La última vez que Oviedo perdió su muralla

OVIEDO

A la izquierda, el tramo de la muralla de Oviedo en la calle Jovellanos que se terminó de eliminar en 1937. A la derecha, el mismo lugar actualmente, donde se ve la cara norte del monasterio de Las Pelayas
A la izquierda, el tramo de la muralla de Oviedo en la calle Jovellanos que se terminó de eliminar en 1937. A la derecha, el mismo lugar actualmente, donde se ve la cara norte del monasterio de Las Pelayas

Durante la Guerra Civil un largo tramo del monumento medieval resultó dañado y Aranda ordenó su derribo en 1937

11 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

De lo que fue la muralla medieval del Oviedo antiguo solo queda un tramo más o menos continuo y con mucha maleza en la calle Paraíso, entre Jovellanos y Postigo, de unos 320 metros, cuya limpieza está a punto de comenzar tras numerosos retrasos. Otros vestigios del trazado que se fue comiendo la ciudad a lo largo de cientos de años quedan en algunos puntos, pero lo que es menos conocido es que buena parte del derribo no ocurrió hace siglos, sino durante la Guerra Civil.

En concreto, un buen fragmento de al menos 160 metros de largo que cercaba todo el lado norte del monasterio de Las Pelayas sufrió daños por bombardeos de tropas republicanas a las posiciones franquistas durante el llamado Cerco a Oviedo, a partir de julio de 1936; puede que incluso llegara todavía en esa fecha algo más allá.

Muchos edificios y monumentos de la capital asturiana fueron severamente afectados e incluso derruidos durante la contienda, pero lo peor para la muralla vino después: el coronel Aranda, comandante de los sublevados de Oviedo, ordenó derribar incluso antes del fin del Cerco lo que quedaba en pie -se dice que para usar las viejas piedras en reparaciones de la carretera del Escamplero, una vía fundamental para el acceso de las tropas de Franco-.