«Estricto, muy metódico, muy autoexigente y de buen trato», la descripción del nuevo director de la cantera del Sporting
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Radiografía del nuevo director de cantera de Mareo
29 may 2025 . Actualizado a las 23:18 h.No representa estrictamente una cara nueva en Mareo por su pasado como formador en las categorías inferiores del Real Sporting de Gijón, pero sí asume un cargo de relevancia en un punto más maduro de su trayectoria deportiva. Felipe Vega-Arango fue el elegido por la directiva rojiblanca para dirigir la Escuela de Fútbol de Mareo en detrimento de un Óscar Garro que concluyó así un periodo de 3 años de numerosos cambios en la estructura de cantera sportinguista.
El reto, mayúsculo, lo afrontará aportando su particular carácter y punto de vista. Para conocer mejor su método, en La Voz de Asturias hemos consultado a dos profesionales del fútbol base gijonés que han podido trabajar con él, Sergio Meana, ex técnico de la base en Mareo y miembro de la secretaría técnica del primer equipo rojiblanco antes de la llegada del Grupo Orlegi, y Gonzalo Llano, presidente del Veriña, que lo tuvo en su organigrama dirigiendo al principal conjunto juvenil de la entidad antes de emprender, bajo el amparo de LaLiga, su experiencia internacional ocupando los roles de director técnico, director del departamento de alto rendimiento y finalmente seleccionador absoluto de los combinados de Islas Salomón y Papúa Nueva Guinea, en Oceanía.
Ambos coinciden en dibujar varias lineas maestras del nuevo director de Mareo, indicando que se trata de «un técnico muy metódico, estricto y muy exigente». En ese último punto, Meana incidió en que se trata de una exigencia que «también va con él mismo, no sólo con los futbolistas». Llano, por su parte, destacó su «liderazgo y gestión de grupos», poniendo como ejemplo el cambio radical que tuvo el juvenil de Liga Nacional del Veriña bajo su mando, cogiendo al equipo a mitad de temporada y consiguiendo «cambiar la cara de los chavales, hacer al equipo muy competitivo y sacando resultados» en un corto plazo de tiempo. Asegura que es «de lo mejor» que pasó por la cantera del club en cuanto a técnicos.
Precisamente, la dirección de equipos será una cuestión que este verano estará sobre la mesa en el cambio de dirigentes de la Escuela, siendo la metodología la otra gran pata que conforma el trabajo de base junto a la captación, en este caso dirigida también por un recién llegado como Emilio Gutiérrez. En ese sentido, está por ver el peso que tengan sus decisiones, destacando que sus equipos en Mareo «se caracterizaban por tener un buen trato de balón y ser muy ordenados».
Sobre la adecuación de su perfil para el nuevo puesto, ambos coinciden en alabar su trato cercano: «El trato con los padres era exquisito, es una persona muy educada y en eso se parece a su padre». Un Manuel Vega-Arango que sirve como referencia conocida por el sportinguismo al ser ex presidente de la entidad en dos etapas distintas. Un aspecto, el de la gestión de las numerosas familias que pasan por Mareo, que es de una gran importancia y en la que se destaca que el nuevo director de la cantera «tiene una de sus principales virtudes».
Algo no menor, y también considerado por los técnicos consultados, es su conocimiento de la casa, Mareo, y del entorno sportinguista. Meana confía en él «por su capacidad de trabajo, seriedad y el conocimiento de la casa y el entorno sportinguista, que es sin duda un punto a favor, Lo va a sentir todo mucho más».
Un punto que también comparte Gonzalo Llano, apuntillando que Vega-Arango, con formación en Estados Unidos en un paso previo a su primera etapa en Mareo, «forjó su personalidad viniendo de una buena posición familiar y teniendo que labrarse un camino, pasando por clubes humildes y diferentes trabajos en su vida, amoldándose a ello hasta llegar ahora al Sporting». Una trayectoria de la que Meana destaca el «habérselo currado mucho, yendo muy lejos de su tierra, en países difíciles de vivir y se trabajó el ir mejorándolos desde la base». Trabajo no le va a faltar, como tampoco presión en un cargo de suma relevancia para el club y el sportinguismo.