La Pizarra del Sporting: Baraja pone de acuerdo al sportinguismo

Análisis de opinión táctica sobre el Alcorcón-Sporting

Baraja
Baraja

Llegó la nueva temporada y lo hizo como la anterior, con un empate en Santo Domingo frente al Alcorcón. Los expertos apostaban por el 0-0 y los pronósticos no fueron mal encaminados, solo los dos misiles de Peña y Sousa evitaron las gafas en el luminoso para acabar con el ya conocido 1-1 final.

Rubén Baraja sorprendió a todos dejando en el banquillo a los dos mediocampistas más destacados durante la pretemporada, Pedro Díaz y André Sousa, en favor de Nacho Méndez y Hernán Santana. Un movimiento que nadie entiende 24 horas horas después y que ha puesto de acuerdo a todo el sportinguismo, algo nada habitual.

El acceso del portugués al terreno de juego, aunque solo fuese por actitud, que también por más cosas, cambió por completo la cara al Sporting, más allá del épico gol anotado en la última jugada. Incomprensible decisión del cuerpo técnico.

La propuesta inicial

El técnico rojiblanco tenía ocho bajas, a las que se deben sumar dos más, más los tres fichajes que prepara Miguel Torrecilla, lo que en cierto modo disculparía la escasa participación ofensiva, de no ser porque con la entrada al terreno de juego de Neftali, Morilla y André Sousa la producción aumentó y se vieron las carencias de jugar con Pablo Fernández de extremo izquierda y Pablo Pérez como nueve puro en solitario, una misión para la que estaban más preparados otros nombres del banquillo, por ejemplo el suizo, que sí es delantero.

A nivel defensivo el equipo estuvo bien y de no aparecer Peña con una gran jugada, la portería de Mariño se habría quedado a cero como ocurrió durante la pretemporada en otros tantos encuentros. El guardameta cuajó un gran nivel, los centrales cumplieron sin problemas y los laterales también, aunque tanto con Molinero como con Canella quedó la sensación de falta de profundidad ofensiva a la hora de sumarse al ataque doblando a su extremo.

En la sala de máquinas Cofie fue menos a más, demostrando potencial para jugar él solo con dos mediocampistas más avanzados, un sistema que haría encajar a Lod y Sousa.

Los cambios de la rectificación

Sin falta de hacer nada espectacular, solo por el hecho de tener a jugadores preparados para esa posición, el Sporting dio un salto en sus opciones de hacer daño al rival con una mayor determinación. 

André Sousa por Hernán, entró tras encajar el gol rival y levantó al equipo. Sin ser un clásico organizador de juego tiene claras las ideas, da carácter, hace mejores a sus compañeros, mueve la pelota con sentido y siempre tiene en la cabeza el disparo.

Neftali por Pablo Fernández, dejó buenas impresiones y capacidad para ser el tercer delantero a caballo con el Sporting B. Tuvo en sus botas el gol tras una buena acción individual en la que demostró unos fundamentos técnicos de goleador, además fue una referencia en ataque. Debió salir de inicio en punta.

Morilla por Pablo Pérez, salió en los minutos finales y lo hizo todo bien, no falló ningún pase de hecho. Su debut como titular habría sido precipitado, pero quedaron ganas de ver si con más minutos su regate, juego entre líneas y llegada hubieran cambiado la imagen del Sporting.

Balón parado

Poco valorable a nivel ofensivo. En defensa se cumplió sin grandes apuros. De forma indirecta también conviene añadir que se deben regalar menos faltas peligrosas al rival.

Nota final para Baraja y su cuerpo técnico

Suspenso. Había muchas bajas, pero en el banquillo existían opciones para evitar semejante experimento. Hasta los cambios se compitió buscando el "0-0 y gracias".

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