Crónica: El Sporting se defiende en el Carranza

El Sporting empata (0-0) en un partido trabajado y sigue en ascenso directo

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Lo mejor en esta vida es ser un completo ignorante. Y no hay nada peor que la excesiva vida interior. El Sporting saltaba al Carranza consciente de la doble victoria de sus perseguidores. La Segunda es tan larga que ni la mejor racha de la historia es suficiente aval para un descuido. El Sporting, menos Sporting, logró su cometido y empató un partido que salió a empatar. Los rojiblancos perdieron el liderato pero siguen en ascenso, con un partido más y una jornada menos. 

El libertinaje de Carmona

Algo ha cambiado en este Sporting que obliga a los rivales a reflexionar. Cervera, técnico cadista, modificó su habitual libreto, con un solo punta, para apostar por un estilo más directo con una doble referencia. Las consignas locales eran claras: laberinto defensivo, por acumulación, y golpeo largo, largo. 

Los rojiblancos, también, tenían su hoja de ruta. La idea era buscar la espalda del doble pivote andaluz, solo centrado en el repliegue, para encontrar a Rubén García con espacios para filtrar el último pase. En ese espacio, llamado a ser el de los puntos, se acumulaba todo el talento con Carmona como falso diez, y con más libertinaje que nunca. El mallorquín dejaba vacía su zona, para las continuas llegadas de Calavera.

Marcaje duro a Jony

El miedo a perder marcaba el ritmo del partido. Cervera estaba dispuesto incluso a prescindir de ciertos privilegios con el fin último de minimizar el exceso rival. Salvi, uno de los jugadores más determinantes de la categoría, vivía en casa para ayudar a Correa a frenar a Jony. Daba igual el precio. Cuando recibía el cangués, rápidamente, hombre al suelo. No terminaba el Sporting a decidirse si subir la apuesta o, simplemente, esperar. En cambio, el Cádiz lo tenía clarísimo.

Mariño, a lo de siempre

Siempre, siempre, Diego tiene una mano para el recuerdo. Vuela alto, por encima del cielo, de las expectativas del Carranza, que ya había cantado el tanto de Garrido. Pero Mariño es un chico de rutinas y sabe que cada domingo tiene planes. El gallego, otra vez, evitó el gol local, con una mano que no es de esta categoría.

Falta de fluidez

Víctima del partido, el Sporting se contagió de la metodología local, con una salvedad: la carencia de recursos para jugar a la nada. Cada balón era un sorteo, una rifa, que terminaba con balón para el pijama amarillo. Cada ataque era un imposible, un uno contra todos, siempre en malas condiciones. Jony, desesperado. 

Baraja aguantó los cambios hasta el ochenta, asumiendo que el punto estaba por encima de cualquier análisis. El Sporting ni siquiera se planteó un contraataque, pero demostró que, cuando no hay brillantez y el talento no aparece, mantiene un esfuerzo colectivo que les permite competir en cada partido. Empate que, prácticamente, elimina al Cádiz de la lucha por el directo y punto final a la racha, que, al menos, mantiene la imbatibilidad. No hay ascenso sin agonía.

Alineaciones

Real Sporting de Gijón: Mariño; Calavera, Álex, Barba, Canella; Bergantiños, Sergio; Carmona, Rubén (Pablo Pérez min 80), Jony (Isma min 86), y Nano.

Cádiz: Cifuentes, Mauro, Kecojevic (Servando min 24), Rober, Brian, Garrido, Abdullah (Fausto min 82), Álvaro, Carrilo, Salvi y Barral (Romera min 70)

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