El Sporting sufre lejos de El Molinón

Dani Souto

SPORTING 1905

Afición Sporting
Afición Sporting @GuilleGL73

Tan solo suma una victoria a domicilio

21 oct 2021 . Actualizado a las 15:38 h.

Pocas cosas se pueden destacar para mal en el inicio de temporada del Real Sporting de Gijón. Sin embargo, el rendimiento fuera de casa es un punto que ya no pasa desapercibido en la foto de lo que va de campaña. Un punto de promedio no parece suficiente como para creer que el cuadro rojiblanco pueda mantenerse en puestos de ascenso directo como los que ocupa ahora mismo, pero bien es cierto que esta puntuación lejos de Gijón contrasta y mucho con el rendimiento del equipo en su propio feudo, en El Molinón - Enrique Castro 'Quini'.

Este año, el segundo bajo la batuta de David Gallego, el Sporting ha comenzado a un ritmo de puntuación muy elevado, el mismo que le permite ser segundo en la tabla tras 9 jornadas disputadas. Además, y casi como curiosidad, los rojiblancos van marcando una media inglesa perfecta: ha ganado los cinco partidos que ha disputado en casa, siendo el único de toda la competición en lograr este hito, lo que le aúpa a la primera posición como local, incluso habiendo disputado un partido menos en su feudo que inmediatos perseguidores como Ponferradina o Las Palmas, mientras que fuera promedia un punto por partido. Esta media inglesa serviría para estar en esos puestos de ascenso directo a final de curso, pero sabiendo que los pinchazos y las derrotas en casa inevitablemente llegarán (o eso nos dice la estadística), conviene mejorar el ritmo de puntuación lejos de El Molinón.

Con los resultados obtenidos lejos de Gijón, encontramos al Sporting como noveno equipo a domicilio del campeonato, con 6 puntos en otras tantas jornadas. Tan solo suma una victoria en campo ajeno, la cual llegó en su segunda salida, enfrentándose al Girona. Pero ya no es solo una cuestión de resultados; en cuanto a sensaciones y rendimiento, los partidos lejos de El Molinón quedan marcados en nuestro recuerdo claramente como peores, independientemente del resultado, desde los empates en Tenerife o Lezama (Amorebieta) hasta las derrotas en Eibar o Cartagena. El Sporting cambia su cara cuando le toca jugar a domicilio, a pesar de que la idea de juego siga igualmente vigente.