La democracia según el papa Francisco (parte II)

OPINIÓN

El papa Francisco
El papa Francisco VATICAN MEDIA HANDOUT

19 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El discurso en Atenas y lo del vuelo a Roma

2ª Parte

I.- Introducción:

Los Papas suelen ser cautelosos con la democracia; ni escriben ni hablan mucho de ella por los acasos, siempre prudentes; acaso (a) porque desde el Vaticano, desde la perennidad deseada, pudiera ser de riesgo apostar por temporales, conceptos de ciencia laica; acaso (b) porque insistir en lo democrático animaría a leer la Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, promulgada por San Juan Pablo II el 26 de noviembre de 2000, y se recordase que tal Ciudad-Estado está gobernada por un papa autócrata, siendo esa Jefatura del Estado la de un papado monárquico y absolutista. El artículo 1º de esa Ley Fundamental lo dispone sin ambages: «El Sumo Pontífice, Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano, tiene la plenitud de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial».

Eso ya fue denunciado en varias ocasiones, y hace ya un tiempo, en 2010, desde que el cardenal Tarsicio Bertone, Secretario entonces del Estado del Vaticano, en la antigua Silesia alemana, explicara la indivisibilidad del Poder en la Iglesia. Y tratándose de un Papa, evangélico y creíble como es Francisco, es de tener en cuenta que la categoría política de «monarquía absoluta» no se borra con la anécdota del género, que está en la página 69 de su libro Soñemos juntos: «Es algo que me ha preocupado en Roma: cómo integrar mejor la presencia y sensibilidad de las mujeres en los procesos de toma de decisión en el Vaticano». 

Democracia, que además de ser un concepto político, es también social (Democracia social), que ha de formar parte de la llamada «Doctrina Social de la Iglesia», y que es, como ha escrito Martin Schalag, la dimensión social de la fe cristiana, del Evangelio mismo, que es Palabra de Dios. Y una «Doctrina Social», que es teológica y filosófica (moral y política), ahora muy zarandeada y/o activada por la procedencia latino-americana, argentina, del Papa reinante, de mucha originalidad, opuesto al tradicional eurocentrismo papal concluso en 2013. Y Bergoglio llegó a Roma cargado con documentos de las asambleas generales del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).