Oviedo se pone «las gafas de la felicidad» para disfrutar de San Mateo

Cristina Centeno
C. Centeno REDACCIÓN

LA VOZ DE OVIEDO

El oftalmólogo Luis Fernández-Vega pregonó las fiestas apelando al «cariño» que tanto él como su familia tienen a una ciudad de la que «sentirse orgullosos». Santi Cazorla salió al balcón para dar el chupinazo y arrancar diez días de actividades

15 sep 2023 . Actualizado a las 22:01 h.

Oviedo ha arrancado este viernes sus fiestas de manera oficial con el pregón del oftalmólogo Luis Fernández-Vega ante una plaza del Ayuntamiento abarrotada a la que invitó a «ponerse las gafas de la felicidad» para disfrutar de San Mateo. La lluvia, que cayó sobre la capital asturiana antes y después del acto, dio un respiro para que los ovetenses pudieran escuchar sin paraguas las palabras del catedrático. En algo más de 15 minutos de alocución, dijo sentirse «emocionado» por haber sido elegido para dar el pregón, una propuesta que aceptó en el mismo momento en el que el alcalde, Alfredo Canteli, se lo propuso.

Tras explicar al público que se dio cuenta de que «no iba poder estar a la altura», tiró de memoria y habló de sus primeros recuerdos, vinculados al Día de América en Asturias. Tampoco faltaron las alusiones a su profesión: «Un oftalmólogo debe procurar que la gente tenga mirada larga para que se pueda ver que los ovetenses sois los mejores paisanos del mundo», presumió.

También se rindió en halagos para la ciudad en la que ha desarrollado buena parte de su carrera profesional: «Oviedo es para mí ese primer mirador, escenario de la mayor parte de las mejores cosas que he vivido», aseguró. Una ciudad que, confesó, siempre ha mirado «con los mejores ojos» pero que también ha podido descubrir en los ojos de muchos ovetenses que han pasado por sus manos. 

Estudió en Madrid y en aquellos años, contó, «Oviedo se convirtió en la ciudad a la que siempre deseaba volver». Una ciudad, aseguró dirigiéndose a todos los presentes, «de la que podemos y debemos sentirnos orgullosos». Algo que le ha marcado a lo largo de la vida y que le ha convertido embajador en muchas partes del mundo: «Podéis creerme: siempre quiero volver a casa. Esté donde esté, Oviedo va conmigo y el regreso es siempre reconfortante».

Luis Fernández-Vega invitó a los ovetenses a disfrutar «al máximo» de las fiestas «con responsabilidad» y recetó alegría, «ppues la alegría mejora la salud». El aplaudido pregón finalizó con la intervención del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, quien puso de manifiesto que el «cariño» que Fernández-Vega y su familia tienen a la ciudad es recíproco. Además, agradeció que el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega se mantenga en la capital asturiana a pesar de haber tenido ofertas de salida: «Vuestra permanencia en Asturias es muy importante», concluyó.

Tras el «¡Viva San Mateo!», la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo interpretó el himno de Asturias y, acto seguido, el futbolista del Real Oviedo Santi Cazorla salió al balcón para dar el chupinazo que da el pistoletazo de salida a diez días de fiestas en la capital asturiana.