Redacción

Tino Casal sigue vivo en Oviedo, y lo hace como si fuese un ciudadano más, a pie de calle, en Palacio Valdés. Desde ese lugar, la figura del cantante de Tudela Veguin, a tamaño natural, observa el paso de los viandantes que, embrujados por los encantos del artista, no dudan en acercarse y fotografiarse con él. Ya es una seria competencia para Woody Allen. La ciudadanía de la ciudad ha recibido con cariño el homenaje a una de las figuras artísticas más importantes de la movida madrileña, que afianzó a Asturias en el mapa cultural pop de los 80. Muchos se han imortalizado con Tino Casal, incluso algunos confesaron conocerle en persona y haber compartido con él algunos momentos en la época en la que todavía no había saltado al estrellato. Los numerosos curiosos que se tomaron imágenes junto Casal defienden que «ya era hora de que tuviese lugar un merecido homenaje», y elogian la localización donde se ha erigido la estatua del asturiano.

Decenas de fieles del artista, que en 2016 fue nombrado hijo adoptivo de Oviedo, coincidiendo con el 25 aniversario de su muerte en un accidente de tráfico en Madrid, han acudido a la inauguración de la estatua. Hecha en bronce, le representa con sus tradicionales guantes y con su sombrero. Los 35.000 euros que ha costado han sido aportados por particulares, instituciones y por la colaboración altruista de músicos. Ha sido descubierta por las dos hermanas del cantante, Conchita y Maritina, informa EFE. Al acto han sistido numerosos cargos de la corporación municipal y han sonado conocidas canciones del artista a cargo de la Real Banda de Gaitas «Ciudad de Oviedo» e interpretadas por la cantante Covadonga de la Rúa. Uno de los amigos de la infancia en Tudela Veguín, Ramón Palicio, ha glosado la figura de Casal, de quien ha dicho que fue un artista «poliédrico» que, además de su «voz prodigiosa» y un «oído portentoso», fue un líder cosechando «récords e innovación» y revolucionó los escenarios con sus peinados, su forma de vestir y maquillaje. «Era pura bondad, amistad y amor a sus raíces», ha añadido Palicio.

Los primeros fans

Grupos de jóvenes y familias enteras no podían evitar girar el cuello al pasar al lado de la figura del artista. Al verla, enseguida se acercaban a tomarse fotografías con él y a admirar los detalles que reflejan de forma fidedigna la imagen física del cantante. La altura, las patillas, los aros en sus orejas, su sombrero... Los ovetenses señalan que se trata de una réplica «muy lograda de Tino Casal, que reproduce de forma exacta la apariencia del artista». Al ver la estatua, algunos no pudieron evitar compartir sus vivencias personales con el cantante. Javier García, que reside desde hace 35 años en la capital del Principado, relata sus experiencias con Tino Casal en Benavides de Órbigo, donde el artista veraneaba antes de su salto al panorama mediático.

«Yo jugué al billar con él cuando todavía no era famoso y era un asturiano más en ese lugar de León. Era una persona muy cercana y que le conocía cuando era un chavalín», explica. El hombre destaca la sorpresa que le llegó al contemplar a su llegada a Asturias que todo el mundo «no paraba de hablar de Tino Casal como alguien muy grande cuando yo le conocía como el asturiano de León». Javier García se emociona al recordar la figura del artista, y se muestra muy de acuerdo con el reconocimiento que le ha brindado la ciudad. «Se lo merecía. Se trata de una figura que lo tuvo muy difícil en su momento por su orientación sexual y su forma de vestir transgresora», sostiene. 

Tina Rodríguez, vecina de Oviedo, coincide en elogiar el homenaje a Tino Casal, y remarca la fidelidad que muestra la estatua con respecto a la imagen real del artista. «Me alegro mucho de este homenaje. Además, el estar situado en una zona de paso tan céntrica está muy bien», comenta. No obstante, considera que donde mejor se podría haber situado sería «en el lugar donde se encuentra la figura de Woody Allen». A pesar de este «pero», esta ovetense considera oportuno y acertado el reconocimiento al artista.

Jesús Álvarez, natural de Nubledo, afirma que «ya era hora de que Tino Casal contase con un homenaje así en Oviedo. Por otra parte, mejor que esté en esta zona que alejado del centro de la ciudad». La iniciativa cuenta con el apoyo unánime de los numerosos curiosos que se acercan a fotografiarse con una de las figuras más destacadas de la cultura pop en España. Tino Casal sigue embrujando a los ovetenses con este «merecido homenaje».

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Tino Casal embruja a pie de calle