Un hostelero denuncia los pedidos falsos y las reservas fantasma que sufren algunos establecimientos de Oviedo: «Parece que no tienen otra cosa que hacer»

María Sánchez Condado
M. S. C. REDACCIÓN

VIRAL

Algunos negocios ya han comenzado a tomar medidas para evitar que se repitan este tipo de conductas

16 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El creador de contenido y hostelero ovetense Saturnino, conocido en redes sociales como Dónde comer en Oviedo, denuncia una situación que, según advierte, parece cada vez más habitual en los negocios de la zona: los pedidos falsos y las reservas a las que finalmente nadie acude.

Este camarero asturiano sufrió esta problemática en primera persona el pasado miércoles. «Un cliente llamó para hacer un pedido de dos productos», relata. Sin embargo, llegada la hora, «nadie pasó a recogerlo». La sorpresa fue aún mayor cuando, desde el establecimiento, comprobaron que el número de teléfono facilitado pertenecía a otra persona. «Llamamos para avisarle de que su pedido estaba listo, pero quien descolgó el teléfono nos dijo que no había pedido nada».

Aunque es la primera vez que Saturnino se encuentra con una situación de este tipo, asegura que no se trata de un caso aislado y que esta misma persona habría actuado de forma similar en otros establecimientos de la capital asturiana. «Alguien, por broma, por joder o por una estafa, que parece que no tiene otra cosa que hacer que dedicarse a realizar pedidos a su nombre y luego no pasar a recogerlos», lamenta.

Los comentarios en las publicaciones de Dónde comer en Oviedoreflejan que otros negocios también se han enfrentado a experiencias similares. La Quinta de Adri asegura que vivió situaciones de este tipo cuando contaba con un servicio de reparto propio, con «direcciones falsas en las que nadie abría».

Más allá de la pérdida de tiempo, estas prácticas pueden suponer un perjuicio económico para los establecimientos. «En nuestro caso era un pedido pequeño que no va a ningún lado, pero, si te la lían con otro tipo de productos, tienen unos costes», advierte Saturnino.

Ante la frecuencia de estos incidentes, algunos negocios ya han comenzado a tomar medidas para evitar que se repitan. Por un lado, recurren a la tecnología y a las aplicaciones para comprobar los datos de contacto de los clientes. «Así podemos hacer un cribado de a quién sí y a quién no tomarle el pedido», explica.

Otros locales, sin embargo, optan por exigir una señal económica. Es el caso de los establecimientos que, a partir de cierto número de comensales, solicitan un pago por adelantado de diez euros por persona para prevenir las ausencias injustificadas. Una práctica que, a juicio de Saturnino, podría acabar extendiéndose entre los negocios hosteleros como medida para protegerse frente a este tipo de situaciones.