Cambiar de vida, emprender y acertar: la historia del murciano que triunfa en Oviedo con sus frutos secos de sabores

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

LA VOZ DE OVIEDO

El murciano Paco Diego Motos conquista Asturias con sus frutos secos de sabores
El murciano Paco Diego Motos conquista Asturias con sus frutos secos de sabores

Paco Motos tomó hace más de un año la decisión de abandonar su localidad natal para instalarse con su familia en Asturias y comenzar aquí un nuevo capítulo de su vida

28 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La tierrina tiene un encanto especial, capaz de hacer que una persona lo deje todo para empezar de cero en la comunidad. Sus paisajes, que parecen de otro mundo; su rica y variada gastronomía; su clima fresco; y su ritmo de vida diferente, entre otras razones, fueron las que llevaron a Paco Motos a tomar la decisión de abandonar su Murcia natal para instalarse con su familia en la región y comenzar aquí una nueva etapa llena, principalmente, de tranquilidad y conexión con la naturaleza, que era «lo que necesitaba». Desde Asturias, escribe ahora su historia, marcada por la puesta en marcha en Oviedo de su primer negocio: una tienda de frutos secos que se ha convertido en un verdadero imán para los amantes de los productos naturales.

Durante varias temporadas estivales, Paco y su mujer, Ángela, eligieron el Principado para pasar las vacaciones de verano. Para ellos, era el mejor lugar de la península para desconectar de la rutina y escapar del calor que, en julio y agosto, asfixia el levante español. «Cada vez que veníamos yo además me quedaba anonadado. Y es que si hay un paraíso en la tierra, ese es Asturias», apunta el joven murciano, quien siempre permanecía varios minutos en silencio al observar el «impresionante» paisaje de la región. «A mi me encanta la naturaleza, tanto que hubo un momento que cuando volvía a Murcia me sentía triste porque allí apenas hay», reconoce, antes de añadir que, por esta razón, tuvo varias «crisis existenciales».

Convencido de que el sentido de su vida estaba en Asturias, no tardó en decirle a su mujer que quería mudarse a la región. «Le costó asimilarlo», confiesa. Cuando ambos tuvieron claro que su futuro estaba en «el paraíso», comunicaron a sus familias la decisión, pusieron su casa en venta y dejaron sus trabajos «fijos»: él como comercial en una empresa eléctrica y ella como administrativa en una compañía de rótulos. «Cogimos el coche y vinimos a buscar dónde vivir. Tuvimos la suerte de que en el primer viaje encontramos la casa que nos gustaba, en un pequeño pueblo de Mieres», cuenta. Tras hacer todos los trámites pertinentes, regresaron a su tierra natal para meter todas sus pertenencias en cajas y, poco después, emprendieron el viaje definitivo hacia el norte.

«Lo más complicado de este cambio de vida fue hacer la mudanza con dos bebés», asegura, antes de detallar que, en ese momento, su hija mayor solo tenía dos años y la pequeña, ocho meses. Aunque instalarse en Asturias fue todo un desafío, una vez afincando en la región, en febrero de 2025, Paco experimentó la felicidad en su máxima expresión. «Ahora sí que ya me siento muy realizado. Mi vida, al fin, ya tiene sentido. Sí que echo de menos a mi familia pero es que aquí estoy encantado. Noto que es mi hábitat natural», destaca el murciano, que nada más establecerse en su nuevo hogar se puso a buscar la manera de materializar su sueño de tener un negocio dedicado a la producción y comercialización de frutos secos de sabores.

Origen ocupa el puesto número 36 del mercado El Fontán
Origen ocupa el puesto número 36 del mercado El Fontán

Encontró en el mercado ovetense de El Fontán un puesto libre y tras adaptarlo a sus necesidades, el pasado mes de agosto abrió las puertas de Origen. Una tienda que, por un lado, debe su nombre al título de su película «favorita» y, por otro, hace referencia a los comienzos de un producto nuevo. «No me quiero echar flores ni nada, porque es algo que no me gusta, pero en verdad lo mío es algo diferente», señala Paco, que nació y se crió entre los almendrales de su abuelo. «Siempre además me fliparon mucho las almendras, los pistachos, los anacardos...», dice justificando así el porqué de un negocio dedicado a ofrecer nueces, avellanas, piñones y demás frutos secos de calidad, con sabores originales y cuidadosamente seleccionados.

Combinando tradición e innovación, el joven murciano pone a disposición de los asturianos una amplia variedad de frutos secos. Desde los clásicos con o sin sal, como almendras, nueces y pistachos, disponibles crudos o tostados, hasta variedades más originales, aromatizadas con miel, salsa barbacoa, chocolate, especias o hierbas, pensadas para sorprender incluso a los paladares más exigentes. «La mayoría de los que tienen un sabor salado son hechos por mí. Todo el día estoy pensando en cómo mezclar un sabor con otro para sacar algo diferente porque no me gusta tener un negocio que solo sea coger un producto y venderlo sin más», reconoce.

Los frutos secos saborizados son los productos estrella de este nuevo puesto del mercado de Oviedo
Los frutos secos saborizados son los productos estrella de este nuevo puesto del mercado de Oviedo

Entre sus creaciones se encuentran anacardos con curry, ajo negro o limón y pimienta negra; almendras con trufa, a las finas hierbas o con pimentón y cayena; e incluso maíz picante. También ofrece arándanos bañados en chocolate blanco y yogur, cacahuetes con miel y sal, o dátiles recubiertos de chocolate negro. «Hay sabores que nunca cambio porque se venden muy bien y a la gente le encantan, como el anacardo de queso o el de café. Otros los voy rotando poco a poco, mientras voy sacando nuevas recetas», explica, confesando que pasa horas en su casa probando mezclas diferentes hasta dar con la combinación perfecta.

En las vitrinas de su tienda, situada en el número 36 del histórico mercado de Oviedo, también se pueden ver tarros llenos de fruta deshidratada, con o sin azúcar, como jengibre, manzana con canela o dátiles. «Tengo piñones, especias y mucho más», comenta. La tienda cuenta también con una sección dedicada a aquellos chocolates que tienen un sabor, una textura y una experiencia de consumo superior a los chocolates industriales. «Hago chocolate de Dubái y otras tres variedades más», explica, antes de señalar el estante con cremas caseras elaboradas a partir de los frutos secos que adquiere, tanto a proveedores nacionales como internacionales.

Desde frutos secos tradicionales hasta frutas deshidratadas se comercializan en Origen
Desde frutos secos tradicionales hasta frutas deshidratadas se comercializan en Origen

Dada la amplia variedad de frutos secos y demás productos que ofrece en Origen, son muchas las personas que se dejan ver por su puesto atraídas por sus sabores originales y creativas combinaciones. «No me puedo quejar de la acogida que está teniendo la tienda. Es verdad que no espero hacerme de oro, simplemente vivir como ahora mismo, pero no puedo eludir la realidad y es que a la gente le gusta lo que tengo porque son frutos secos diferentes», asegura. En este punto señala que tiene a su favor el hecho de que cada vez más personas en Asturias se animan a consumir frutos secos, motivados, principalmente, por sus valores nutricionales y los múltiples beneficios que aportan a la salud. «Es que son súper saludables», destaca.

Con el negocio creciendo a pasos agigantados, ya contempla la posibilidad de montar un pequeño obrador donde poder tostar los frutos secos, deshidratar la fruta y ampliar la producción, ya que trabajar desde casa limita su capacidad para abastecer, por ejemplo, a las compañías alimenticias que ya están solicitando sus productos, tanto a nivel nacional como incluso internacional. «Quieren comercializar lo que yo hago», comenta, orgulloso de lo que ha logrado en estos siete meses de aventura empresarial. «Esto además requiere tiempo y no puedo comprometerme, porque también sería dejar de lado mi labor como padre y mis hijas son lo más importante que tengo. Así que lo primero es lo primero. En mi caso, primero es la familia, y lo segundo es el trabajo», confiesa.

Paco, en su puesto de frutos secos
Paco, en su puesto de frutos secos

Paco tiene claro cuales son sus prioridades en su vida. Su bienestar y el de las personas que más quiere son lo que realmente le importa. Por eso, en ningún momento llegó a dudar de que la decisión que había tomado de salir dela que durante más de 30 años fue su zona de confort había sido desacertada. «El cambio no ha sido nada fácil. Fue además muy estresante porque supuso encontrar un nuevo lugar donde vivir, reformar la casa, hacer la mudanza con dos bebés, buscar un nuevo trabajo… y todo solo con nuestros ahorros porque ni somos ricos ni hemos heredado nada de nuestros padres. Vinimos a Asturias sin tener nada», resalta, dejando claro el enorme esfuerzo y la determinación que requirió dar este gran paso en sus vidas.

«Vinimos por un sueño que era Asturias, porque estábamos enamorados de esta comunidad, y al final el destino nos ha tratado muy bien. Estamos encantados de vivir aquí. Yo ya de aquí no me muevo y mi mujer tampoco, porque sentimos que hemos encontrado nuestro sitio en la vida. Estamos súper felices. A mí, solamente el hecho de salir por la mañana a la puerta de mi casa, tomar un café en el banco y contemplar el verde que tengo enfrente, los animales y todo lo que me rodea, me proporciona una armonía y una paz. Para mí es espectacular. Eso no lo paga el dinero», destaca, mostrando cómo la región le proporciona esa «calidad de vida» que siempre había buscado.