Verdes o blancos, son deliciosos, diuréticos y ricos en fibra, una combinación ideal que permite versatilidad en las recetas y luchar contra la retención de líquidos y el estreñimiento

Nada mejor que abrir boca para este artículo desvelando de dónde procede la famosa expresión «Vete a freír espárragos». Hay que remontarse al siglo XIX para conocer la procedencia. La expresión se refiere a la intención de querer tener a alguien ocupado el mayor tiempo posible y evitar así su molesta compañía. Mandándole a freír espárragos se aseguraba tenerlo entretenido durante un rato con una tarea nada necesaria pero que a los demás permite perderle de vista.

Bien, ya sabido esto, ¿qué son los espárragos y qué nos aportan? Pertenecen a la familia de las plantas herbáceas junto con la cebolla, el ajo y el puerro y en nuestra cesta de la compra entran dos variedades bien diferenciadas: los verdes (o trigueros) y los blancos. La diferencia entre uno y otro, además de su color, es que los blancos no están expuestos a la luz solar ya que crecen bajo tierra y, por tanto, carecen de clorofila. Justo lo contrario ocurre con los verdes, que crecen de forma silvestre y sí realizan el proceso de fotosíntesis al recibir luz solar directa.

Seguir leyendo

Comentarios

Los tesoros ocultos del calabacín, una hortaliza indispensable