Diez reflexiones básicas sobre el nuevo Molinón que plantea Orlegi

SPORTING 1905

El Molinón
El Molinón Real Sporting

Artículo de opinión

02 oct 2022 . Actualizado a las 23:27 h.

El proyecto tiene muchas aristas: lo diseña el yerno de Irarragorri, impacta en una zona sensible (Piles, Parque) y es, a fin de cuentas, una gigantesca intervención privada en una gran área pública, empezando por el estadio, que es público. Nada, a fin de cuentas, que no se hiciera en su día en lo que hoy es la avenida del Llano, por poner un ejemplo que todo el mundo conoce.

A esto venía Orlegi. Muchos nos preguntábamos cuál era la fórmula que permitiría a un grupo inversor rentabilizar una inversión de 50 millones, comprando una sociedad anónima (ruinosa) que, de acuerdo con la Ley del Deporte, no puede tener ánimo de lucro ni repartir dividendos. Bueno, pues el modelo es este: una inversión que pretende poner al Sporting en el centro de un polo económico en el que habrá muchísima actividad económica: hostelería, parkings, hoteles, centro comercial… Se trata, explicándolo de forma sencilla, de privatizar una zona pública de Gijón mediante la única fórmula que lo hace posible, utilizando el Sporting como “tapadera”. Es decir, nadie se atrevería a proponer un Parque Principado en ese lugar, que por otra parte tiene un atractivo descomunal, como ya se ha demostrado con el Alimerka, el Carling…

Ojo, que Orlegi ya se fue de un equipo en México (el Tampico Madero) porque planteó hacer algo parecido y no lo consiguió. La lógica dice que aquí haría lo mismo: vender a quien fuera y largarse a buscar otro lugar en el que poder hacer algo así.