Crónica: Un Sporting demasiado verde

El Sporting pierde (1-0) el primer partido de la temporada en un encuentro flojo, que se resolvió con un gol en el descuento

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Derrota (1-0) en la última jugada y en el descuento. El partido se presentaba como un perfecto termómetro del nuevo proyecto rojiblanco. El Sporting, marcado por algunas acciones polémicas del colegiado, protagonizó un encuentro verde, donde evidenció su alta capacidad defensiva pero se mostró incapaz de generar peligro alguno. Al término del encuentro, Rubén Baraja expresó su enfado por la actuación del colegiado Oscoz. «Hay cosas increíbles que han sucedido en el campo». 

Nacho Méndez por Hernán Santana

Los sábados son siempre sinceros para Rubén Baraja. Ayer el técnico rojiblanco situó a Méndez con el peto titular; hoy, ya en Riazor, el canterano saltaba al once como la única novedad en el once. Santana, que llevaba tres titularidades consecutivas, se quedaba fuera. Premio a las dos últimas apariciones de Nacho saliendo desde el banquillo. El resto: lo esperado.

 Ritmo lento y previsible

Como partido grandes se inició en modo tregua. Natxo González formó su habitual rombo con la premisa clara: tener el balón. La respuesta de Baraja con la presencia de Nacho Méndez atendía al mismo escenario, el Sporting, como el Dépor, también quería manejar el partido con la pelota. La alta presencia de jugadores en el centro del campo tenía una consecuencia: falta de profundidad. Nadie asumía riesgos con tal de cumplir el objetivo de mantener el balón. Sin riesgos, el fútbol nacía y finalizaba entre pases en la medular. No pasaba nada, al menos nada trascendente.

Penalti de Babin y Mariño detiene el penalti

Inmersos en el ritmo bajo, todo el peligro se generaba en las pérdidas de balón. Una presión acelerada de Pedro Sánchez a Cofie provocó una pérdida del ghanés y dejó a Carlos Fernández la posibilidad de atacar mano a mano a Babin. El sevillano se fue hacia dentro y Babin dejó el pie fuerte llevando balón y derribando al delantero. El colegiado, Sagués Oscoz, no dudó: penalti. La jugada desató el enfado de todos; primero de Cofie, que reclamó falta en la presión que desajustó al equipo y después de Babin, convencido de la ausencia de contacto. Oscoz, en una línea muy casera, mostró amarilla al africano y Mariño sacó el repertorio ante Didier Moreno frenando la posibilidad de gol. 

Sin fluidez en ataque

No llegó el tanto pero sí la indecisión del Sporting que ya había reculado y cada vez jugaba más lejos del área. El contrataque no existió y el equipo rojiblanco, hoy de verde, asumió que hasta el descanso la mejor opción era atar el empate. La línea de atacantes se mostraba incapaz de saltarse el guión del partido.

Carmona, determinante en el último encuentro de competición, tenía uno de esos días raros; lento, fallón y sin capacidad de desborde. Djuka, solo, tampoco era capaz de encontrar el camino. Con la mejor versión de Jiménez aún por llegar y Carmona fuera de posición, el Sporting sale debilitado.

En este momento de la temporada, las bandas están lejos de dar profundidad y el ataque es previsible, obligando a los laterales a ser muy activos y hoy, en un escenario de calado, Geraldes y Molinero se centraron en la defensa. Sin espacios, ni velocidad, el equipo gijonés se centró en el orden o en esperar un fallo catedral del rival.

Cofie, expulsado

La reanudación no modificó en exceso el partido y el Sporting siguió apostando al mismo desarrollo. Baraja decidió retirar a los dos últimos en llegar: Álvaro y Djuka, dando entrada a Santana y Neftali. Nacho Méndez se situó en la izquierda y Hernán pasaba a la sala de máquinas. Tampoco agitó en exceso nada. Hasta la llegada de una acción individual de Domingos Duarte que salió desde su casa y terminó, sin presión, derribado por Cofie en la frontal. El colegiado enseñó la segunda amarilla al africano y limitó más aún las opciones ya de por sí limitadas de sacar algo positivo. 

Gol en el descuento

Aun así, el Sporting con diez, ya con Salvador en el campo, no fue peor que con once. Tampoco mejor. El mensaje era el mismo: aguantar. Pero en esta ocasión ya ni se intentaba salir. Y sucedió, como a veces suele suceder, que el que más lo intenta se llevó el premio. Fue en el 92, de córner y en una jugada en la que el equipo de Baraja parecía estar cómodo. Un desenlace fatal en un encuentro que bien merece ser olvidado. Por todo.

Alineaciones

1 - Deportivo: Dani Giménez; David Simón, Domingos Duarte, Pablo Marí, Diego Caballo; Didier Moreno, Álex Bergantiños (Carles Gil, min.80), Vicente Gómez (Pedro Mosquera, min.87); Krohn-Dehli; Pedro Sánchez y Carlos Fernández (Fede Cartabia, min.71).

0 - Sporting de Gijón: Diego Mariño; André Geraldes, Álex Pérez, Babin, Molinero; Cofie; Álvaro Jiménez (Hernán Santana, min.63), Nacho Méndez, André Sousa, Carlos Carmona (Cristian Salvador, min.80); y Djurdjevic (Neftali Manzambi, min.72).

Gol: 1-0, m.94: Pablo Mari.

Árbitro: Sagués Oscoz, del Comité vasco. Expulsó a Cofie (min.75) por doble amarilla. También amonestó a Álex Pérez (min.34), André Sousa (min.59), Nacho Méndez (min.64), del Sporting; y a Carlos Fernández (min.40), Didier Moreno (min.83), del Deportivo.

Incidencias: Partido de la cuarta jornada de LaLiga 1/2/3 disputado en el estadio Abanca-Riazor ante 15.958 aficionados, según el Deportivo. Se guardó un minuto de silencio por los socios y aficionados del Deportivo fallecidos. Las obras en la cubierta de las instalaciones limitaron el aforo a menos de 22.000 seguidores.

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