¿Voto electrónico en España?

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

MATTHEW CAVANAUGH | Efe

10 jun 2021 . Actualizado a las 09:17 h.

La compañía gallega Tecalis, líder en soluciones de firma electrónica avanzada, organizó esta semana un debate virtual sobre el voto electrónico: ¿estamos preparados para implantarlo en España? ¿Es seguro? ¿Es fácil para las personas? ¿Es mejor? Cuestiones que a buen seguro se plantearían en su día aquellos países donde ya se puede ejercer el sufragio universal mediante esta modalidad, como EE.UU, Suiza o Estonia, pero también en otros menos desarrollados como Brasil o Pakistán, donde el primer ministro acaba de proponer a la oposición su utilización para, según sus palabras, «devolver la credibilidad» al proceso electoral.

Cuando se habla de voto electrónico enseguida surge la preocupación sobre la seguridad. ¿Qué pasaría si el día de los comicios, ya sean generales o locales, se caen los servidores igual que ocurrió hace dos días con Fastly, provocando un apagón global? ¿Y si uno de esos grupos de ciberdelincuentes capaces de ejecutar ataques de ransomware que ponen en jaque a organizaciones muy potentes, empresas e incluso hospitales -ya ha ocurrido durante la pandemia- deciden poner su punto de mira en el sistema electoral?

Paralelamente existen dudas sobre la fiabilidad del recuento hecho por máquinas, y, de hecho, el voto electrónico ha sido calificado como anticonstitucional en algunos países (como Alemania) con el argumento de que no permite la fiscalización del proceso por personas sin conocimientos altamente especializados.