«Las 4 claves del empate del Sporting contra el Málaga»

Dani Souto

SPORTING 1905

Miguel Ángel Ramírez
Miguel Ángel Ramírez Alberto Mendez. Salitre Audiovisuais

Texto de análisis

02 feb 2023 . Actualizado a las 22:26 h.

Continúa en marcha, apenas en pleno arranque, el proyecto de Miguel Ángel Ramírez al frente del banquillo del Real Sporting. Lo hace, en esta ocasión, con una mezcla de sensaciones. El Sporting vuelve a no encajar y suma un punto más para hacer 4 de 6 en este inicio liguero del técnico canario. Una suma de puntos que no deja de ser relevante dada la situación en la que llegó, pero con un partido en el que el equipo no mostró una progresión respecto a lo visto hace apenas una semana. Bastante por mejorar, algo lógico a estas alturas, con aspectos positivos y negativos a rescatar en forma de 4 claves:

Problemas en salida de balón: Desconectados por dentro

Buena parte de lo que puede ser este equipo se entiende desde lo que sea capaz de hacer con balón. Ayer la propuesta fue firme, el Sporting se mantuvo fiel a su intención de salir jugando desde atrás, pero no siempre lo logró, y no fue hasta la segunda parte, en un escenario de partido con menor exigencia en los primeros metros, cuando pudo asentarse algo más con el control del cuero en la mitad de campo rival. Ramírez volvió a plantear una línea de 3 centrales llamativa por la presencia de un único punta malaguista, algo que se notó en la presión de los de Pellicer. El Sporting tenía superioridad (3vs1) en esa primera línea, pero estaba en inferioridad justo unos metros por delante (2vs3). Pedro y Zarfino estuvieron siempre encimados por una marca individual, con el movimiento muy interiorizado de cuándo uno de los dos interiores (habitualmente Jozabed) saltaba sobre el central rojiblanco liberando a uno de los pivotes, pero solo por un instante dada la rápida corrección del pivote de los andaluces, Alfred N'Diaye, que cogía la marca que quedaba libre.

Así, el Sporting no pudo hacer que su juego pasara por su medular, especialmente por un Pedro que representaba el perfil más creativo. Eso, junto a esa presión hacia adelante de los blanquiazules, obligó a los asturianos a jugar más en largo de lo que Ramírez deseaba y pretendía. Sin esa vía de avance por dentro, los carrileros esta vez tuvieron que partir desde posiciones más bajas respecto al día del Zaragoza, pues debían otorgar una salida para los centrales cuando estos tenían la posesión. Todo ello oscureció el juego ofensivo rojiblanco, más plano que el pasado domingo, y que apenas encontró algo más de sentido cuando el Málaga fue echando el bloque hacia atrás, además de un pequeño ajuste en la segunda parte fomentando los apoyos de Queipo y Aitor por dentro.

Cambios de orientación como vía para atacar

Siendo el contexto muy diferente al encuentro ante el Zaragoza, condicionado por la temprana expulsión, y un planteamiento rival que también influyó, el Sporting debió buscar otras vías para intentar hacer daño a su rival respecto al debut liguero de Ramírez. Con los carrileros más abajo y las dificultades para encontrar a los hombres de dentro, los rojiblancos trazaron un plan B, ya planeado de inicio por las características del Málaga, que se basaba en las incorporaciones de sus carrileros y los cambios de orientación con envíos diagonales sobre estos para lograr construir los ataques en campo rival. Pedro fue el principal encargado de dar este tipo de pase, una idea que trataban de ejecutar en cuanto había posibilidad. De la importancia de estar, como el partido ante los maños, a la de aparecer, como ocurrió ayer. Rosas y Diego volvieron a ser relevantes ahora en un modo de encontrar los espacios muy diferente. Una vez llegaba el balón a ellos, sin embargo, al Sporting le faltó algo más de profundidad para lograr romper la línea defensiva blanquiazul, pero al menos dio con la alternativa.

Peligrosos pero poco resolutivos a la contra

Con las evidentes dificultades para llegar a campo rival con el control de balón especialmente en la primera hora de juego, las opciones de salir al contragolpe fueron una vía válida de nuevo para generar peligro o bien para aprovechar esos espacios y lograr asentarse en la mitad de terreno adversaria. El Sporting, de hecho, logró hacer gol en una de estas circunstancias, anulado por un fuera de juego ajustado de Víctor Campuzano. No solo por acabar el gol sino por su ejecución en sí, fue la mejor jugada en transición ofensiva de los rojiblancos, pero hubo varias que no tuvieron la misma precisión y claridad de ideas. A los de Ramírez ya se les atragantó este tipo de jugadas la jornada pasada para cerrar el partido con más ventajas que ayer, volviendo a dejar un margen de mejora en la toma de decisión y en la finalización de este tipo de acciones con espacios.

Ordenados en la defensa posicional

Más allá del plano ofensivo, el Sporting no tuvo excesivos problemas para contener los intentos del Málaga. La zaga rojiblanca estuvo muy segura en el juego aéreo, tanto en la defensa de envíos directos como especialmente en los centros laterales y acciones a balón parado. El equipo, en su conjunto, también estuvo muy activo en la presión tras pérdida, un esfuerzo que Ramírez pedía desde la banda cada vez que se daba dicha circunstancia. Hubo sus asteriscos a lo largo de los 90 minutos, como es normal, con algún despeje mal ejecutado que dio opción a una segunda jugada o la velocidad de un Lago Junior difícil de parar que pudo causar algún problema en la segunda mitad, pero cuyo centro al área fue bien repelido por la defensa o atajado por un sobrio Cuéllar. El Sporting se trabajó una nueva portería a cero.

Los cambios

Djuka y Otero por Aitor y Campuzano. Hombre por hombre para tratar de ganar caudal ofensivo en la segunda mitad. Otero consiguió aparecer algo más, pero no estuvo del todo fino y acertado. Djuka, por su parte, participó menos en el juego al estar más enfocado al área que Campuzano, logrando generar una ocasión de peligro que cerca estuvo de hacer buena con su remate.

Gragera y Jony por Queipo y Zarfino. Mantenía el sistema Ramírez con la entrada de jugadores, eso sí, de distinto perfil. Cerca estuvieron ambos de protagonizar la jugada del gol de la victoria, un centro del cangués que Gragera remató ligeramente desviado un par de metros más allá de la frontal del área pequeña. El gijonés dio un plus al centro del campo en un contexto ya más ofensivo de los rojiblancos.

Pol Valentín por Guille Rosas. Cambio en los minutos finales sin tiempo apenas para influir en el juego.

Nota a Ramírez y el resto del cuerpo técnico:

Insuficiente. Sin ser un mal partido en líneas generales, lejos estuvo igualmente de ser brillante o simplemente bueno. El Sporting se encontró con una dificultad desde la pizarra que no supo solventar por sí mismo, solo la dinámica del partido le benefició; un punto a mejorar para el banquillo. Sólido atrás en líneas generales y sin capacidad para generar grandes ocasiones, el partido quedó en un limbo que bien podía haber ido hacia cualquier lado, como tantas otras veces que salió en contra, como no moverse del 0-0, tal y como acabó sucediendo. Ninguna conclusión que sacar siendo el segundo partido que puede preparar el nuevo cuerpo técnico, pero sí mucho por analizar, trabajar y progresar. Para ir midiéndolo no queda otra que tener paciencia.

Declaraciones de Diego Sánchez en zona mixta tras el empate entre el Real Sporting y el Málaga:

"Sensación agridulce porque hemos hecho cosas bien, creo que merecimos un poquito más, pero tenemos que ser más efectivos arriba y aprovechar las que tengamos."

"Siempre es importante lograr la portería a cero porque al fin y al cabo si no encajas mínimo vas a sumar un punto y hay que seguir por esa línea."

"Es verdad que cada vez me veo más suelto y con más confianza. Con ganas de aprender de los compañeros y seguir tirando hacia adelante."

"Puede ser que me beneficie este sistema, aunque con 4 atrás también me siento cómodo. Nos adaptamos a lo que el míster proponga y lo que crea él que sea lo mejor para el equipo."

"El objetivo es ir partido a partido. Ahora hay que pensar en el partido del Leganés, ir allí a intentar sacar los 3 puntos e ir sumando para ir acercándonos a las posiciones de arriba."

"El árbitro ha dejado jugar bastante, sí que es cierto que más quizás para un lado que para otro. Hizo lo que vio mejor para el partido pero sí que dejó jugar bastante."

"Es cierto que Ramírez y Abelardo tienen dos formas de ver el fútbol diferentes. El míster nos pide algo más de paciencia, tener balón y circular más de lado a lado, pero bueno, son dos formas de ver el fútbol positivas por así decirlo."