Su osadía le permitió avanzar en las reformas que construyeron la España actual y su altruismo y disposición al diálogo aunaron esfuerzos y propiciaron el éxito de la transición
Fue el mismo mar Cantábrico que ayer decidía devorar al «Santa Ana» el que, hace poco más de cinco años, en diciembre del 2008, se tragaba al arrastrero «Rosamar», que se saldó con tres muertos y cinco desaparecidos