Trotta: «En el Sporting pasaban cosas locas»

David Acebal

SPORTING 1905

Roberto Trotta
Roberto Trotta

Entrevista con La Voz de Asturias

12 may 2020 . Actualizado a las 16:10 h.

Roberto Trotta (Argentina, 1969) formó parte del Real Sporting de Gijón de los registros negativos. El central, campeón de Libertadores e Intercontinental, suponía una de las grandes apuestas para tratar de revivir un conjunto que llevaba camino imparable hacia el descenso. Convertido en la actualidad en técnico y en rostro televisivo en su país, rememora en La Voz de Asturias algunos de los episodios menos agradables de su paso por la liga española.

¿Qué ha sido de Trotta, sigue ligado al mundo del fútbol?

«En realidad soy entrenador, he podido ir sumando algunos años de experiencia ya, aunque en estos momentos me encuentro a la espera de otra oportunidad. La idea es volver a dirigir. Actualmente trabajo en televisión como columnista en un programa de FOX Sports, no obstante, ahora en casa, esperando superar la situación actual, que vuelva la normalidad y regrese el fútbol».

¿Cómo está la situación en Argentina?

«Complicada, vamos con alguna semana de retraso respecto a Europa. Seguimos en aislamiento obligatorio para tratar de derrotar al Covid-19. Acá el problema es la economía del país, considerando que incluso antes de la pandemia ya había problemas críticos de importancia».

¿Qué recuerdos le trae el Sporting?

«En lo personal, lindos. La ciudad es hermosa, Gijón me encantó. El club es espectacular. Además tengo un hijo asturiano, que vive en España. Hay cosas que me quedaron muy buenas, aunque es obvio que no en lo futbolístico. Lamentablemente no pude hacer bien las cosas, así que en lo deportivo está claro, malo. No me fue bien ni en lo individual ni en lo colectivo. Llegué a un equipo que no estaba bien desde la primera fase del campeonato. Llego a finales de noviembre y ya nos daban por descendidos. No era un lugar para hacer las cosas con tranquilidad. Ya estaban juzgados».

En esas circunstancias, ¿qué le empuja a firmar?

«Se me dio la oportunidad de volver a jugar en Europa después de no haber tenido un buen desempeño en Roma. Pienso que todo jugador sudamericano tiene sus ganas de participar en una liga europea. En esos años para los argentinos no existían otras ligas que no fueran la española o la italiana, hoy hay 150 ligas abiertas para todos los jugadores del mundo, creo que si me hubiera tocado jugar en alguna liga no tan importante como eran en ese momentos esas dos, me hubiera ido mucho mejor, pero bueno, no se me dio. Lo más importante es que fui buscado para participar en ambas».

¿Recuerdas cómo se gestó el fichaje?

«Fue muy rápido. Estaba jugando en Racing, cedido por River. Un representante de acá me dijo que si me quería ir a Gijón, a Primera. Me trajo un contrato, que sé que era un pago muy importante para River. No lo dudé nunca, sabía la situación a la que iba, era un reto. Mi idea era tratar de aportar mi experiencia en ese momento, no se pudo dar. El traspaso se hizo velozmente y por un dinero elevado, pero eso era un problema entre dirigentes, no era mi problema. Cuando vi el contrato, cómo no lo voy a agarrar, tres temporadas me hicieron firmar. Ponte en mi lugar a ver qué haces». 

Y llega a un equipo que firma una de las peores marcas en las ligas europeas

«Como jugador lo tomé como una gran oportunidad y en ese momento estaba confiado en que podía aportarle algo al Sporting, después se dieron situaciones que también influyeron. Al entrenador que me llevó, de repente, ya no le gustaba cuando yo estaba en el campo, no sé, me habría contratado porque me vio en un vídeo. Desde afuera de la cancha no se puede hacer nada. También hay que pensar que tampoco era un jugador que te podía salvar a un equipo. Era del montón, para aportar en lo global. Se dio como se dio».    

«Ese Sporting no es el peor equipo en el que he jugado en mi carrera. He jugado en peores, pero la diferencia es que en esos al menos podíamos lograr resultados. En Gijón no había tan malos jugadores, no éramos buenos tampoco, pero no era para pasar lo que pasó. Luego estaba la losa de los resultados, imagínate, yo jugué 18 partidos y no pude ganar ninguno. Antes de mi llegada al equipo tampoco sumaba victorias. Yo debuto a finales de noviembre, el primer triunfo es en febrero y sólo logramos dos en todo el curso, de locos».