Javier Hernanz tira de humor al hablar de Mireia Belmonte

Carla Vega REDACCIÓN

VIRAL

Javier Hernanz

El piragüista compartió con sus seguidores de Instagram la curiosa forma que tiene de ver diariamente a su expareja

10 ene 2020 . Actualizado a las 13:38 h.

El piragüista Javier Hernanz y la nadadora Mireia Belmonte compartieron mucho más que el mismo chandal del equipo olímpico español durante varios años. Y es que el asturiano y la catalana vivieron uno de los romances más sonados dentro del deporte español. La pareja comenzó a salir en 2014, pero en abril de 2019 la llama se apagó, y cada quien comenzó su propio camino. Según ha confesado el propio Hernanz, la relación terminó en buenos términos, y menos mal, ya que el piragüista debe verle la cara a su expareja diariamente.

¿Por qué? La respuesta es sencilla, y el asturiano ha contado a través de su cuenta de Instagram la curiosa forma de «encontrarse» día tras día con Belmonte. Ambos deportistas, al igual que otros muchos olímpicos, como por ejemplo Saúl Craviotto, forman parte de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Ella estudió allí el grado en Publicidad y Relaciones Públicas, y él es estudiante del grado de Derecho. Esta universidad online les permite compaginar sus estudios con los exigentes entrenamientos, y además, como importantes figuras del deporte español que son, promocionan al centro. Es por ello que, cada día cuando comienza a estudiar, Javier Hernanz entra al campus virtual y lo primero que se encuentra es la cara de su exnovia.

Mireia Belmonte en la página web de la Universidad Católica de Murcia (UCAM)
Mireia Belmonte en la página web de la Universidad Católica de Murcia (UCAM)

Así lo explicaba en uno de sus stories. «Pues así cada vez que voy a estudiar», decía Hernanz grabando la pantalla de su ordenador mientras entraba en la web de la universidad. «Ahí lo tenéis, todos los días. Menos mal que acabamos bien, como para acabar mal y tener que verla todos los días», bromea el piragüista. Este toque de humor nos hace pensar que la afirmación del asturiano ha de ser cierta, ya que si hubieran terminado en malos términos, es probable que no pensase en hacer esta broma.