Un incierto futuro se cierne sobre el Calatrava

El centro comercial Modoo se vacía de tiendas y la nueva propiedad no aclara sus planes. La empresa no ha solicitado ningún permiso municipal para realizar obras

Interior del centro comercial Modoo, en el Calatrava
Interior del centro comercial Modoo, en el Calatrava

Oviedo

Sobre el futuro del centro comercial Modoo (Calatrava) hay muchas sombras y muy pocas luces. Más allá de rumores ilusionantes, podría decirse que todo es oscuridad. El cierre de comercios prosigue con un goteo constante -el último en bajar la persiana fue la tienda de Benetton el pasado sábado- y Estabona Managment, propietario del complejo, se niega a aportar información sobre sus planes. Esta situación dispara la incertidumbre entre los clientes y, especialmente, entre los propietarios que todavía tienen allí sus negocios. La tensión aumenta todavía más por el hecho de que, a día de hoy, no existe ninguna solicitud de obras en el Ayuntamiento de Oviedo para llevar a cabo los supuestos proyectos que tienen en mente.

En las últimas semanas ha corrido como la pólvora entre los comerciantes del centro el rumor de que Estabona estaba cerrando los locales actuales para realizar una gran obra que cambiaría la cara de las instalaciones. Dentro de ese proyecto, la empresa abriría cines, zonas de ocio y de restauración. Pero ninguno de los empresarios con tiendas abiertas ha podido contactar directamente con Estabona para que les confirme sus intenciones. Este secretismo inquieta a los afectados, máxime si se tiene en cuenta que en el ayuntamiento no consta ninguna solicitud de licencia de obras.

Fuentes municipales reconocen que hace aproximadamente año y medio, cuando Estabona se hizo con la propiedad de Modoo, hubo contactos. En ese momento sondearon la posibilidad de acometer obras en el Calatrava y llegó a hablarse de una especie de plaza interior, nada de cines. Finalmente, ni tan siquiera se inició expediente. Año y medio después, todo sigue parado.

Un proyecto de esas dimensiones que implique la construcción de cines, con la reestructuración que ello supone, requiere un proceso burocrático complejo. La tramitación para ponerlo todo en regla podría demorarse incluso un año. A ello hay que sumar la realización de la propia obra. Por tanto, de confirmarse los supuestos planes de futuro de Estabona, serían a medio-largo plazo.

Benetton, el último en irse

Los pocos negocios que quedan en el centro se quejan de dejadez por parte de la dirección y de abandono. Como ejemplo, incluso aseguran que apenas encienden la calefacción y que hace hasta frío. El último en bajar la persiana fue Benetton, que el pasado sábado echó el cierre de forma definitiva. 

Otro de los próximos en cerrar será Krunch, que tiene un preaviso para cesar su actividad el próximo 31 de marzo. En esa misma fecha está prevista la salida de Primark. Stradivarius y H&M se irán en febrero. En un situación de incertidumbre está Burger King, aunque la intención del propietario es mantener abierto el local, que cuenta con 47 trabajadores.

El silencio de la empresa

La falta de claridad de la empresa sobre sus proyectos es lo que más irrita a los dueños de los negocios. Algunas de las tiendas que se han visto obligadas a irse al extinguir Estabona sus contratos habían mostrado su disposición de seguir. En su momento, intentaron contactar con el grupo para negociar, pero no encontraron interlocutor.

LA VOZ DE ASTURIAS ha intentado obtener la versión de Estabona pero, antes incluso de conocer el tipo de información que se les requería, declinaron realizar cualquier tipo de comentario.

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