«Orlegi debe explotar el verdadero potencial del Sporting, pero sin obsesionarse por el ascenso del Oviedo»
SPORTING 1905
Texto de opinión
23 jun 2025 . Actualizado a las 23:39 h.Nada como ver en el transcurso de toda una final de promoción de un ascenso histórico, para muchos de los presentes su primera vez, cómo hay quienes se acuerdan del eterno rival. De la misma manera que sucede con los cánticos y festejos en las horas posteriores en las abarrotadas calles de la ciudad. Por más que el propio club pusiera el contrapunto con un elegante vídeo en redes sociales, en un clima de rivalidad como el que viven Real Sporting y Real Oviedo, lo de este sábado se enmarca dentro de la normalidad, con la clásica patinada en todo caso de cuatro cafres contados.
Sin embargo, el ascenso del Oviedo también dio para cierto periodo -breve- de reflexión entre aficionados rojiblancos que quizás no se dio antes por no querer asumir esa realidad. Aunque la comparativa forma parte del día a día, y quienes no tenemos más remedio que dirigir los focos lo vivimos demasiado en nuestras carnes, mi sensación es que, teniendo todo el sentido del mundo mirar al más cercano porque comparte gran parte del contexto contigo, muchas veces, como en este caso, la comparativa no resulta justa.
Orlegi tiene mucho que mirarse para sí mismo. Es una realidad. Las decisiones deportivas del holding mexicano, una pata fundamental para el éxito de todo club, ha estado plagado de elecciones cuestionables y criticables. Hace bien poco apelaba a la necesidad de aprender de los errores cometidos. Es fundamental. Pero ahí, Pachuca ha mostrado claramente una fortaleza en su duelo particular, pero este ascenso no debe marcar la hoja de ruta de Orlegi. Y no creo que los fichajes de Dubasin -previo a su ascenso- y Gelabert surjan a raíz de ese éxito. Su preocupación debe pasar por lograr lo mejor para el Sporting sin importar lo que haga el vecino; ya sea a través de la famosa sostenibilidad económica o inyectando capital. Una vía será más del agrado de la afición que la otra, pero eso sí que parece que realmente no les altera.
La ambición demostrada por la propiedad azul se ha trasladado en diversos refuerzos con la temporada en curso, cambios de cromos para elevar el nivel en el mercado de invierno e incluso un golpe de timón en el banquillo cuando el equipo ocupaba plaza de Playoff. Y yendo más atrás, 'haciendo uso' de la condición de multipropiedad para firmar jugadores lejos del mercado del Oviedo con traspasos 'en diferido' para cederlos al conjunto azul. Algo que en el Sporting, en todo caso, casi que se ha hecho a la inversa, con más fracasos que éxitos. Ahí sí que se debe pedir demostrar más.
Aunque todo ello es cierto, no deja de ser una verdad a medias. Dónde quedaron los errores de Marcelo Flores, Daniel Aceves o Renato Ibarra. Apuestas dirigidas desde México como las que hubo aquí, prácticamente con idéntico resultado. Incluso, hasta un Fede Viñas, envuelto en gran expectación pero que deportivamente rozó la nula aportación. Patinazos, como los de Jordan Carrillo, Ignacio Jeraldino, Jordy Caicedo y una amplia lista que comparten unos y otros gestores.
Pero lo que más se saca de la ecuación erróneamente es el punto de partida en lo económico. Ambos aterrizan en Asturias en el verano de 2022. Orlegi lo hace a un club que acaba de ser decimoséptimo, peor clasificación de su historia en Segunda, sufriendo para mantenerse en la categoría y con más de 20 millones de deuda que presagiaban una caída a los infiernos en términos de límite salarial. El Oviedo, a su lado, un paraíso. Pachuca heredó las cuentas limpias de la gestión Carso, sin deudas a raíz de las sucesivas ampliaciones de capital desde que adquiriese el club una década antes en noviembre del 2012 en Segunda División 'B'. Y aun así, inyectaron dinero, tanto o incluso algo menos que Orlegi en este tiempo, pero olvidar esto es hacerse trampas al solitario, por más que entienda el dolor de una afición que ve desde el mal propio el triunfo ajeno.
Pachuca podrá tener mejor ojo en lo deportivo o gestionar mejor el funcionamiento interno de un club, cosa que creo a fe cierta, pero con dinero también resulta mucho más sencillo ser ambicioso. El Oviedo cerró el mercado de invierno con un límite salarial superior en un 60% al del Sporting. 13,2 millones de euros frente a 8,2. Más de media plantilla de diferencia en cuanto a margen de maniobra. Un contexto que no se entiende sin los 10 años previos de gestión de Carso y de desgobierno de Fernández, que no supo sacar tajada ni del estado crítico de su eterno rival, al borde de la desaparición, mientras el club rojiblanco disfrutó hasta en dos etapas de las mieles de Primera División. Ahí reside el verdadero bochorno. De aquellos barros estos lodos.
En el momento presente, Pachuca aprovechó la inercia positiva para lograr un ambicioso y complicado objetivo. Obviamente también tiene su mérito. Orlegi, en cambio, está trazando ahora el camino que Carso siguió hace ya muchos años. No son situaciones comparables. Y en el fútbol de hoy, donde más que clubes hablamos de empresas, sin lo económico es altamente complejo hacer milagros deportivos. Para eso hay que ser muy bueno, y aquí quizás no lo sean tanto. Eso es lo que la afición del Sporting le debe exigir. Desde el realismo de una situación nada deseable en lo económico, exigir un mayor nivel en las decisiones deportivas que permitan compensar la balanza en cierta medida mientras lo primero se va arreglando poco a poco, que eso también hay que reconocérselo por más que en el sentir general pese tanto lo que ocurre sobre el verde. Y es que sin lo uno ni lo otro, este club esta abocado a sufrir por mantenerse año tras año. Muy lejos de su verdadero potencial.
Tertulia sportinguista en Twitch en la que analizamos las novedades del mercado de fichajes del Real Sporting de Gijón, con el mediapunta César Gelabert ya cerrado por el club asturiano, además de responder a las preguntas de los lectores.
El programa se puede ver desde el reproductor de vídeo anterior y en el Twitch de Sporting1905 ( A partir del minuto 5:00 y recuerda activar el sonido de tu reproductor)