Percusión gala contra cuerda croata

Pogba, Kanté y Matuidi le dan velocidad al juego; Modric, Rakitic y Brozovic lo mastican más

Modric y Pogba será uno de los grandes duelos de la final
Modric y Pogba será uno de los grandes duelos de la final

Francia pone más músculo, Croacia más pausa. A la final de mañana (17.00 horas, Telecinco) invictos, si bien siguiendo distintos caminos, más alfombrado el de los galos, de más desgaste el de los balcánicos, con dos tandas de penaltis y tres prórrogas más. También interpretan partituras que contrastan. La que dirige Deschamps se decanta más por la percusión, por la velocidad y la resistencia. La de Dalic, por la cuerda, por el impulso de las ideas. La gran diferencia está en las tripletas de centrocampistas, las que integran Pogba, Kanté y Matuidi en un lado, y Modric, Rakitic y Brozovic en el otro. Sería interesante saber que pasaría en el caso de que se pudieran intercambiar.

PASES

Kanté y Modric. Las estadísticas comparadas entre Francia y Croacia presentan el inconveniente de que las tres prórrogas del equipo de Dalic suponen noventa minutos más de juego. Pero dejan claro cuál de los dos equipos mueve más el balón en el centro del campo. Modric ha firmado 443 pases, Rakitic 362 y Brozovic 283. Entre los tres suman 1.088 y han recorrido 174 kilómetros (ocho menos de la distancia que hay entre A Coruña y Tui por autopista) en 1.521 minutos. Brozovic ha ido de menos a más, y parece haberse consolidado en el once inicial. En Francia, Matuidi y Tolisso se han repartido un puesto y totalizan 441 minutos (por 283 de Brozovic), que sumados a los 540 de Kanté y a los 449 de Pogba dan 1.430. Estos cuatro futbolistas acumulan 811 pases y diez kilómetros menos que los tres de Croacia. La conclusión es clara: el balón pasa menos tiempo en la línea media de los franceses, que buscan transiciones más rápidas. Los croatas mastican más sus ataques. Modric y Kanté son los que absorben más juego. Pero uno se prodiga más en los envíos al espacio y el otro en el pase corto.

DELANTERA

Mandzukic y Giroud. Si fueran boxeadores, los arietes de referencia para Dalic y Deschamps encajarían más en el perfil de fajadores que en el de finos estilistas. Los dos son sacrificados. Pero el croata es más de área, de ofrecerse para completar los ataques, mientras que el francés es más de retrasar su posición y ofrecerse como punto de apoyo a Griezmann, Mbappé y las llegadas desde la segunda línea.

GOLES 

Distinta procedencia. Francia ha encontrado sus mejores argumentos ofensivos en acciones a balón parado (goles de Varane y Umtiti frente a Uruguay y Bélgica) y a la contra (así mató a Argentina y a Perú, en este caso tras un robo de balón cerca del área). Croacia maneja más repertorio. Se encomienda al instinto de Mandzukic en el área (Dinamarca e Inglaterra), busca las llegadas por las bandas (Kramaric a pase de Mandzukic ante Rusia, Perisic a centro de Vida ante Inglaterra), también hace daño entrando por el centro (el tanto de Perisic frente a Islandia).

REMONTADA

Con el marcador a favor y en contra. Francia solo se ha visto una vez por detrás en el marcador, frente a Argentina, después del gol de Mercado en el arranque de la segunda mitad. En apenas quince minutos le dio la vuelta al resultado. Croacia ha tenido que remar más veces río arriba. Empezó perdiendo ante Dinamarca en octavos de final, con Rusia en cuartos y frente a Inglaterra en las semifinales. Las tres veces logró llevar los partidos a la prórroga.

PORTERÍA

La aportación de Lloris y Subasic. Los dos finalistas pueden presumir de que sus porteros han sumado. Lloris ha tenido menos trabajo. Pero fue determinante frente a Uruguay y Bélgica en momentos clave de ambas contiendas. Subasic superó con éxito dos tandas de penaltis, frente a Dinamarca y Rusia. Francia solo ha encajado goles en dos partidos (Argentina y Australia) y Croacia solo en dos dejó su puerta a cero (Nigeria y Argentina).

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