El joven de Oviedo que posee una de las mayores colecciones de Playmobil de Asturias: «Tengo cerca de 1.000 clicks»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

LA VOZ DE OVIEDO

El ovetense Daniel Díaz, con las figuras de Playmobil personalizadas
El ovetense Daniel Díaz, con las figuras de Playmobil personalizadas

Daniel Diaz reúne estas pequeñas figuras desde que tiene seis años. Tal es la cantidad de piezas que tiene que ya no le entran ni en su propia habitación

23 may 2025 . Actualizado a las 09:27 h.

Si hay un juguete que ha marcado la vida de varias generaciones ese, sin duda alguna, es el Playmobil. Es difícil encontrar a alguien que no haya poseído, se haya divertido o haya deseado tener uno de estos icónicos muñecos. Con apenas siete centímetros de alto, esa cara sonriente y manos de gancho que tanto les caracterizan, estas figuras de origen alemán generan adeptos en todo el mundo. Tal es su popularidad que hay quienes pasan de ser simples fans a auténticos apasionados. Es el caso de Daniel Díaz, un joven ovetense que se ha convertido en uno de los grandes coleccionistas de Asturias. «Tengo cerca de mil clicks», resalta.

Como muchas otras personas, Daniel descubrió estos juguetes durante su infancia. Fue en su sexto cumpleaños cuando en sus manos cayó un pequeño click. En ese momento se convirtió en el niño más feliz del mundo, aunque, en realidad, ya lo era. Se quedó tan fascinado con esta figura que quiso tener más para poder crear sus propias historias y aventuras. Convenció a sus padres para que cada mes le compraran la revista con la que regalaban estos diminutos personajes para así aumentar y conformar su propio ejército.

«En cada entrega daban una figura de policía, que era siempre diferente a la anterior», detalla el ovetense, quien, al cabo de un par de años, recibió como regalo de su Primera Comunión la comisaría de Playmobil. En el momento que reunió una gran cantidad de clicks sobre este cuerpo encargado de velar por el orden público y la seguridad de los ciudadanos, Daniel comenzó a incorporar nuevos personajes, vehículos y escenarios. Poco a poco fue ampliando su colección hasta el punto de que su afición por estos juguetes se convirtió en su verdadera pasión.

Cada vez que podía adquiría una pieza nueva para hacer más grande su ciudad de Playmobil. «Al principio compré atracciones, después un parque y ya con el tiempo fui incorporando edificios», detalla. Sus familiares y amigos como sabían de su interés también de vez en cuando le regalaban alguna que otra figura para que aumentase su colección. Y así, de manera gradual, fue recopilando clicks y organizándolos en su habitación, hasta que se quedó sin espacio.

«Ya no tengo sitio para colocarlos en mi cuarto, porque no es muy grande y tengo muchísimas piezas. Por eso, tuve que empezar a guardarlos en la casa que tenemos en el pueblo», confiesa. En la que es la segunda residencia de su familia tiene montado un enorme poblado en el que no le falta de nada. Hay desde un centro ecuestre hasta una galería de arte. Tiene también un parque acuático, una casa de árbol, un zoo e incluso un acuario con peces de click.

Con los Playmobil recrea escenarios
Con los Playmobil recrea escenarios

En el momento que empezó a tener casi todas las figuras del increíble universo Playmobil pasó a personalizar las mismas. «Comencé a comprar artículos para customizarlos y ahora tengo desde militares hasta superhéroes y dibujos animados. Incluso tengo un aldeano porruano y un gaitero», señala el joven ovetense, quien, a sus 18 años, sigue dando rienda suelta a su imaginación para colocar sus clicks en todo tipo de contextos.

Con ellos representa escenas de programas de televisión como El Picu o El Chiringuito de Jugones, con presentadores, cámaras y público incluido. Recrea también fiestas típicas en Asturias como puede ser San Mateo o la Feria de La Ascensión. «Hago hasta los chiringuitos y las casetas», destaca. Da vida además a los pasos y procesiones de Semana Santa, mientras que en Navidad monta su propio mercado y belén con sus figuras.

Entre unas y otras, Daniel posee cerca de mil piezas. «Muchísimas», dice consciente de la situación. Sin embargo, eso no le impide seguir buscando constantemente nuevas figuras para ampliar su colección y mantener viva su pasión por los Playmobil. Cada vez que se organiza un mercado de clicks en Asturias, como los de Pola de Siero o Colunga, acude a la cita con la esperanza de encontrar nuevas piezas.

Asiste también a ferias de coleccionismo con el mismo propósito. Dedica además bastantes horas a navegar por internet para poder localizar aquellos artículos que le faltan. «El problema es que muchos clicks están descatalogados y ahora solo se encuentran en tiendas o páginas de segunda mano», confiesa. En este punto pone como ejemplo su escenario de conciertos. «Fue la pieza que más me costó encontrar. Por suerte, me la trajeron este año los Reyes», dice.

Daniel Díaz hace exposiciones públicas con sus Playmobils
Daniel Díaz hace exposiciones públicas con sus Playmobils

Al tratarse de piezas que ya no se fabrican ni se venden de manera oficial por la marca, su precio en el mercado se ha encarecido. «Hay algunas figuras o artículos de la colección que cuestan bastante. Por los de Semana Santa llegué a pagar más de 20 euros, e incluso más de 30», confiesa. No obstante, no le importa realizar tal desembolso económico. Y es que los Playmobils no solo son su pasión sino que se han convertido en su forma de vida.

No hay día en que no dedique un rato a cuidar la colección, ya bien sea para mantenerla en perfecto orden y estado o para ampliar la misma. Lleva además consigo algunos de estos clicks. «Hasta viajo con ellos y los retrato en rincones de Asturias y de fuera de nuestra comunidad para así promocionar sitios emblemáticos como puede ser la catedral de Oviedo, la de León o la de Segovia», reconoce el joven que compagina sus estudios profesionales con esta gran afición. Su sueño es poder tener  todas las figuras existentes, aunque por ahora se centra en aumentar la temática medieval. «Es lo que quiero», sentencia.