«¿Pufo o negocio millonario para el Sporting con CVC?»

Alejandro Vigil Morán

SPORTING 1905

Fernández Sporting
Fernández Sporting

Artículo de opinión

21 ago 2021 . Actualizado a las 21:22 h.

El Real Sporting de Gijón ha cerrado un acuerdo histórico que para bien o para mal, marcará las próximas décadas de la SAD asturiana. La falta de explicaciones, más allá de una serie de pinceladas muy generales de Javier Fernández desde la sede de LaLiga, ha creado una notable bipolaridad entre los aficionados a favor y en contra del acuerdo.

En ese sentido, hay dos grandes verdades sobre la mesa. Ni el fondo CVC es una ONG -tampoco un fondo buitre-; ni empresarios como Gil Marín, la familia Roig o Pepe Castro han destacado por ser unos mentecatos a la hora de defender sus intereses. Precisamente Fernando Roig explicaba con su experiencia personal uno de los mantras más escuchados en la sede de LaLiga: "Si no invertimos, no seremos grandes". El propietario ponía como ejemplo su fábrica de azulejos, donde invirtió en los años de la crisis de la construcción y ahora tendría unos crecimientos anuales del 40% en ventas que no habría logrado sin inversión.

Los informes cifran en 9.000 millones la cantidad de dinero que obtendrá el fondo cuando pierda sus derechos adquiridos dentro de 50 años frente a los más de 2.000 millones que invertirá -cantidad analizada como justa por un informe de Rothschild para este tipo de operaciones mediante 4 métodos de tasación-, cifras que aumentarán en función de si entran en juego entidades como el Barcelona y el Athletic. La empresa se quedará el 10,95% anual de los ingresos del Sporting procedentes de LaLiga durante esas décadas a cambio de algo más de 20 millones, a la espera de conocer la cifra oficial. El club rojiblanco recibirá ese dinero mediante un préstamo de la patronal al 0% que evitará el pagó de alrededor del 30% en impuestos por donación. La devolución se hará a 40 años vista y esos más de 2.000 millones se volverán a repartir entre las escuadras como parte de los futuros ingresos televisivos, de modo que si el Sporting está muchos años en una división superior, podrá aumentar su porcentaje de ingresos mediante ese acuerdo. Además habrá un pequeño remanente para nuevos equipos que lleguen a Primera división y otros que ahora no recibirán nada directamente, pero sí han estado en el fútbol profesional como el Deportivo o el Numancia.

En paralelo, mediante la obligación de gastar un 70% en proyectos, un 15% en refinanciar deudas y un 15% en la parcela deportiva, el objetivo de CVC y LaLiga es que los clubs aprovechen ese dinero para invertir en potenciar sus marcas, lo que elevaría los ingresos televisivos internacionales, ya que la previsión en el mercado nacional solo pasa por una mejora del 3% en la próxima comercialización -estudian un cambio en la venta de lotes del próximo tender para aumentar la recaudación total- a la espera de que a medio plazo sea la propia patronal la que venda los partidos a los fans mediante su propio Neftlix. Para entendernos, podríamos poner un escenario ficticio en el que el Sporting asciende y le corresponden 50 millones, de los que debería darle unos 5,5 al fondo, por consiguiente el objetivo sería aumentar los ingresos para sufrir la menor merma posible. Los pronósticos en este apartado concreto estiman en un 4% extra al crecimiento que tendría LaLiga sin la colaboración de CVC, empresa experta en el sector deportivo a nivel internacional.

Aumento de otras vías de ingresos

Tampoco debemos olvidar los negocios que se realizarán con ese dinero y ofrecerán nuevos flujos de caja, como por ejemplo una residencia internacional para formar jugadores extranjeros. Por un lado se podría formar a jóvenes talentos para disfrutarlos sobre el verde o venderlos; y también existe la vía de la monetización mediante un formato similar al del campus de Mareo pero a nivel anual, como han pactado el Celta de Vigo o la Real Sociedad con China. Esta vía también ayudaría a dar a conocer la marca Sporting en el extranjero con los consiguientes ingresos directos e indirectos que supondría. Otro proyecto similar sería el de potenciar la creación de escuelas de fútbol en el extranjero con la metodología de Mareo a modo de captación de futbolistas y monetización, el Fuenlabrada ya ha movido ficha y acaba de contratar a un responsable con experiencia en la materia.

Las opciones son infinitas y del ingenio de los gestores dependerá la rentabilidad de la inversión. Unos ampliarán el aforo de los estadios; otros harán mejores palcos VIP; el Villarreal estrenó hace poco su nuevo restaurante con espacio para eventos en el estadio -una de las ideas en la carpeta sportinguista-; algunos buscarán la construcción de nuevas zonas comerciales en sus recintos para generar rentas mensuales; recomprar la ciudad deportiva, Osasuna prepara 15 millones de euros para Tajonar; crear o mejorar las fan zone en los aledadaños de los estadios: y el grueso digitalizará su masa social para aumentar el conocimiento del fan mediante la app oficial y poder ofrecerle desde promociones para consumir refrescos en el partido, hasta un producto de merchandising que haya estado ojeando a un precio especial a una semana de su cumpleaños. La novedad del abono digital sportinguista de esta campaña es uno de los incentivos utilizados por otros clubs para aumentar sus descargas.

Una idea que aporto desde aquí es la posibilidad de presentarse a la licitación que el Ayuntamiento de Gijón hará en los próximos meses para los terrenos de uso deportivo del Soccer World, recinto que estaba destinado al pádel y a las pistas de fútbol-5 junto a un pequeño local social con cafetería. El deporte amateur genera muchos ingresos y sería una buena oportunidad de ofrecer a los aficionados un nuevo punto de encuentro donde reunirse más allá de los días de partido en El Molinón - Enrique Castro 'Quini'. Además serviría para fomentar un estilo de vida saludable y activar dicho barrio.

El Betis apostará por esta vía con la creación de un pabellón polideportivo, pistas de pádel y tenis en su nueva ciudad deportiva. Otro ejemplo es el Alavés, que fundó un macrogimnasio años atrás -personalmente me parece un negocio muy complejo por los gastos y la competencia de las grandes cadenas- y ahora trabaja en la creación de una Universidad, un colegio internacional, una residencia, una aceleradora de Startups y un centro de medicina deportiva. Cabe reseñar que los andaluces ya venían trabajando en ello a través de una financiación europea por construcción sostenible, mientras los vascos han encontrado una serie de socios empresariales y pelean la captación de fondos europeos destinados a la regeneración de la economía tras el Covid.

La polémica del reparto

El reparto se ha realizado en base a la clasificación de las últimas 7 campañas y se ha proyectado que el Sporting estará 14 de esos 50 años en la liga de las estrellas. El Oviedo se ha sentido perjudicado, ya que su porcentaje se tasó en aproximadamente la mitad de millones y con una proyección de regresar a la categoría de bronce durante un tiempo.

Bajo mi punto de vista, su queja tiene sentido, ya que por ejemplo el Leganés recibiría el triple de dinero del que llegará a Gijón. Si el objetivo es que LaLiga salga reforzada, esto invita a aumentar unas diferencias que se me antojan artificiales, ya que todos sabemos que entidades como la de los pepineros o el Eibar han vivido estos años de bonanza gracias a ascender en el momento clave de los nuevos ingresos de televisión y el control financiero, con este movimiento les habrá tocado la lotería por segunda vez consecutiva; en el caso de los vascos, incluso por tercera ocasión, ya que se libró en los despachos de un descenso en su primer año en Primera gracias a la caída en desgracia del Elche.

Dicho esto, tampoco sería justo restarle mérito al hecho de que hayan logrado asentarse a un nivel deportivo superior al Sporting y con una gestión económica alejada del riesgo de quiebra, los primeros en pegarnos un tiro en el pie hemos sido nosotros. Al igual que en su día no se aprovechó la Ley Bosman, que el Deportivo utilizó para fichar de buenas a primeras con precios competitivos a nombres como Rivaldo, Djalminha, Naybet, Wiltord y Songo'o; ni la explosión del marketing deportivo; ni el de la internacionalización; ni el primer ni el segundo crecimiento televisivo; ni la creación del control financiero porque precisamente fuimos nosotros los sancionados; ni los tiempos de las subvenciones regionales y municipales; ni la venta de Mareo, que solo sirvió para remachar el bolsillo y tener nuevos agujeros a los dos días; ni tampoco el concurso de acreedores para sanear las cuentas para siempre gracias a las quitas de deuda, se hecho volvió a estar al borde de la ruina a pesar de los años en Primera con Preciado.

Realmente, es hasta un milagro que siga existiendo la SAD, ya que llevamos décadas haciéndolo todo al revés en los puntos de inflexión clave. En resumidas cuentas, como dijo Vega Arango en 2012 en la despedida del entrenador cántabro: «Espero que acertemos». De surfear correctamente esta nueva ola del fútbol español dependerá el destino del Sporting.

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