Encuentran a la nieta de uno de los asturianos fusilados en Celanova: «Nunca supimos que fue sometido a un consejo de guerra»
ASTURIAS
Las investigaciones sobre el foso gallego se iniciaron a finales del año pasado y el Comité de Memórica Histórica trabaja para que las administraciones faciliten la labor de documentación y de exhumación
01 dic 2022 . Actualizado a las 23:41 h.El Comité de Memoria Histórica de la comarca de Celanova ha logrado localizar a uno de los familiares de los siete asturianos fusilados por los falangistas en 1939 y enterrados en la fosa del cementerio parroquial de dicha localidad gallega. Se trata de Gracia Gutiérrez Suárez, nieta y uno de los tres únicos parientes con vida de Abelardo Suárez Del Busto, represaliado y sepultado en dicho camposanto.
«Mi abuela sabía que había estado preso en Celanova. Pero, nunca supimos que había pasado por Camposancos ni que había sido sometido a un consejo de guerra», señala la descendiente quien tras visitar la tumba de su abuelo está dispuesta a colaborar con la comisión, el Gobierno del Principado y los memorialistas asturianos para buscar a otros allegados, así como a cooperar en la investigación y en la posible exhumación de la fosa.
Con tan solo 28 años, Abelardo Suárez Del Busto fue fusilado el 22 de septiembre de 1939 en Celanova por un pelotón de la Bandera de Falange de Marruecos. El joven asturiano había sido capturado por los sublevados a bordo del «Gaviota», tras la caída de Gijón en octubre de 1937, y trasladado a Camposancos. En dicho municipio gallego de A Guarda, el gijonés fue juzgado junto con otros diez prisioneros y condenado a muerte, según detallan desde el Comité de Memoria Histórica.
Ese mismo día en el que a Del Busto le arrebataron la vida fueron fusilados en el campo de concentración gallego Baldomero Vigil Escalera Vallejo, gijonés de 19 años; Belarmino Álvarez García, langreano de 29 años; Guillermo de Diego Álvarez, mierense de 25 años; Alfonso Moreno Gayol, salmantino de 26 años; Marcelino Fernández García, mierense de 21 años; y Mariano Blanco González, gijonés de 36 años. «Los dos meses que la Bandera estuvo en el pueblo, entre julio y septiembre de 1939, fueron un alarde de ostentación y violencia», denuncian desde el Comité de Memoria Histórica.
Las investigaciones sobre el foso se iniciaron a finales del año pasado. «Las publicaciones del historiador Domingo Rodríguez Teijeiro, de la Universidad de Vigo, y las fuentes orales dieron las primeras pistas», señalan desde el Comité de Memoria Histórica de la comarca de Celanova antes de detallar que ya publicaron los certificados de defunción de los siete hombres y que luego se revelaron las causas «que permanecen en el Archivo Militar de Ferrol».
Una documentación que el Comité envió a la Dirección General de Memoria Democrática del Ministerio de Presidencia del Gobierno de Asturias con el objetivo de informar de poder colaborar conjuntamente. En este sentido, el colectivo gallego reclama a las autoridades asturianas que activen el protocolo para atender a estas víctimas. Mientras tanto, el grupo de recuperación de la memoria histórica realizará las gestiones necesarias para que las Administraciones Públicas competentes faciliten la labor de documentación del entierro y los trámites necesarios antes de proceder a la exhumación.