Tienen el poder en sus manos. Más allá de la práctica del botellón o el constante uso de las redes sociales, los jóvenes de hoy son una generación comprometida con una realidad que no es tan fácil como han tratado de pintársela sus padres. Bernardo, Cintia y Belén son un ejemplo. Los tres son voluntarios dando clase de apoyo a niños con riesgo de exclusión social.
Los grupos acuerdan abrir un gran debate sobre la normativa de convivencia y convocan a casi 20 entidades y asociaciones. IU mantiene sus críticas a la «represión» y el PP acusa al tripartito de «complicidad directa como participante» en las citas para beber al aire libre