Lo primero y lo último del Tribunal Constitucional II

OPINIÓN

Sede del Tribunal Constitucional
Sede del Tribunal Constitucional Kiko Huesca | EFE

03 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.
Los jueces de Karlsruhe (Tribunal Constitucional alemán), seguramente con la mente puesta en las debilidades constitucionales de Weimar y la experiencia del orden totalitario nazi, esgrimen firmemente un principio de «democracia militante» (streitbare Demokratie) como criterio difuso de inspiración para toda agencia de poder. Francisco J. Laporta

II - Lo último (2ª Parte)

Desde hace tiempo, se vienen denunciando los retrasos y tardanzas por el Tribunal Constitucional en resolver los importantes conflictos a él sometidos para decidir. Desde el 31 de julio de este mismo año hasta hoy (redactado el artículo el jueves 30 de septiembre), no se publicó resolución judicial de la «jurisdicción constitucional» en el B.O.E., y en aquel 31 de julio se publicaron 19 sentencias de recursos de amparo, una muy importante, la 133/2021, 3 recursos inconstitucionalidad, una muy importante, la 148/2021, y 2 autos más. El 15 de Junio de 2021 se publicaron 16 sentencias de recursos de amparo; anteriormente, el 15 de mayo de 2021 se publicaron 16 sentencias, únicamente de recursos de amparo. Esos ejemplos, son de lo último, no pareciendo, ciertamente, que haya sido agotador el trabajo de lo resuelto por los magistrados del T.C. que, siendo ellos pocos, 12 miembros según el artículo 159 de la Constitución y artículo 5 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, tienen unos equipos de letrados muy bien dotados, de cabezas y de lo demás accesorio. Tiempo tienen algunos magistrados  para pensar en el Paraíso celestial, una vez muertos, o dedicarse a leer y escribir sobre sus afanes teatrales.

Al margen de las críticas, por tardanzas y demoras en las resoluciones, que puedan hacerse al Tribunal, es acertado lo escrito por Marina Gascón Abellán en Límites de la Justicia Constitucional: «Nuestro Tribunal constitucional, con todas las limitaciones que se quiera, es un operador jurídico de formidable fuerza e influencia».  Y eso es verdad desde la constitución del Tribunal el ya lejano 12 de julio de 1980, pues su importante jurisprudencia, tanto en recursos de amparo como de inconstitucionalidad, ha sido pieza esencial en España en los ámbitos teóricos y prácticos de la Ciencia jurídica en lo general y en lo particular de los derechos, tanto públicos como privados.

Al pasar de autorizar escrituras públicas a ser ponente de sentencias de asuntos jurídico-penales en órganos judiciales colegiados, tuvo que estudiar cientos sentencias del T.C. español, habiendo comprobado la excelencia jurídica de muchas entre ellas. La esencialidad de la labor del Tribunal me lleva a reclamar un estudio de «etnografía jurídica» sobre el mismo, tal como hizo el prestigioso Bruno Latour, filósofo y sociólogo francés, autor del libro La fábrica del derecho, una etnografía del Consejo de Estado, publicado en París el año de 2004, por la editorial La Découverte.